Deuda de gratitud
Aun cuando en el número anterior publicamos una amplia nota necrológica del P. Severino González (q. s. g. h.), La Acción Antoniana honra en el presente sus columnas publicando el retrato del llorado difunto que, a sus virtudes extraordinarias, unía un afecto particular a esta humilde publicación.
Desde que en Enero del año pasado se acordó y llevó a cabo el cambio de redacción y formato de esta Revista, dudamos haya habido nadie que le profesase un cariño semejante.
Solo los que escribimos en ella, sabemos hasta donde rayaba su entusiasmo por propagarla entre sus numerosas amistades, las cartas que escribía con el fin de recoger datos y noticias que sirviesen para amenizarla y hacer interesante su lectura y el mismo trabajo manual que se impuso los primeros meses de esta segunda época de La Acción Antoniana para que las numerosas ediciones viesen la luz pública bien presentadas y con las menos deficiencias tipográficas posibles.
Que sus esfuerzos se vieron coronados por el éxito, lo demuestran claramente que hoy nuestra publicación es la revista católica de más circulación en la región valenciana, que su lectura interesa y lleva el consuelo a muchos hogares y que se necesita un milagro de los muchos que hace continuamente San Antonio, para ofrecer al público por la ínfima cantidad de dos pesetas anuales que vale la suscripción, una revista ilustrada de tan brillante presentación como la nuestra. El presente número es buena prueba de ello.
Era, pues, una deuda de gratitud la que teníamos contraída con el ejemplar religioso difunto y ahora la dejamos saldada dando a conocer a los lectores que gran parte de nuestros éxitos al P. Severino se han debido exclusivamente.
Como fundadamente confiamos que su hermosa alma está en el cielo, le suplicamos que continué interesándose por esta obra de propaganda católica, intercediendo con Dios para que nunca nos falte la protección de San Francisco y San Antonio y la ayuda de los hombres de buena voluntad.
* * *
La muerte del Padre Severino González, sentida en todas partes, produjo en su cristiana familia un sentimiento de dolor tan profundo, que su amada y piadosa madre doña Salvadora Escrivá no pudo sobreponerse a la aflicción causada por tan rudo golpe. Y después de breve enfermedad, sufrida con la resignación propia de los justos, falleció en Rafelcofer tan cristianamente como había vivido el día 11 del pasado mes de Febrero.
A su desconsolado esposo don Severino González, hijos doña Magdalena, don Vicente, y don Salvador y demás familia expresamos nuestro sentimiento y a nuestros lectores pedimos unan en sus oraciones a esas dos almas para que juntas gocen de la eterna bienaventuranza.
F. de Paula.
Las antítesis (II)
No pareció bien a todos los lectores de La Acción Antoniana mi artículo anterior (Número 31, pág. 7). Ha sido vivamente discutido y hasta hubo quien trató de poner a mis escritos la más severa protesta.
Que yo dijera que la vida cristiana medioeval no difiere de la vida cristiana moderna, sentó mal y chocó bruscamente con los pareceres de muchos.-¡Cómo!, ha dicho alguien, aquel espíritu medioeval tan rígido; tan valiente en la guerra contra la carne; tan soberano despreciador de las riquezas y vanidades; tan recogido en si mismo, y dichoso en la fruición intima de su Dios, ¿no difiere del espíritu moderno, ligero, voluble, distraído y superficial? ¿No es esto confundir las cosas más opuestas, las sombras del sentido con la luz de la razón, el mundo con el Evangelio, la carne con la gracia, la verdad con el error? No puede pasar esto sin la debida rectificación; quien tal ha dicho está confundido, no conoce los tiempos, sufre una equivocación lamentable. A la protesta especulativa unió nuestro lector benévolo el sentimiento de conmiseración por nuestros involuntarios errores de historia. Se ha mostrado con esto bien entendido v no menos caritativo, tanto que no ha sido bastante a detener su arranque misericordioso en favor del extraviado, la dificultad del seudónimo.
