La Inmaculada y la Lógica
Pudo y convino; luego la hizo Inmaculada
Este silogismo, que toma todas las "figuras" y que podemos calificar en "modo" cesáreo por aquello de veni, vidi, vici, no se encuentra así en el Beato Escoto; aplicado a la Concepción, se halla por primera vez en el discípulo de Escoto, Francisco Mairón.
Pero, queriendo ser justos y distribuyendo a cada cual lo suyo, este principio de Mariología se aplicó primero a la Asunción de la Virgen a los cielos (1). Motivo mayor para que lo consideremos como el primer principio universalismo de toda Mariología.
Los tres términos del histórico silogismo —Poder, Bondad, Hacer— integrándose con el término "medio" Bondad, se mueven siempre en campo lógico; y el genio fino y cribador del Sutil explícitamente lo reconoce: "Qué cosa haya hecho Dios con su Poder y Querer en la realidad de esta Providencia que vivimos, yo no lo sé; pero a mí me toca decir en fuerza de la verdad y justeza de m¡pensamiento lógico que, en María su Madre, Dios ha hecho lo más excelente. Y cuál es más excelente, ¿la Santificación o la Concepción? "
La Concepción Inmaculada, tan correctamente planteada en un plano irreal, hipotético y lógico, es rápidamente trasportada por los discípulos del gran Maestro a campo real y abierto para general polémica de sabios y pueblo. Mairón, el Hércules de Escoto, con resolución añade: La Concepción es un hecho.
La Concepción, ¡quién lo creyera!, un dato nuevo aparecido que tímidamente pide la entrada en la síntesis mariana tradicional, para ocupar, como "probable", el último lugar; ¿quién había de predecir que el tímido dato concepcionista tenía que promover, a la larga, una revolución tan profunda en las ideas marianas, que aún tenía que subir y figurar a la cabeza del moderno Cuadro de Mariología y colocarse en la Iglesia junto al Sacramento del Altar y encerrarse en fórmula preciosa indulgenciada, "Bendito y alabado... y la Inmaculada Concepción"? La Lógica se ha convertido en Historia.
La actitud humilde con que se presentó el gran Escoto no está todavía satisfactoriamente explicada. El "sanguinario" de la Santificada Remo. V. Bandell¡aconseja a los escotistas que depongan las armas y dejen apagar el fervor concepcionista, porque vuestro Maestro, dice, presenta la novedad teológica como "probable" solamente, y eso es señal cierta de que él no está muy cierto. Pero franciscanos y doctores, como L. de Carvajal y Damián Giner de Jávea, que han estudiado en Salamanca y Alcalá, respectivamente, la Dialéctica de su Maestro, nos declaran "ex experientia" que la actitud modesta del Doctor Mariano y Sutil es la propia del verdadero sabio delante de un misterio que se le aclara, no la del rebelde que se atrinchera en una nueva posición contra la debilidad de la antigua; Escoto no abandona la antigua posición santificacionista, que trata de mejorar y hacer evolucionar hacia una santificación más excelente, cual es la Concepción. Según nuestros escotistas más críticos, Escoto no ha creado toda Una doctrina positiva de la Concepción; su labor es más bien negativa, la del que tiende a remover los obstáculos tradicionales que impedían el avanzar y correrse la vieja Santificación a la nueva y más perfecta Santificación, que es la Concepción (2): El maná de ayer al maná de hoy.
Así, pues, es digno de toda ponderación y encomio el poder latente de la lógica escotista; que haya condensado prudente, y además concorde con el adversario, en un silogismo césar, genético, quid végetum, evolucionante y siempre actual, la virtualidad bastante par crear de nuevo la Mariología, y que, gracias sean dadas a Dios, tiene ya una realización monumental en el Fons Illimis del grande y victorioso escotista el Guardián de San Francisco el Grande fray Carlos del Moral. Y s¡se objetare, que en el caso concepcionista no deba presumir el principio, más allá de una proposición particular, carente por tanto de la necesaria universalidad científica, yo diría que ahora se da el caso feliz de que la verdad concepcionista que figuraba de derecho, es ya un hecho su hegemonía dé todas y de cada una de las verdades marianas federadas en una síntesis moderna de Mariología (3).
