Índice del número 92

4-5 de 1995. Año 74. II Época. Director: Fr. Gabriel Francés, ofm

El Papa a los 400.000 jóvenes de toda Europa que han peregrinado a Loreto

Rotundo éxito del encuentro del Papa con los jóvenes en Loreto. Los escépticos han vuelto a perder la apuesta: la peregrinación de los jóvenes europeos a Loreto ha sido un éxito rotundo, una confirmación de que entre Juan Pablo II y las nuevas generaciones corre la simpatía y el mutuo entendimiento; casi podría hablarse de complicidad. Loreto —que celebra este año su séptimo centenario— se une a la cadena formada por Compostela, Ozestochova, Denver y Manila, y ha sido un anticipo de lo que sucederá en agosto de 1997 cuando se celebre en París la Jornada Mundial de la Juventud.

Loreto, lugar de raíces cristianas, ha sido el protagonista. Santuario mariano que acoge la «Casa de Nazaret» y que celebra su séptimo centenario. Sobre todo se ha hecho presente un símbolo: Sarajevo, a tan sólo 400 kilómetros al otro lado del Adriático. Profundamente turbado por el conflicto de los Balcanes que transforma «en cementerio» pueblos llenos de vida, Juan Pablo II pidió a los 400.000 jóvenes procedentes de 36 naciones europeas congregados en Loreto, orar y «gritar fuerte y sin parar para acallar el ruido de las armas y tocar el corazón de los responsables de la violencia».

El Papa en Loreto

Una imagen permanecerá para siempre en la memoria de todos los que presenciaron «Eurhope» por la televisión. Una joven, con lágrimas en los ojos, se dirigió al Papa desde Sarajevo. El Santo Padre también se conmovió. Gracias a los enlaces vía satélite, los jóvenes peregrinos de Loreto pudieron escuchar los testimonios de los diálogos entre jóvenes católicos y protestantes en Belfast; los cantos de la comunidad monástica de Saint-Gervais en París, y el Himno a la alegría, interpretado por estudiantes españoles en Santiago de Compostela. También participaron en la oración conjunta de luteranos y católicos desde la catedral de Dresde (Alemania).

Franciscanos en Santiago de Compostela

En septiembre, jóvenes franciscanos de 51 países de los cinco continentes. En octubre, los superiores mayores de Europa

Francisco en el Camino de Santiago

Francisco fue el primero en iniciar el Camino

Francisco fue el primero en iniciar desde Asís, en su siglo, el Camino de Santiago. No caminó él solo. Con él emprendieron la peregrinación tres compañeros.

Aquí, en Santiago de Compostela, determinó Francisco hacer morada habitual para sus frailes al lado de la Tumba Apostólica.

Y desde aquel año 1214, los hijos de Francisco son moradores de Compostela.

Las «Florecillas» nos hablan con el encanto de su prosa seráfica de la presencia de Francisco en Santiago.

El P. General dice que "se reúne la base para animar a la orden franciscana"

El encuentro de jóvenes franciscanos de todo el mundo que se ha celebrado en las localidades de Herbón y Santiago supone un momento significativo para la historia de la Orden Franciscana, puesto que «aquí se reúnen las bases, son jóvenes que ya han hecho los votos perpetuos, pero difiere de las reuniones oficiales en que en aquéllas normalmente se dan cita los provinciales y formadores». El objetivo es conseguir una animación de la Orden.

Caminando juntos

Bajo el lema «CAMINANDO JUNTOS» se ha organizado en Santiago de Compostela un encuentro de hermanos jóvenes (hasta 40 años) de todas las entidades de la Orden. Participaron algo más de 200 hermanos, provenientes de 55 países de todo el mundo, y estuvo presidido por el hermano Ministro General y el hermano Vicario General, así como el hermano Ministro Provincial de Santiago, provincia que se ocupó de todo lo necesario para la celebración del Encuentro. Como visitantes destacados, mencionar al hermano Definidor General por la Península Ibérica y el señor Obispo de Tánger.

El Encuentro es una iniciativa del Ministro General, tras experiencias de encuentros de jóvenes religiosos europeos. Lo anunció en su pasada Carta de Pentecostés, con la esperanza de escuchar lo que dice el Espíritu a la Orden a través de los jóvenes y leer con ellos los signos de impaciencia y de imaginación que alientan nuestros ideales y nuestra vida franciscana. Quería ser una experiencia internacional de la Orden de comunión, un momento simbólico y profético, una experiencia que implicara, a través de los más jóvenes, a toda la Orden.