Sin embargo, tal vez si nuestro lector hubiera puesto la atención en el seudónimo, reprimiera algo sus ímpetus. No sin razón se puso tal nombre. Hipias es todo un carácter y una filosofía. Hipias es el genio armónico qué huye de los extremos y busca el justo medio, el equilibrio, la armonía, la unidad, la dulce y serena paz del pensamiento que ha trascendido los contrarios. Hipias, en el famoso diálogo socrático, no significa negación: amante de las cosas, de los bienes, de las riquezas, de lo que tiene substancia, va en busca del ser trascendente que une las cosas opuestas sin destruir ninguna; del ser lleno, copioso y abundante que abraza con amor lo que es limitado y parcial y lo conserva íntegro en su seno, del ser suficiente, que no es el vacío de la negación, ni el abismo huero de lo indeterminado, ni el lado opuesto de lo que nuestra mente finita rechaza, sino la plenitud real, la virtud sintética eminente, la bienaventurada esencia que cunde y se derrama y se muestra de varios modos en las criaturas. Hipias. no niega sino en cuanto es necesario para descubrir el nervio oculto que enlaza los sujetos que reciben las negaciones.
Y aquí conviene observar una cosa. Los escépticos antiguos a la manera del Hipias de Platón difieren de los modernos. Ahora somos escépticos egoístas. Dudamos del pensamiento ajeno; pero no del propio. ¡Hay que ver con qué resolución afirmamos que es falsa la opinión del prójimo! Pero ¡guay! si alguien pretende tocar la nuestra. No eran así los antiguos; no lo es así el buen filósofo critico. Primero hay que dudar de la propia opinión, para mejor examinarlas todas. La duda moderada sobre el propio pensar nos incita a nuevas investigaciones y nos acerca al pensamiento de los otros, que bien pudiera ser complemento del nuestro.
Carece, empero, de toda razón el escepticismo absoluto. No es lo mismo la luz que las tinieblas, el espíritu de Cristo que el del mundo, la verdad que el error. ¡Lejos de nosotros tamaña aberración!
¿Pero no podría ser que el espíritu de la Edad Media se completara con el espíritu moderno? ¿No podría haber algo de superficial en creer que son opuestos, antitéticos, irreconciliables? No seamos fáciles en negar; huyamos de los extremos. Un justo medio es el ápice del buen gusto, de la verdad y del recto vivir. Pero téngase en cuenta que ahí no se puede llegar por negaciones; ni tampoco manteniéndonos en la misma línea de los extremos que se comparan u oponen; sino elevando nuestro espíritu a una región trascendente y punto superior de enlace, a una intuición del ser más íntima y comprensiva.
La vida cristiana medioeval parece contraria a la moderna cuando se las compara a las dos en lo que tienen de superficial y transitorio. No es lo mismo ser pobre que rico, cultivar la vida sensible que macerarla con la penitencia, vivir en lugar estrecho y solitario que en el bullicio de una ciudad cosmopolita. La oposición de estos extremos nadie la niega. No obstante, a través de ellos puede igualmente correr abundante, impetuosa, y remozad ora la vena celestial de la vida cristiana. ¿Donde está el secreto? En el amor, en la caridad, que es todo en todas las cosas. «La caridad es paciente, es benigna, es generosa...(1Co 13, 1)». Es rica con el rico, pobre con el pobre, penitente con el penitente, es todas las cosas para todos.
