Un hogar infantil antileproso
Herencia franciscana
He aquí un asunto de sumo interés para lus lectores de La Acción Antoniana, devotos del Santo franciscano protector, por una parte, de la infancia, y, por otra, enfermero milagroso de los leprosos, según el conocido responsorio:
«S¡buscas milagros, mira
muerte y error desterrados,
miseria y demonio huidos,
leprosos y enfermos sanos.»
El abolengo bíblico del mal de San Lázaro ha sido la causa de que en todos los tiempos los escritores lo tomaran como tema para multitud de novelas y libros, con lo que, en la mayoría de los casos, sólo se conseguía extender entre las gentes ese temor, cas¡supersticioso, que llegó a inspirar la terrible enfermedad producida por el microbio de Hansen.
Mucho se ha exagerado la creencia en la transmisibilidad y contagio de esta enfermedad. Se sabe cierto que no es hereditaria y sí contagiosa, s¡bien débilmente contagiosa. Se adquiere por contagio directo y repetido, sobre todo en la tierna edad por la debilidad de la naturaleza.
Para proteger del contagio a los hijos sanos de padres enfermos, se han creado los Preventorios Hogares Infantiles, que, al proteger y aislar a los niños de familias leprógenas, rompen la cadena por el eslabón clave, agotando los focos de la endemia. Los Preventorios son centros donde se evita lleguen a ser enfermos los niños que han convivido con leprosos; y que, de llegar a enfermar, además de dificultar el problema, ocasionarían gastos muchísimo mayores que los invertidos apartándoles, en la infancia y con perfecta salud, de aquellos focos en que fatalmente terminarían contaminados.
La endemia en nuestra Patria es de poca importancia y alcanza escasas proporciones. Según el número de junio de 1949 del boletín «Consejo General de Colegios Médicos», hay en España unos ocho mil enfermos hansenianos. Una enérgica campaña de aislamiento, como la llevada en Noruega, en donde ya no hay lazarinos, se ha iniciado en nuestro país, que, se calcula oficialmente, dentro de veinte años estará limpio también del mal de Hansen.
Tres tipos de instituciones exige una tal campaña. Dispensarios, Colonias-Sanatorios y Preventorios. Los Dispensarios españoles de Dermatología e Higiene Social son suficientes. Con las Colonias-Sanatorios de Trillo (Guadalajara), Fontilles (Alicante), Toen (Pontevedra), Las Palmas (Gran Canaria) y otra más en Andalucía, hay suficientes locales para este objeto. Desde mediados del año próximo pasado de 1949 funciona en España el primer Preventorio del continente, por iniciativa del Sr. Director del Instituto Leprológico Nacional de Trillo. En nuestras Colonias de La Guinea, en Ncue, próximo a Mikoneseng, existe otro desde 1945.
El magnífico Hogar-Preventorio peninsular, está situado a pocos kilómetros de Madrid, al pie de su sierra famosa y salutífera del Guadarrama, en Chapinería, cerca de Brunete, partido judicial de Navalcarnero.
Chapinería es un simpático y progresista pueblo, apiñado en torno a un puntiagudo campanario churrigueresco, que con su nido de cigüeñas se destaca airoso sobre un paisaje ondulado, ligeramente cubierto de encinas, enebros, almendros y olivos. Pocos meses ha que goza también de aguas potables, con varias y hermosas fuentes en sus despejadas plazoletas, gracias al interés y desvelo por mejorarle de sus autoridades locales, presididas por un inteligente y dinámico Alcalde. A la inauguración de la traída de aguas el día 5 de junio de este año, asistió el señor Presidente de la Diputación con diversas autoridades provinciales.
El Preventorio tiene una capacidad de 50 plazas para niños y niñas, con sus respectivos pabellones separados entre sí. espaciosos y bien soleados; capilla, clínica, enfermería, salones para clases y labores, sala de la Dirección, comedor con mesas pequeñas para cuatro niños cada una, sala de estar de estilo graciosísimo con butacas y mesas que conservan en tamaño pequeño la forma y distribución de las mayores de los centros oficiales, galerías encrist.aladas, servicio completo y moderno de duchas y lavabos con abundante agua corriente, departamentos para las religiosas y para el capellán respectivamente, una huerta de cinco hectáreas con una granja agrícola en formación, campos de deportes, etc. Es un verdadero Hogar para los niños sanos, hijos de padres enfermos, que se ven siempre rodeados de calor, cariño, alegría y felicidad con todas sus necesidades cubiertas. Crecen y se educan en un ambiente salubérrimo protegidos del contagio; aprenderán un oficio o profesión y se convertirán en ciudadanos útiles a la Patria.
Ha sido construido por el «Patronato Niño Jesús del Remedio», cuyo presidente es el señor Patriarca de las Indias, Obispo ele Madrid-Alcalá, y lo integran varias damas de la aristocracia. Se desenvuelve bajo la tutela técnica y la colaboración integral de la Dirección General de Sanidad y la Dirección General de Previsión. Los niños son asistidos y vigilados escrupulosamente una vez por semana por un puericultor y un dermatólogo con residencia en Madrid, y diariamente pasa allí su visita el señor médico de la localidad. En el caso de que alguno de los niños presentase síntomas de la enfermedad, sería al punto trasladado a lugar adecuado para el debido tratamiento.
Al frente de este Hogar-Preventorio infantil están Religiosas Franciscanas (como en las leproserías de Trillo y Fontilles) y la dirección-espiritual está también a cargo de Padres Franciscanos. He aquí la razón del subtítulo de este trabajito: Herencia franciscana.