Bajo la inspiración del Capítulo de las esteras, se ha querido motivar a estos hermanos jóvenes a reunirse, a compartir vida e ilusiones desde una experiencia y perspectiva global de la Orden. El lema principal escogido «CAMINANDO JUNTOS», pretendía indicar la voluntad y capacidad de caminar en unión con otros hermanos, en las modalidades que fueron apareciendo cada día del Encuentro como sub-lemas: CAMINANDO JUNTOS... como fraternidad; ...unidos en la pluralidad; ...como peregrinos; ...como itinerantes; ...en la alegría de la penitencia; ...hacia el futuro.

Jóvenes franciscanos  peregrinando a Santiago

Los jóvenes franciscanos cubrieron parte de la ruta a pie; algunos fueron descalzos, a pesar de la lluvia

Franciscanos de los 5 continenete

Nueve jóvenes franciscanos, procedentes de los cinco continentes del mundo

La elección de Santiago de Compostela se hizo atendiendo a su importancia en la historia cristiana, el carácter de peregrinación y penitencia que acompaña a sus visitantes, y el recuerdo de san Francisco, peregrino en Santiago.

Los asistentes fueron invitados a discreción de sus respectivos Provinciales, según los criterios orientativos de edad, interés por la marcha y evolución de la Orden, capacidad de participar y dialogar en un ambiente multicultural... sugeridos por los organizadores del Encuentro. Éstos eran un equipo internacional de hermanos coordinados por el Secretario personal del Ministro General.

La metodología general del Encuentro se basó principalmente en compartir experiencias y testimonios de vida relacionados con el lema y sub-lemas del mismo, que se realizó diariamente de tres modos: testimonios individuales, grupos de trabajo y encuentro común final.

Se subrayaron dos aspectos fundamentales:

a) El carácter festivo y celebrativo, manifestado tanto en los momentos de oración como en las actividades lúdicas.

b) El carácter reflexivo: sobre el futuro, opiniones, inquietudes... sobre la vida franciscana.

Todo ello en presencia y diálogo entre las diversas culturas y modos de vida presentes y ante el Ministro General.

El Encuentro incluyó también una experiencia de camino y peregrinación (unos 40 Km. en dos etapas): Herbón-Monte del Gozo-Santiago. Entrañable fue la celebración de la misa en la Catedral y el ofrecimiento que hizo el Hermano General al Apóstol, así como la celebración última, en donde los que presidían el Encuentro saludaron a cada uno de los hermanos presentes y los despidieron.

Oración y estudio

Oración y estudio. El lema del Congreso, en el que han participado un total de 216 jóvenes franciscanos, fue: «Caminando juntos», cuyo objetivo consistió en invitar a que todos los asistentes reflexionen y muestren su intención de caminar juntos hacia el futuro, de cara al año 2000.

Entre los testimonios personales destacaría, agrupados, los principales temas a los que aludieron: formación inicial y permanente; acogida a hermanos, peregrinos, transeúntes; inserción en barrios pobres; vida litúrgica-contemplativa; ecumenismo (protestantes, musulmanes); increencia; comunidades internacionales; emigración; justicia y paz; situaciones conflictivas: Bosnia, Pakistán, Ruanda, Países del Este, China...

En cuanto a los trabajos de equipo, se dialogó principalmente sobre el porqué vivimos juntos, nuestra identidad frente a otras comunidades, el pluralismo, la unidad y la diversidad, el sentido de ser peregrinos e itinerantes hoy, la formación, la cuestión vocacional, problemas más acuciantes, perspectivas de futuro...

Importantes fueron las preguntas que se le hicieron al Ministro General al final del Encuentro, y sus respuestas acerca de las esperanzas, ilusiones de la Orden a través de sus diversas Provincias, de los proyectos y colaboración con la Iglesia; los signos de presencia del Espíritu Santo en la Orden animando a religiosos y comunidades hacia nuevas formas de vida, de trabajos, de misión y evangelización... sin ocultar graves deficiencias: envejecimiento, estructuras agobiantes, falta de vocaciones, persecución, aburguesamiento, formación inadecuada, falta de espíritu de conversión... que suponen retos muy importantes para toda la Orden y especialmente para sus miembros más jóvenes.