En este principio interno, siempre el mismo, las manifestaciones o formas transeúntes no son opuestas ni contradictorias; sino armónicas, concurrentes y mutuamente complementarias. Reconocemos, empero, que ha y alguna dificultad en percibir esa armonía. La ciencia positivista, por supuesto, no la puede alcanzar. Así lo vemos en un caso típico que nos ofrece el Evangelio. Juan hacía penitencia y moraba en el desierto; Jesús llevaba una vida moderada y social. A los dos movía un mismo principio, el. amor de Dios. Pero ahí no llegaba la sabiduría de aquella generación. A Juan lo tomó por un genio raro; a Jesús
nuestro maestro bondadoso, por un hombre voraz. (Mt 11,18) Observemos que antes había comparado Jesús aquella generación a los niños que gritan en la calle; a los niños que no ven más que las apariencias, que no penetran en el fondo substancial de las cosas, que no pasan de los contrastes, de lo sucesivo, de lo opuesto; que no pasan de positivistas.
Hipias
Desde Onteniente
Asamblea de la V. O. T.
El día 28 del pasado Enero,que correspondió al domingo cuarto de dicho mes fue uno de esos días radiantes luz y gozo seráfico para la V. O. T. de esta ciudad.
Por la mañana, hubo una comunión general digna de ser admirada por los Ángeles y los hombres. El número de Hermanos y Hermanas que recibió el Pan Eucarístico fue consolador y cual corresponde a Onteniente. Cánticos piadosos, orden admirable, gravedad, unción, todo esto resplandeció durante lo misa que dijo nuestro P. Provincial.
Por la tarde, después de la función vespertina y procesión de costumbre, se realizó en el hermoso salón de Actos del Colegio, la Asamblea anual, con arreglo al siguiente programa:
1.°—Himno nacional de la V. O. T.
2.°— El por qué de esta reunión y presentación de los oradores.
3.°—Memoria y dación de cuentas del año 1922
4.°—«Canto de la mañana» a solo, y
5.°—«Nuestra Biblioteca», discurso.
6.°—«Meditación» poesía.
7.°— Concierto a piano y violín, (Sinfonía de Bellini).
8.°— Diálogo de actualidad.
9.°—«Concepto del verdadero progreso» discurso.
10.°— Discurso-resumen.
Este programa se desarrolló con precisión admirable dejando satisfechos a cuantos terciarios asistieron.
Después de explicar el R. P. Visitador el objeto y fin de la asamblea y presentar a los jóvenes oradores, todos ellos hijos de la V. O. T., el Sr. D. José María Perseguer leyó la detallada memoria correspondiente al año 1922, presentándonos luego el Tesorero D. José Gironés el balance de cuentas del mismo año.
Los Sres. D. Rafael Abad y D. Vicente Ferrero, se revelaron como hombres convencidos, y con palabra fácil y elegante, cautivaron al público que con atención les escuchaba, recibiendo sinceros aplausos de todos los asistentes.
El joven novicio Manuel Simó, declamó tan admirablemente la poesía, que mereció ser ovacionado repetidamente.
El diálogo fue interpretado por los novicios Señores Molina y López.
El número más atrayente fue el concierto dado a piano y violín por D. Juan Such, Maestro nacional y D. R. Abad, quienes de tal modo interpretaron la sinfonía de Bellini, que les valió una prolongada ovación.
Finalmente el P. Provincial expresó complacido la satisfacción que sentía al presidir el presente acto, que resultaba completo en su género; recordando con palabras conmovedoras la muerte del P. Severino González, tan conocido y amado por los Terciarios de Onteniente, suplicando por el alma del apóstol franciscano una ferviente oración.
En el salón de actos, ante numerosa concurrencia, se celebró el domingo, 11, una amena sesión, con motivo de la distribución de las matrículas de honor y diplomas del Colegio, obtenidas en el pasado curso.
Veladas literario-musicales
Ocupó la presidencia el P. Provincial, Fr. Rafael Brotóns, señor director del Colegio don José Simó y Padres Prefecto y profesores del mismo.
La capilla del Colegio demostró una vez más sus singulares dotes, cantando el Himno a la Inmaculada del maestro Giner y selectas composiciones musicales, cautivando particularmente nuestra atención el Padre Cipriano Ibáñez en su canto «El amanecer», hábilmente acompañado por el Padre Serafín Gilabert.