Los Franciscanos, en efecto, recibieron de su Seráfico Fundador y Patriarca el encargo de ayudar y servir a los leprosos. En la abnegación y solicitud que por ellos tenían, conocía a sus verdaderos hijos. Ya se sabe la respetuosa ternura que profesó el Pobrecillo de Asís a estos enfermos. Al principio de su conversión su delicadeza horrorizábase al encontrarse con alguno, pero una gracia más fuerte que sus repugnancias le empujaba hacia ellos. Un día en que, pensativo por los misteriosos llamamientos divinos y con el alma inquieta, cabalgaba desahogando su espíritu por la campiña e inquiriendo cuál sería su camino, en medio de la muda naturaleza dejóse oír la voz del cielo.
Francisco divisó un leproso que avanzaba hacia él. Su primer impulso fue volver grupas y huir de allí con tanta presteza como pudiera, mas, venciéndose a sí mismo, se detuvo..., bajóse del caballo, abrazó tiernamente al leproso. puso una buena limosna en sus laceradas manos y montó de nuevo en su corcel. Cuando volvió su rostro para contemplar una vez más a aquel que fué ocasión de su propio vencimiento y de tan hermosa victoria, la planicie estaba desierta, el leproso había desaparecido como por encanto. Comprendió entonces el joven Francisco que Cristo Jesús se ocultó bajo los haranos y flacas del leproso. Desde aquel día amó intensamente a estos enfermos, les lavaba sus renugnantes llamas y más de una vez, posó en ellas sus ardientes y amorosos labios.
Su Testamento empieza así: «El Señor me concedió a mí, Fray Francisco, el comenzar de este modo a hacer penitencia: pues cuando estaba en pecados, me era mev amaren el ver los leprosos; pero el señor me llevó entre ellos. y yo los traté con misericordia. Y al apartarme de ellos. lo que antes me parecía amargo, se me cambió en dulzura del alma y del cuerpo. Y poco después me aparté del siglo.»
Los hijos tan numerosos de este Patriarca tan enamorado de los lenrosos atienden, en las distintas partes del mundo unas treinta y cinco leproserías, renutándolo como un timbre de gloria. Pensamos escribir con más detalle sobre este particiilar y también nos ocunaremes, Dios mediante, de nuestro paisano y hermano Fr. Pascual Nadal Oltra natural de Pego, donde nació en 1984, que después de muchos ruegos consiguió ser mandado a leprosería de la misión Mosimien en las fronteras del Tibet (China), y murió allí víctima de los comunistas en 1935. Tal vez logremos venerarle en los altares.
El Preventorio de Chapinería fué inaugurado solemne y oficialmente el 2 de julio de 1949 con asistencia de la esposa del Caudillo, el Patriarca de las Indias, el Presidente de las Cortes Españolas, el Ministro de la Gobernación, damas miembros del Patronato, el Gobernador civil de Guadalajara, el Director de Sanidad, el Jefe de los Servicios de Higiene Infantil, el Director de la leprosería de Trillo,el Presidente y Secretario del Tribunal de Menores, varios leprólogos y dermatólogos y otras varias personas de la alta sociedad madrileña. Uno de los niños del Preventorío pronunció unas palabras de gratitud a la señora del Caudillo y miembros del Patronato. Y otro muy candoroso y simpático —como andaluz—, pero muy travieso, al ver junto a la señora de Franco al Jefe de la Casa Civil del Generalísimo, le preguntó a ella con despreocupada espontaneidad: «¿Es ése tu hombre?» «No, guapo» le contestó acariciándole, sonriente la señora, tomándole entonces en sus manos el Padre Capellán, le levantó para que, por encima de los circunstantes pudiera ver un cuadro que presidía el salón amplio de la Dirección y él exclamó: « iAh, zí, eze es! » Y se prolongó el diálogo, ante la hilaridad de la respetable concurrencia. «¿Tú que quieres ser?» le preguntó después doña Carmen. «¿Yo? El Alcalde de aquí» contestó el pequeño. «Pues bien. Aquí está el señor Ministro de la Gobernación». Y el señor don Blas Pérez, que no podía negarse a la insinuació, le nombró en el acto, vivae vocis oráculo, alcalde del Preventorio.
Todo el vecindario del simpático pueblo, engalanado como en sus fiestas mayoros, con sus dignas autoridades al frente, se asoció al acto, haciendo objeto a doña Carmen Polo de Franco y a las demás ilustres personalidades, de cariñosas manifestaciones de respeto. Una señorita obsequió a doña Carmen con un ramo de flores.
Por el Gobierno, preocupado de lleno por el problema de la lepra en España, se van a organizar sucesivamente otros Hogares-Preventorios, en diversos puntos de la nación.
El veinte de octubre de 1949 visitaron el Hogar Infantil Antileproso de Chapinería, el Presidente de la Junta de Gobierno de Fontilles y su Director médico, que llevan entre manos la creación de algo similar en Jávea (Alicante). Quedaron muy complacidos y elogiaron mucho las instalaciones y organización de esta obra tan meritoria.
Fr. Camilo Jordá, ofm
[Nota biográfica del P. Camilo Jordá]
Primara misa cantada
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| Fr. Miguel Ángel Briz Requena, ofm celebró su primera misa cantada el 10 de julio 1949 en el convento de Benisa (Alicante) | Fr. Simón Sáez Peretó, ofm celebró su primera misa cantada den Pego (Alicante) el 16 de julio 1949. |
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