Presentación del libro "Cartas desde Contamana",
del Hno José Luis Coll

31 dic 2011.- El libro fue presentado anteayer, día 29, en el convento de Ntra Sra de los Ángeles de Valencia. Explicaron la génesis de este libro los amigos del Hno José Luis, Juan José Bolinches, médico, y Amparo Calabuig, psicóloga, dos de los destinatarios de las cartas, junto a Fran Ros y Teresa Gras.

Tapas del libro

El por qué del libro

"Cartas desde Contamana. Experiencia de fe viviendo con los pueblos de la Selva amazónica el Ucayali" es un libro diferente. Diferente porque no se ha escrito a propósito. Hno. José Luis no pensó nunca en escribir un libro. Durante este último año nos ha ido enviando unas cartas a través del correo electrónico a su familia y amigos que recogen las experiencias humanas y de fe que ha ido viviendo con las gentes del Ucayali en la parroquia-misión franciscana de Contamana en la selva amazónica Peruana.

Varios de sus amigos pensamos que sería muy bueno que más gente conociera esta experiencia de vida y de fe pues a través de estas cartas se hacen presentes los grandes valores humanos y las grandes decisiones que todos debemos tomar en nuestra vida. Además, de manera clara José Luis nos vuelve a mostrar con estos textos la suerte que hemos tenido al ser creyentes, al reconocer que Dios "ha querido pasar por nuestras vidas".

Fran

Fran Ros durante la presentación del libro

Le propusimos que cuando hubiera un número suficiente (unas 20 cartas) hiciéramos un sencillo libro con todas ellas. (Al final hemos puesto 29). La verdad es que al principio y durante un tiempo nos dijo que NO. Hno. José Luis pensaba que las cartas no tenían suficiente entidad como para editarlas, que su redacción tampoco era brillante y que en realidad él y Cobo (su compañero franciscano) no estaban haciendo nada del otro mundo; vivir con las gentes de Contamana y compartir con ellos su persona y su fe. Algo que ya habían hecho durante mucho tiempo muchos otros misioneros antes y que ellos no destacaban por nada especial y por ello no había motivo para editar un libro.

Ante nuestra insistencia reiterada, accedió a que pudiéramos compilar casi todas esas cartas en un sencillo libro con la finalidad de que pudieran llegar a más gente. Nosotros añadimos que la lectura de estas cartas puede hacernos pensar, reflexionar y descubrir en nosotros cosas y actitudes muy positivas que pueden ayudarnos a ser más personas y a crear entre nuestros familiares, vecinos y amigos unas mejores relaciones humanas y ser más felices.

Además nosotros –no José Luis- quisimos añadir la colaboración económica. Es verdad que las necesidades en la Misión son muchas, pero José Luis no nos ha pedido dinero. Nosotros hemos pensado que podemos colaborar con 10 euros por libro y así enviarle dentro de un tiempo breve la colaboración de todos los que adquirimos el libro y que ellos (Hnos José Luis y Ramón Cobo) vean en qué necesidades más urgentes lo emplean.

Gente

La edición tiene el apoyo de Assisi producciones. Música y Compromiso S.L. productora amiga, que nos permite hacerla de manera "más legal", protegiéndonos contra plagios y haciendo que el coste pueda ser un poco más reducido.

Qué contiene el libro

El contenido fundamental son 29 cartas del Hno José Luis que van desde la primera, el 21 de noviembre de 2010 (Paz y Bien, que nos relata las primeras impresiones de su llegada), hasta el 5 de octubre del 2011 (Carta al Hermano Francisco de Asís, con la que concluye el libro).

Algunas de ellas las hemos titulado entresacando alguna frase de las cartas con el objeto de introducir el contenido fundamental de la carta y en otras hemos mantenido el título que él mismo escribió.

Además hemos querido complementar estéticamente las cartas con dibujos de Mino Cerezo Barredo "Pintor de la liberación" (Misionero Claretiano), que de 1974 a 1979 estuvo en Juanjuí (departamento de San Martín, relativamente cerca de Contamana y a la orilla de los ríos Huallaga y Huayabamba) que conoció y trabajó con el obispo franciscano Víctor de la Peña, antecesor de Juan Oliver, pues "casan" perfectamente con lo que José Luis nos está relatando.

Lo central es que el contenido de cada carta logra conectar con nuestro YO, con nuestra conciencia más íntima y "nos remueve" por dentro. Nos hace tomar conciencia de cómo somos y cómo estamos viviendo. Éste ha sido el objetivo fundamental; dar a conocer estas cartas que han logrado "tocarnos y hacernos mucho bien" y que así también, puedan hacerlo a cualquiera que las lea.