La parte literaria correspondió a los alumnos señores José Miragall, Ramón Casanova, Cándido López y José Corts. Los dos primeros declamaron con acierto angelical el diálogo «Las almas de los niños». Cándido López, en el monólogo «En capilla», demostró sus raras cualidades e inimitable gracejo. José Corts, en su poesía original «La sonrisa del futuro» nos manifestó una vez más el delicado temple de su lira. Luego se procedió al reparto de las 43 matrículas de honor obtenidas en el pasado curso y diplomas del Colegio.
Los alumnos que obtuvieron las matrículas, son los señores siguientes: J. Corts, M. Simó, A. Rico, S. Clariana, F. Molina, D. Palacios, E. Aynat, I. Gomis, A. Ferri, C. López, R. Mataix, P. Lerma, P. Talón, M. Gimeno, F. Enguix, M. Puig, L. Mompó, P. Valero, É. Llacer, C. Biosca, M. Sendra, J. Reig C. Tormo, R. Eced, M. Claur y Comas.
La enhorabuena a los alumnos premiados.
El P. Provincial coronó el acto, en breves palabras, comentando algunos de los pensamientos expuestos en sus trabajos por los alumnos, mereciendo entusiastas aplausos.
Se pusieron en escena a continuación «El puñal del godo», «Alma en pena» y «Los tres embusteros». Fueron vivamente aplaudidos los señores Villanueva, López y Tortosa Delgado por sus dotes cómicas. Los señores Corts, Simó, Molina y Gomis mostraron sus aptitudes inimitables. En los días 12 y 13, los susodichos jóvenes representaron piezas de gran interés y mérito literario.
En el nuevo campo de fútbol
El día 12 del pasado se inauguró el nuevo campo deportivo del Colegio, jugándose con este motivo un interesante partido entre el Minerva F. C., de Alcoy, y la selección del Colegio C. D.

Una de las vistas del campo
A las nueve y media de la mañana salieron ambos equipos del Colegio, en marcha hacia el campo, que dista una media hora. Inmediatamente que llegaron, se bendijo el campo por el P. Provincial, seguido de innumerable público.

Interesante momento del partido
A las diez y minutos, el árbitro señor Fabián hace la llamada a los equipos alineándose del modo siguiente:
Minerva, azul grana: Resopó, Diosa, Mompó, Venancio, García, Carlos, Penadés, Pérez, García, Llopis y García Parra.
Colegio, azul blanco: Jordá, Olivert, Pons, Mataix, Micó, Guitart, Bogani, Aynat, Llisterri, Gomis y Calvo.
Corresponde el saque al Minerva, y la línea avanza con impetuosidad.
En la primera parte del partido quedaron ambos bandos empatados a un tanto. En la segunda parte saca la Selección Colegio, y tuvo momentos de verdadero interés. Transcurrió el tiempo reglamentario cuando los dos bandos estaban empatados a dos goles.
El Minerva dejó impresión de admirable conjunto entre sus equipiers. Resopó, insuperable; Mompó, Diosa, Pérez y García Parra, excelentes. El «as» de la Selección Colegio fue el señor Gomis, que sagazmente llevaba el dominio del campo, siendo también notable la labor de Llisterri, Jordá, Mataix, Bogani, Olivert y Aynat. Luego fueron obsequiados con una comida íntima, repartiéndose los equipiers la original copa Mora. A su salida para Alcoy, los hurras al Minerva y Colegio resonaban por los claustros, dejándonos a todos altamente satisfechos.
El señor Fabián arbitró imparcialmente y supo demostrar cómo se arbitra con justicia.
Desde Benisa
Cuán hondo haya sido el sentimiento causado en estos pueblos de «La Marina», por la muerte de su infatigable apóstol el Padre Severino González (q. d. D. g.) lo da a entender la multitud de sufragios colectivos que se han aplicado por el eterno descanso de su alma. Hasta ahora sabemos los siguientes:
En Ondara, la V. O. T. de San Francisco le ofreció el 4 de Febrero una Comunión general.