Finalmente, quisiera destacar el fenomenal ambiente que se vivió a lo largo del Encuentro: acogida a los participantes, convivencia con hermanos de todas partes, razas, lenguas, culturas... unidos por el Evangelio, la Iglesia y la Orden, reconociéndose como hermanos, participando en las celebraciones, cantos, oraciones, escenificaciones, carteles, sirviéndose en los comedores, comunicándose...

Con el gozo de haber vivido la experiencia de la fraternidad con hermanos de tan diversos lugares, regresamos a nuestras Provincias respectivas con el encargo de transmitir lo que habíamos visto y oído en estos días al resto de nuestros hermanos, haciéndoles así partícipes de este don que el Señor nos había hecho.

Les saluda fraternalmente,

Fr. Miquel Lorente Orts, ofm

Grupo de peregrinos

Grupo de los peregrinos

Los jóvenes franciscanos mantienen la fidelidad a los principios de la Orden

Los jóvenes franciscanos señalan que les sostiene el amor fraterno en el camino común. «Somos peregrinos e itinerantes. Aceptamos —añaden— la cruz de Cristo y la cruz de cada hombre, con fidelidad a la historia de las generaciones franciscanas pasadas, y atentos a construir la historia presente con proyección hacia el futuro.»

Afirman que les sostiene, en el empeño, la fe de llevar vida y resurrección, justicia y paz, amor y solidaridad, unidad en la diversidad y participación en la fraternidad hasta los confines de la tierra.

«El Espíritu del Padre y de Jesús nos pide retomar nuestro itinerario con confianza, esperanza, alegría y amor.»

III Asamblea de los Ministros provinciales OFM de Europa

(Santiago de Compostela, 10-15 de octubre de 1995)

Convento San Francisco en Santiago de Compostela

Santiago de Compostela. Convento de San Francisco, lugar en donde los 82 miembros de la Asamblea se alojaron y fueron objeto de las más exquisitas muestras de afecto fraternal por parte de toda la fraternidad franciscana de Santiago

Santiago de Compostela recibió con el gozo de un sol otoñal a los 82 miembros que componían la Asamblea: el Ministro General, 4 Definidores Generales, 57 Ministros Provinciales, el Custodio de Tierra Santa, 2 Delegados Generales, 4 de Secretaría y Comité Operativo anterior, 9 intérpretes y algunos invitados.

Los organizadores de la Casa permanecieron toda la tarde del día 10 en la portería, acomodándonos con eficacia y sencillez franciscana. El Ministro Provincial de Galicia, como anfitrión y hermano solícito, estaba al tanto de todos los detalles.

La hermosa ciudad de Santiago, punto de convergencia de los caminos de Europa, se vestía en aquellos días del pardo sayal franciscano. No podemos olvidar la visita que, en 1214, realizó Nuestro Padre San Francisco, como ferviente peregrino, al sepulcro del apóstol Santiago. Los franciscanos tienen Casa en Santiago desde 1222 y, desde entonces, con alegría seráfica van sembrando por tierras gallegas la Paz y el Bien.

El actual e imponente convento de San Francisco se convirtió en el marco incomparable de la Asamblea.

Esta podría resumirse en tres palabras: comunión, trabajo y experiencias. El hecho de convivir tantos hermanos juntos de naciones, lenguas, mentalidades y culturas diversas era ya una gran riqueza.

La solidaridad, sobre todo hacia nuestros hermanos del Este, se manifestaba

en el aula, en los corredores y en los claustros. Era reconfortante comprobar, admirados, la entereza de los Provinciales de Bosnia, Eslovenia, Lituania, Hungría, República Checa, Albania, Eslovaquia, etc., que, con sencillez franciscana, exponían sus experiencias y proyectos.

Por otra parte, se realizó un buen trabajo. La relación del Ministro General; la del obispo franciscano, monseñor Fiachra O'Ceallaigh, auxiliar de Dublín; la del Presidente y Secretario del Comité Operativo dieron mucho de sí. Los trabajos en grupo de las Conferencias fue denso y empeñativo, para poder concluir en algunas propuestas, aprobadas por la Asamblea.