Begoña Gras

Juan José Bolinches y Amparo Calabuig explican su experiencia vivida en Contamana

Tres capítulos más

Además de las 29 cartas, hemos completado el libro con 3 sencillos "capítulos":

Hay otra forma de "estar" con la pobreza. No es ni mejor, ni peor que las demás. Es "quedarse con", "vivir junto a" los pobres. Porque la pobreza es un concepto, una idea, una visión del problema. Los pobres son los rostros encarnados de ese problema.

Cuando uno se topa con los rostros de un problema, la cabeza, la mente, lo racional, lo lógico… quedan a un lado. La vivencia y la experiencia, los sentimientos y los afectos, pasan al primer plano. Todo se vive como más global, más integrado, más completo, más real. Pero también todo es más concreto, más desestructurado, más realista. Con la mente nos pre-ocupamos. Con la presencia nos ocupamos y nos movemos en alguna dirección, con alguna finalidad concreta.

También nos describen y nos introducen la persona del Hno José Luis

…En Contamana intenta tener, como le enseñó Francisco, los ojos del corazón limpios para ver y sentir la ternura que nos tiene nuestro Padre Dios y para enseñar a otros a tener esa experiencia y esa forma de mirar.

José Luis quiere, como le enseñó Francisco, sentirse hermano de aquellos con los que convive: niños, jóvenes, adultos, ancianos, enfermos, sanos, autoridades, personas de a pie, humildes, pequeños,… Y con las hermanas humildad y pobreza, vivir la felicidad y la alegría de la fraternidad y enseñar a otros a vivirla.
Él, como le enseñó Francisco, no quiere ser un optimista ingenuo, sino, ante el mal del mundo, optar por sembrar: unión frente a la desunión, esperanza frente a toda desesperanza, perdón frente a las ofensas, amor para vencer al odio... Espera que el Señor lo haga instrumento de su paz, como lo fue Francisco, y proponer a otros que le pidan a Dios serlo también.

Como le enseñó Francisco, quiere ser cercano y entrañable para todos, especialmente amigo de los pobres. Sentir admiración, respeto y agradecimiento por los animales, plantas, ríos... y bendecir continuamente a Dios por todas sus criaturas...

Y hasta nos "resumen" el libro:

…José Luis relata la vida diaria y cómo se le conmueve el corazón; detalla sus ilusiones y desilusiones; nos cuenta su inseguridad, sus dudas y su desorientación; sus urgencias inaplazables ante las necesidades más primarias de los más desfavorecidos para las que no existen recetas universales previas; los milagros cotidianos que ve claramente a su alrededor; su contacto con la vida al nivel de pura supervivencia (¡ay, nuestro estado del bienestar!); los gestos sencillos de amor, solidaridad y perdón; sus interpelaciones a Dios ante tanto sufrimiento e injusticia; su agradecimiento porque todo esto golpea nuestros corazones para despertar nuestra parte misericordiosa y generosa, nuestra parte divina, lo mejor de nosotros mismos, y permite también que nos alcance algo de la misericordia de Dios.

José Luis aprecia en los otros-pobres unos auténticos maestros de la vida, de los que tiene mucho que aprender, en el arte de afrontar lo inesperado y lo inmediato de los muchos reveses que sufren…

Y por último nos recuerdan los dos objetivos que nos propusimos con la edición del libro:

Cualquiera de nosotros podemos dar al que da: dinero, cartas, correos electrónicos, llamadas telefónicas, oraciones,… todo ayuda. Y, sobre todo, conservar y cultivar la sensibilidad hacia aquellos hermanos a los que la vida desfavoreció sin que hayan tenido la más mínima oportunidad de elegir.

La decisión es tuya, mía… de todos nosotros.

… También quiero decir otra cosa. Viéndolo celebrar la misa, estar con los niños y la gente de la parroquia, he vuelto a descubrir una faceta de José Luis que hacía años que sólo se la veía muy fugazmente. Tiene una capacidad de interpretar, gesticular y hacer reír muy grande; siempre la ha tenido. Pero estaba oculta. Es como su parte de niño que estaba agazapada. Bien, pues ahora vuelve a salir muy a menudo, varias veces durante el día. Y, eso, también es sano.

Creo que le encuentra sentido a lo que hace. Otra cosa es que pueda llegar a todo –imposible- y que lo haga como a él le gustaría. Pero lo del sentido, es importante. Todos somos más fuertes y podemos soportar mucho mejor la vida si a lo que hacemos le encontramos un sentido…

Fran Ros y Begoña Gras.