En Polop, además de la Comunión, se celebró el día 6 un solemne funeral, por acuerdo de la Junta de la Orden Tercera.
Calpe ha sabido también expresar su gratitud hacia el llorado difunto, ofreciéndole una Comunión y una Misa de réquiem cantada.
Altea, en cuyo término municipal está enclavado «San Justo», última residencia del P. Severino, se halló dignamente representada en la iglesia de dicho lugar, el día 13 en el funeral que la capilla de música de este convento cantó allí por el alma del finado.
Altea la Vieja se trasladó en masa a San Justo dicho día para asistir a los funerales.
Pero entre todos los pueblos de la región, ninguno como Benisa le estaba tan obligado, por eso no ha habido tampoco quien le superase en sus manifestaciones de dolor. Varios funerales, solemnes todos ellos, se han celebrado en esta población por el que fue su amigo, protector y padre cariñoso durante más de veinte años. A las exequias celebradas por la Comunidad de Padres Franciscanos, siguieron en su misma iglesia, una Comunión general, y cuatro oficios cantados de réquiem, encargados y costeados respectivamente por las Juntas de Hermanos y Hermanas, la V. O. T. como corporación religiosa y la Cooperativa Agrícola de la que fue alma y fundador, el llorado Padre.
De todos los pueblos del litoral recibimos noticias de que han aplicado abundantes sufragios por el alma de quien fue su celoso misionero, como demostración de lo mucho que han sentido el fallecimiento del ejemplar religioso y buen amigo de todos P. Severino González.
Crónica
Mes de San José
En la iglesia de San Lorenzo, todos los días se practicará tan devoto Ejercicio a las seis y media de la mañana.
Santas Misiones
Los Padres Franciscanos las han dado con fervoroso entusiasmo y abundante fruto espiritual en Beniarrés y Torrente.
En el primero de dichos pueblos tuvo lugar del 28 de Enero al 4 de Febrero y estuvo a cargo de los Padres José Puigcerver, Dionisio Boix y Godofredo Aleixandre.
La segunda, con resultados tan maravillosos que superó las esperanzas más optimistas, se predicó en todas las iglesias públicas de Torrente desde el 4 al 11 de Febrero, por los PP. Vicente Verdeguer, Buenaventura Arener, Francisco Lloréns y Adolfo Terrado.
Quiera el cielo que la semilla evangélica depositada, produzca frutos de regeneración católico-social en esas dos poblaciones.
Obra de arte
Hemos tenido ocasión de admirar el notable grupo escultórico que el laureado artista D. José María Ponsoda, ha construido para la iglesia de San Lorenzo y que representa el glorioso Tránsito de San José.
Sin exageración podernos afirmar, tanto por la obra en sí como por los detalles que contiene, que es el mejor trabajo que ha salido de los talleres que el renombrado escultor posee en la plaza de San Lorenzo, 2, de esta capital.
En el grupo aparecen, en primera línea, el Santo Patriarca moribundo e incorporado en el lecho, sostenido dulcemente en brazos de Jesús que está sentado a la cabecera y la Santísima Virgen, de frente, en actitud devota, contemplando afligida la dulce muerte de su casto esposo. La cadavérica fisonomía de San José es tan atrayente y tan natural la difícil posición de su cuerpo, que esta sola figura basta para dar realce extraordinario a tan interesante grupo. Todas las figuras son de tamaño natural.
Numerosos ángeles y mancebos algunos de gran tamaño, en diferentes actitudes, completan la obra que tendrá por fondo una modesta dependencia de la Casa de Nazaret.
El altar donde tiene que colocarse tan maravilloso grupo, ya está terminado y es una rica obra de arte, estilo barroco, todo dorado.
La bendición e inauguración se verificará en Mayo próximo y de ello daremos detalles oportunamente.