No podemos silenciar las hermosas celebraciones comunitarias en nuestra Iglesia, en la Catedral y en el Monasterio de las hermanas Clarisas, cuidadosamente preparadas por las distintas Conferencias.

Ministros provinciales de Europa en Santiago de Compostela

Quiero terminar, haciendo mías las palabras del Provincial de Galicia: «Los Ministros Provinciales de las Provincias Franciscanas de Europa traemos a Santiago esperanzas y temores, alegrías y tristezas de nuestro mundo... Los hermanos menores queremos, con Francisco, llevar a todos la paz y el bien del Señor y la firme esperanza de un mundo mejor; queremos contribuir, de palabra y de obra, a que se realice en el mundo la vocación de comunión a la que todos hemos sido llamados; queremos vivir y anunciar la igualdad en la fraternidad, y la reconciliación en el perdón; queremos caminar unidos, y con Francisco, hacia una nueva Europa.»

Fr. Raimundo Domínguez, ofm

Fr. Juan Folguera i Trepat, ofm

Fr. Juan Folguera TrepatEl día 7 octubre de 1995, a las 9 de la tarde, en la clínica «Sagrada Familia» de Barcelona falleció el padre Juan Folguera i Trepat, confortado con los santos sacramentos. Natural de Tárrega (27 de marzo de 1925), profesó en La Bisbal el 30 de julio de 1944, e hizo la Profesión solemne el 31 de agosto de 1947. Fue ordenado sacerdote el 24 de marzo de 1951.

Acabada la carrera eclesiástica fue enviado al Antonianum de Roma, donde se doctoró en Derecho Canónico, con la tesis De conceptu matrimonii ac de impedimentis matrimonial ¡bus in primaeva Ecclesia Hispaniae, publicada en Barcelona el año 1960.

Reincorporado a su Provincia franciscana de Cataluña, fue destinado a Berga para enseñar su especialidad a los estudiantes de Teología. En el Capítulo provincial de 1962 fue elegido Definidor provincial. En la Congregación capitular del año 1965 fue trasladado al convento de San Antonio de Barcelona y elegido Discreto del convento. El año 1968 el padre Pascual Rambla, elegido Provincial, nombra Secretario provincial al padre Juan Folguera. En 1972 es nombrado Visitador general y después Presidente del Capítulo de la Provincia de Cartagena. En el Capítulo provincial de 1974 es elegido Ministro provincial de Cataluña, por unanimidad de votos. En 1979, en el Capítulo general de la Orden, celebrado en Asís, es elegido Definidor general por España y Portugal, y esto le obliga a dejar de ser Provincial para trasladarse a Roma. El 1 de abril de 1985 es nombrado Consultor de la Sagrada Congregación de Propaganda Fide por el Papa Juan Pablo II. Este año, además, el 7 de octubre, el Ministro general padre Juan Vaugh, y aceptado por un documento de la Santa Sede del 14 de octubre del mismo año, es nombrado Postulador general para las causas de canonización de la Orden franciscana, cargo confirmado por el Capítulo general de San Diego.

Ha sido un honor, sobre todo para los franciscanos de Cataluña, que el padre Folguera fuera el Postulador en la beatificación del beato Juan Duns Escoto, el 20 de marzo de 1993. Asimismo lo fue también, y en especial para los franciscanos de Valencia, Aragón y Baleares, que fuera el padre Folguera el Postulador de la beatificación de fray Junípero Serra.

Y ha sido un honor para la Provincia Franciscana de Valencia, Aragón y Baleares, que el padre Folguera firmara y presentara en la Congregación para las causas de los santos la Positio de sus mártires Siervos de Dios padre Pascual Fortuño Almela, padre Plácido García Gilabert, fray Alfredo Pellicer Muñoz y fray Salvador Mollar.

Hombre competente, sencillo y amable, supo ganarse la estima de todos y el reconocimiento de la Orden y de los Dicasterios romanos.

En nombre de Hermano Francisco, de todos sus colaboradores y lectores, y en el mío propio, hacemos este sencillo recuerdo, cargado de gratitud y cariño al padre Folguera, que siempre estuvo dispuesto a atendernos y ayudarnos.

Fr. J. Benjamín Agulló, ofm