San Franciso de José María PonsodaA José María Ponsoda

Mi más honda y sentida gratitud por su inspirada y artística escultura «San Francisco de Asís, que me ha regalado para la capilla privada de mi palacio episcopal. Ella revela lo que es el señor Ponsoda: un eximio artista y un hombre profundamente religioso, saturado de franciscanismo; ambos sentimientos los ha vaciado de lleno en su insuperable obra con singular acierto.

Con mi gratitud, mi bendición, mensajera de Paz y Bien.

Fr. León Villuendas, ofm
OBISPO DE TERUEL

Valencia, 17 de septiembre de 1945.

Siempre Francisco

Francisco se perpetúa
en estos frailes menores.
Mi espíritu, de rodillas,
le ve en todas sus acciones.

En la piedad acendrada
de sus rezos y oraciones,
en el sudor campesino
de sus penosas labores,
en sus ásperos sayales,
en sus nudosos cordones,
en esos ¡los pies descalzos y
el recato de su porte,
en las alforjas mendigas
de limosnas para el pobre,
en su severo ascetismo
y en sus yantares mediocres,
y en la bondad y dulzura
de sus mansos corazones.
Aman como serafines;
hablan con celestes sones,
y citando elevan su diestra,
se me imagina que entonces
la Bendición de Francisco
en su bendición se esconde.

José Zahonero Vivó, Pbro.

Porque ya más no podía

Porque ya más no podía
subir el fuego de amor
que en su corazón ardía,
Dios acudió en su favor...
porque ya más no podía.

Cinco venablos de fuego
al temple que Dios quería,
pasan sus carnes, y luego
quíntuple hicieron sangría...
cinco venablos de fuego.

Por las heridas abiertas
la vida se le escapaba;
por ver su alma, a esas puertas
todo el cielo se asomaba...
por las heridas abiertas.

Lloraban las criaturas
viendo el último momento
del Santo de las ternuras;
la flor, el lobo y el viento...
lloraban las criaturas.

Cual cinco rojos raudales
iba su sangre regando
sus amores celestiales,
todo lo purificando...
cual cinco rojos raudales.

¡Oh divina poesía!;
el Amor que le mataba,
matando le revivía;
y hasta el Ángel le envidiaba...
¡oh divina poesía!

José Zahonero Vivó, Pbro

José Zahonero Vivó fue un eminente predicador conocido en todos los pueblos de la región levantina. Publicó interesantes libros de texto de Religión Católica para todo el Bachiller.