En cumplimiento de un acuerdo de la Corporación Municipal de la entonces villa de Denia, los jurados o autoridades recurrieron mediante escrito oficial a las autoridades de la Provincia Franciscana de Valencia para que fundaran convento en esta villa. Era el 31 de mayo de 1587.

Para reforzar la petición de la Villa, consiguiose la mediación de D. Francisco Gómez de Sandoval y rojas, marqués de Denia y duque de Lerma quien, el 25 de agosto de ese mismo año, escribía al P. Cristóbal Montero, a la sazón Ministro Provincial, para que "sin dilación vayan luego algunos frailes a tomar posesión de la Ermita de Nuestra Señora de los Desamparados y que comience a haber Convento que la Villa irá haciendo lo que pudiere".

Principio del convento

Tras pedir las licencias oportunas a San Juan de Ribera, Patriarca de Valencia, el P. Provincial delegó en la personas de Fray Jaime Sanchís para que presentándose en la villa tomara posesión del sitio señalado para convento. Esto ocurría el año 1588 y el P. Jaime tomaba posesión en presencia del Gobernador de la plaza, D. rodrigo de Borja, de los jurados y del rector de la iglesia parroquial. De inmediato se dio comienzo a la construcción del inmueble, a expensas de la Ciudad. El convento se dedicó a San Antonio de Padua.

Según tradición, la iglesia del convento de los franciscanos ocupa el mismo lugar donde estaba ubicada la antiquísima catedral de los godos, al menos lo confirma el nombre de la abadía, con que era conocido este lugar; al igual que las varias ruinas y sepulturas, entre ellas las de un obispo, que en el mismo lugar se encontraron y de que nos hablan los cronistas Marco A. Palau y D. Roque Chabás.

El convento conservó el patronazgo de la Virgen de los Desamparados hasta 1598. El primer guardián-superior de este convento fue el mismo P. Jaime Sanchís. El Excmo Sr. Marqués obtuvo un Breve del papa Clemente VIII para poseer él y sus descendientes el patronazgo de este convento, tomando a su entera cuenta la edificación de la iglesia y de parte del convento y le asignó grandes limosnas.

Visitas reales

El rey D. Felipe III de España estuvo en Denia tres veces. La primera en febrero de 1599, de paso hacia Valencia, donde casó con doña Margarita, princesa de Austria. Y después, en 1604, cuando celebró Cortes de nuestro Reino en Denia y Valencia. En ambas ocasiones no sólo visitó el convento de San Antonio, sino que además, como escribe Perales, "el día... de febrero de 1599 comía y compartía con los frailes en el mismo. Y como recuerdo de su visita, regaló a la Comunidad, en prueba de afecto, un collar de peso de 70 onzas de plata sobredorada y grabadas en él sumas reales".

Casa de estudios y cuna de misioneros

En este convento se daban clases de Artes y Filosofía. Era un centro de estudios superiores, que llegó a albergar a 40 religiosos. En él se vivía en intensidad el espíritu misionero, sobre todo porque la mayoría de los religiosos eran de edad joven. Vibraban al unísono con la Orden franciscana en el profundo y primordial espíritu misionero, que es nota sustantiva de la espiritualidad franciscana.

Por eso, de este ambiente misionero no pudieron sino salir apóstoles de Cristo de la talla de un fray Esteban Verdalet, apóstol de Honduras y Guatemala; un fray Antonio Margil de Jesús, morador de este convento, desde donde partió para tierras iberoamericanas, donde conseguiría ser honrado por sus arduas labores apostólicas como el segundo san Francisco Solano. Fray Margil es el apóstol de los "pies alados", que recorrio tierras desde Texas hasta Guatemala, evangelizando y anunciando el Reino de Dios.

Este apóstol gigante de Cristo, al igual que Fray J. de Alcober, bebieron y consolidaron su espíritu misionero en este famoso convento de San Antonio de Padua.

Guerra de sucesión y exclaustración

Estaba situado extramuros, en el Arrabal. Sufrió mucho durante la guerra de Sucesión y finalmente fue destruido en noviembre de 1708. Pero muy pronto fueron reedificados convento e iglesia en la forma que hoy se encuentran, siendo la iglesia abierta de nuevo al culto el 24 de junio de 1774.

Después de la exclaustración de 1835, la iglesia de este convento continuó abierta al culto, pues, a 4 de septiembre de 1835, la autoridad eclesiástica tomó posesión de la misma y, el 29 de septiembre de 1837, la declaró ayuda de parroquia (Archivo I,p. 143); pero el edificio del convento fue destinado a Escuelas públicas (1)

Los frailes franciscanos ya no volvieron a este convento. Después de una vida intensa franciscana, vivida durante tres siglos en este convento, y que irradió el espíritu de Francisco en todo el Marquesado, los franciscanos tuvieron que abandonar la casa obligados por circunstancias políticas adversas.

Debido a la ausencia de frailes franciscanos en Denia se demoró el proceso de Beatificación y Canonización del siervo de Dios Fray Pedro Esteve Puig, que fue morador de este convento.

La iglesia del convento es hoy la parroquia de San Antonio de Padua.


(1) Fray Vicente Martínez Colomer, ofm. Historia de la Provincia Franciscana de Valencia. Madrid 1982. p. 313. Edición preparada por Fray Benjamín Agulló Pascual