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Fr. Adrianus Sunarko OFM nombrado obispo de Pangkal-Pinang, Indonesia

30 jun 17. El Santo Padre ha nombrado obispo de la Diócesis de Pangkal-Pinang Indonesia) al Fr. Adrianus Sunarko, OFM, Ministro provincial (St. Michael the Archangel) y Presidente de la Conferencia de Superiores Mayores Masculinos  en Indonesia.

Fr. Adrianus Sunarko, OFM, nació el 7 de diciembre de 1966 en Merauke arquidiócesis de Merauke, Papua Occidental. Después asistió al Seminario Menor de Mertoyudan, completó sus estudios de Filosofía en la Escuela Superior de Filosofía de Driyarkara, Yakarta y Teología en la Pontificia Facultad de Teología Wedabhakti en Yogyakarta.

Hizo su profesión perpetua el 15 de agosto de 1994  en la Orden de los Franciscanos Menores y fue ordenado sacerdote el 8 de julio de 1995.

A continuación ha desempeñado  los siguientes cargos: 1995-1996: Vicario parroquial en Kramat (archidiócesis de Yakarta); 1996-2002: Licenciatura en estudios de Teología en la Universidad Albert-Ludwig de Friburgo, Alemania; desde 2002: Profesor de la Facultad de Filosofía  Driyarkara en Yakarta; 2004-2007: Definidor provincial OFM;. 2007-2009: Viceprovincial de la OFM  para Indonesia; 2010: Ministro provincial (dos términos); 2014Presidente del KOPTARI (Conferencia de Superiores Mayores Masculinos).

[De la web de la Orden Franciscana]

4 hermanos profesan los votos dos días después de que su convento fuera arrasado por un incendio

15 jun 17.

“Esto es literalmente lo que significa vivir sin nada propio”.

Este sentimiento expresado por el postulante Jaymar Escoltor, después de que un incendio arrasó recientemente el Postulantado franciscano, probablemente se encontraba en la mente de los cuatro frailes franciscanos jóvenes que profesaron solemnemente el 30 de mayo de 2017 en Cebu City, Filipinas, prometiendo vivir el Evangelio siguiendo el ejemplo de san Francisco de Asís a través de los votos evangélicos de pobreza, obediencia y castidad.

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Fr. Arturo C. Daquilanea, OFM, Custodio de la Custodia de San Antonio de Padua en el Sur de Filipinas, acompañado de Fr. Reycel R. Centino, OFM, quien dio una inspirada y apasionada homilía, recibió la profesión solemne de los hermanos.

La profesión solemne es el momento en el que los “professandi” prometen vivir esos votos para toda la vida. “Professandi” es el término que se utiliza para aquellos que hacen su profesión.
Antes de la profesión que se celebró en la Parroquia de San Vicente, en Urgello, la casa en la que vivieron durante meses fue totalmente consumida por el fuego. Esto ocurrió en la madrugada del 17 de mayo, dos días después de su retiro que duró un mes.

Los vecinos y los bomberos ayudaron a extinguir el fuego, pero no pudieron salvar casi nada ya que la casa era de madera. Nadie resultó herido en el incidente. Fue providencial que los frailes se habían ido a Badian por dos días.

“Vivir sin nada propio” es el legado de san Francisco de Asís a sus hermanos para vivir plenamente el espíritu del Evangelio de Jesucristo y abandonarse plenamente y alegremente a Dios, que es el “summum bonum” (el sumo bien).

[ de CBCP News.net via ofm.org]

 


Asesinados por ser cristianos

Esta es una trágica realidad de la que apenas se habla y que los políticos de todo el mundo –empezando por los occidentales— raramente sacan a relucir

Aunque cualquier momento del año es oportuno para denunciar la brutal persecución que, en pleno siglo XXI, todavía sufren millones de personas por el mero hecho de ser cristianas, nada más indicado que hacerlo durante esta semana en la que los fieles de esta religión conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Esta Semana Santa viene precedida, además, por los salvajes atentados del pasado Domingo de Ramos, perpetrados en dos iglesias en Tanta y Alejandria, en los que han sido asesinados cuarenta y cinco fieles y han resultados heridos más de un centenar.

Una bomba explota en una iglesia en Egipto. Más de 20 muertos

A pesar de que cerca de 215 millones de cristianos sufren un alto nivel de persecución por su religión, según el último índice publicado por la ONG Puertas Abiertas, y de que tres de cada cuatro personas perseguidas a causa de su religión son cristianas, esta es una trágica realidad de la que apenas se habla y que los políticos de todo el mundo –empezando por los occidentales- raramente -por no decir, nunca- sacan a relucir. El hecho de que los verdugos de todas estas personas sean, en la inmensa mayoría de los casos, islamistas radicales o representantes del ateísmo comunista, lleva a muchos dirigentes políticos a considerar diplomáticamente inadecuado o incluso políticamente incorrecto denunciar estas atrocidades. Así, resulta mucho más frecuente oír a nuestros políticos denunciar la "islamofobia" que la "cristianofobia", cuando lo cierto es que, desde hace siglos, los únicos musulmanes perseguidos lo son a manos de otros musulmanes y los cristianos siempre están en el lado de las víctimas.

No se trata de azuzar una "guerra de religiones", tal y como arteramente dicen quienes pretenden silenciar que ya no hay cristianos entre quienes matan por razones religiosas tanto como ocultar que sigue habiendo musulmanes que asesinan por el hecho de serlo, sino de ser conscientes de que la civilización debe estar en guerra contra la barbarie, y que mientras la civilización de la tolerancia y de la libertad debe mucho a una religión como el cristianismo, la barbarie está todavía institucionalizada en muchos países de mayoría musulmana en donde la herejía o la apostasía se castiga con la cárcel y, en la mayoría de los casos, con la muerte.

Aunque a esa barbarie no son ajenos regímenes comunistas, como Corea del Norte, en los que las manifestaciones religiosas son consideradas como delito, es fundamentalmente en los países musulmanes, cuyas legislaciones no distinguen el delito del pecado, donde más persecuciones por motivos religiosos se producen. Esta persecución institucionalizada que sufren los cristianos en países como Somalia, Afganistán, Pakistán, Siria o Irak debe ser denunciada y combatida en todos los ámbitos por todos aquellos que, siendo creyentes o no, consideren, parafraseando a Shakespeare, que "Hereje no es el que arde en la hoguera. Hereje es el que la enciende".

[Editorial del periódico digital Libertad Digital del día 15 abr 17]