Concluyendo, la premisa mayor que buscamos —universal— se puede transformar así: Siempre que se pongan en conflicto dos opiniones "probables" de la Virgen, la más "excelente" es propiamente la predicable, salvando naturalmente la autoridad de la Iglesia, de la Tradición y de la Sagrada Escritura, que Escoto, "varón católico y todo franciscano", describe y especifica como faros y guías del pensamiento filosófico-teológico. O también:
Siempre que la Teología no llegue a iluminar directamente una verdad, y ésta aparezca claramente bañada y visible con la luz de la Filosofía natural, "natura semper facit quod melius est", proclama el filósofo del voluntarismo cristiano en el libro noveno de su Gran Comentario a la Metafísica, de Aristóteles. Optimismo de la Natura que hace consonancia divina con el de la super-Natura del "In laudando Christum" y del "Quod excellentius" concepcionista. Metafísica y Teología marianas en fraternal abrazo, que nos dará por resultado la Lógica de la Razón teológica, sistemática y universal, poderosa para hacer progresar, en todo tiempo, la Ciencia Mariológica, negotium omnium saeculorum.
(1) Cfr. P. Julián Kaup de Paderborn i. Wesf.: Duns Escoto como perfeccionador de la doctrina de la Inmaculada Concepción. Es un artículo de la Colección Geistes Welt des Mittelalters, p. 1007, en homenaje a los 60 años de edad de Martín Grabmann.
(2) Sobre Carvajal tengo publicados varios artículos en La Voz de San Antonio y en Nuestro Colegio, y es bastante conocida su Teología mariana. Acerca del P. Giner de Ntra. Prova. publicó un artículo el P. Balic, haciendo notar que el valenciano se queja de Escoto, porque deja el pensamiento en alto, al tratar de la Inmaculada, diciendo asi: Escoto debía haber completado su pensamiento de esta manera. Códices encontrados recientemente, lo completan como el talento de Giner presumía.
(3) Cfr. L. de Carvajal, Declamatio, cap. 8, que otro gran mariólogo, enamorado de la Señora de sus pensamientos, por espacio de 45 años (!), ¡transcribe así: "Innegable -racionalmente - queda la dependencia de la Maternidad de la Gracia Original" (Juan Riquelme, Defensorio, párr. 23)
A nuestro Padre San Francisco
Al contemplar tu rostro, ¡oh Poverello!
v¡un resplandor divino en tu pupila
que sacia mis afanes y m¡anhelo
y llena de fervor m¡alma tranquila.
Te miré; y al mirarte un ansia loca
de seguirte de cerca, en m¡sentí;
todo honor me pareció cosa poca
por querer imitarte sólo a ti.
En tus manos la Cruz, santa bandera,
cual insignia divina tremoló,
y correr te hizo por la Umbría entera
mostrando a tu Señor que en Cruz murió.
Morir como él en cruz, fue dulce sueño
que siempre tu encendida alma abrigó;
y Cristo te subió hasta el duro leño,
y su imagen sangrienta en t¡fijó.
Tras t¡correr quisiera, Padre amante,
para a Cristo encontrar y estar con El;
y en el Calvario, el pecho taladrante
le endulzaré la pena y negra hiel.
Es tu divisa, ¡oh Serafín Llagado!,
amor ardiente a Cristo Redentor,
decías tú: "El amor ya no es amado"
y encendías tu pecho en puro amor.
Tus riquezas: la Cruz y la pobreza;
los desprecios tomaste por blasón;
y con armas cual estas con presteza
ganaste a Cristo más de un corazón.
Oye, Padre, m¡súplica: Yo quiero,
para tus ricos dones alcanzar,
ser heredero de tu amor sincero
para a Cristo servir y siempre amar.
No basta que te ofrezca noche y día
sobre el altar, honores.... y placer....
algo más, hoy te ofrece, el alma mía,
m¡vida.... m¡corazón.... todo m¡ser.
Modelo fuiste Tú, en saberte dar;
enséñame, cual Padre y Fundador,
que sepa siempre a Cristo regalar
el ánfora agraciada de m¡amor.
R. T. F.- Alpuente
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