Nuevos cordígeros
Con ocasión de bendecirse dos preciosas imágenes de San José y San Francisco de Asís, se celebró el 11 del pasado Enero una conmovedora fiesta en e! colegio de sordomudos y ciegos, de la plaza de la Bocha, de esta capital.
Por la mañana, las beneméritas Hermanas Franciscanas, encargadas de la sección de niñas anormales, cantaron, en compañía de las alumnas ciegas, una inspirada Misa del maestro Giner, motetes compuestos por una religiosa del mismo Instituto y el «Te Deum» en acción de gracias. Ofició en este acto el P. Benjamín Reig.
Reunidos de nuevo, por la tarde, en la linda capilla de la casa, el mencionado Padre impuso el cordón seráfico a 21 alumnas sordomudas y 10 ciegas, después de explicarles con palabras y expresivos ademanes, que estaban al alcance de aquellas desgraciadas, los innumerables privilegios que se obtienen de ceñir tan notable insignia franciscana.
El día 19 de Febrero se repitió en el mismo Colegio tan tierno acto y 25 señoritas sordomudas y 4 ciegas solicitaron la gracia ,que les fue concedida, de ser admitidas a formar parte de la Archicodía del Cordón.
Nueva directiva
La floreciente Juventud Antoniana de Chelva ha renovado para el presente año 1923 su Junta, quedando constituida en la forma siguiente:
Presidente, don José Martínez; Vice, don Joaquín Cuenca; secretario, donjuán García; Vice, don Joaquín García Cosín; Tesorero, don Ramón Lloría; Vice, don José Esteban; Vocales, 1.°, don Joaquín García Sánchez; 2.°, don Teodomiro Pérez; Celador mayor, don Francisco Sánchez.
Trece Martes
El día 20 del actual, principia la devoción de los Trece Martes preparatorios para la fiesta de San Antonio de Padua.
Consolador
Lo es realmente el espectáculo que presenta la iglesia de San Lorenzo en este tiempo de Cuaresma, especialmente los días de sermón. Una compacta muchedumbre que llena el templo y sus dependencias, acude solícita a escuchar la divina palabra que predican todos los miércoles, viernes y Domingos los Padres de la Comunidad.
P. Miguel Luciano Jiménez Albors, in memoriam
En la enfermería de esta Convento de Santo Espíritu, se durmió entre los hombres el 29 del pasado Enero para despertar entre los ángeles, el P. Miguel Luciano Jimenez Albors.
En Salem, pueblo de esta provincia vio la luz primera el 14 de Febrero de 1844. Estudió la carrera eclesiástica con aprovechamiento en el Seminario de Valencia, distinguiéndose entre los escolares por su humildad y piedad. Ordenado de Sacerdote en 1875 le fueron confiados por los Prelados diferentes cargos. Rafol de Salem, Mogente, Vallada y Pinet, entre otros pueblos donde desempeñó el cargo de coadjutor, le recuerdan con cariño por el interés que demostraba en el esplendor del culto y por el celo que desplegaba en la salvación de las almas.
El día 12 de Octubre de. 1897, seguidos los trámites canónicos, vistió el hábito franciscano en este Convento, donde después de un año de fervoroso y ejemplar noviciado, emitió su profesión religiosa. En los Conventos de Benisa y Pego residió largos años, dándose a conocer por la caridad que profesaba a los enfermos, a quienes asistía con solicitud y visitaba con frecuencia.
El año 1917 le probó el Señor con la más terrible de las humanas enfermedades y no repuesto de la dolencia, se retiró a esta tranquila soledad, donde le ha sorprendido la muerte, cortando dulcemente el hilo de su vida a la avanzada edad de 79 años.
R. I. P. A.
En una escuela:
—¿Cuántos son los artículos?
—Muchos.
—¿Muchos? ¿Cuáles son?
—Los garbanzos, las judías, las patatas...
—Esos no son artículos.
—Si, señor. Son artículos de primera necesidad, según dice mi papá.
—