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Nuevo campanario del convento de Pego

El campanario de la iglesia permanecía tal como quedó tras la construcción apresurada de la la iglesia y convento. Durante la guerra civil sufrió desperfectos y se tiraron sus campanas que hubo que volver a colocar.

Algunos opinaban que se tenía añadir un simple remate en forma de pequeña pirámide cuadrangular y enlucir con algún material todo el campanario escondiendo los ladrillos de que está fabricado.

Durante la guardianía del P. Constantino Bajo de Prado (1995-98), y siendo vicario y administrador de la fraternidad de Pego el P. José Barrachina Lapiedra se movió este tema y se pidieron proyectos posibles.

Pero prevaleció la idea de otros: prolongar la obra y darle un aspecto de piedra, de modo que pareciera un campanario gótico. Se presentaron varios proyectos y se aprobó el que se llevó a cabo, aunque tenía muchos más adornos en piedra que hubiera encarecido mucho la ejecución.

Aprobado el proyecto se comenzó a buscar fondos. El P. José Barrachina escribió un libro que lleva por título "Los franciscanos en Pego" para que fuera vendido y se dedicó todas las ganancias para sufragar la construcción del campanario. Se hicieron obras de teatro, actuaron corales, se hicieron rifas... para buscar fondos.

El 22 de marzo se recibieron los 300 primeros ejemplares del libro "Los franciscanos en Pego" que se vendieron rápidamente. El 27 de abril llegaron los 700 ejemplares que faltaban que también se agotaron.

Construcción

El día 9 de febrero de 1987 se comenzó a montar el andamio para la prolongación del campanario. El andamio debía de tener la altura del nuevo campanario. Se terminó el andamio y el 15 del mismo mes se procedió a colocar la estructura metálica que, apoyándose en el cuerpo del campanario existente, lo prolongara un piso más (primer elemento de la estructura) y el remate piramidal y hasta la cruz, la veleta y el pararayos (segundo elemento).

Se comenzó con una grúa, pero se vió que la pluma era corta porque debía introducir la estructura por encima de la jaula del andamio que, como se dice anteriormente, tenía la altura del nuevo campanario. Hubo que añadir otra pluma y el trabajo se complicó bastante.

Momento de la colocación de la estructura metálica del nuevo campanario

En la foto se percibe claramente la pluma añadida a la grúa. La primera parte de la estructura metálica ya está colocada y la segunda comienza a entrar en el hueco del andamio

Tanto los constructores como los operarios de las grúas demostraron una gran pericia y la colocación se terminó sin contratiempos.

Luego los albañiles prosiguieron la construción del campanario apoyados en la estructura metálica. Teminarion el 24 de marzo de 1987. Sólo quedaba recubrir la obra con losetas de piedra que le dan ese aspecto estupendo.

En las crónicas del convento se puede leer que el 4 de abril de ese año se tuvo una velada teatral para recabar fondos para la construcción.

Vinieron unos operarios de Novelda, pueblo que dispone de canteras de mármol y operarios diestros en el trabajo de la piedra. Comenzaron el recubrimiento el 30 de marzo, siempre según las crónicas conventuales. Y terminaron la labor el 5 de junio siempre de 1987. Dejaron constancia de haber empleado 4000 losetas de piedra y 7000 grapas de acero para sujetarlas.

Faltaban los últimos retoques de albañilería que terminaron el 17 de junio. Los albañiles encargados de la construcción del campanario pertenecían a la Cooperativa de San Vicente Ferrer de Pego.

El 29 de junio se desmontó el andamio y los albañiles comenzaron el 14 de julio la reparación y limpieza de los tejados de la iglesia que habían sido algo dañados. Duró 3 días esta reparación, siempre según las crónicas conventuales.


Inauguración y bendición del nuevo campanario

Tuvo lugar el 27 de diciembre de 1987, festividad de la Sagrada Familia, titular de este convento y de la parroquia. Fue un día de auténtica fiesta, no sólo para la feligresía de nuestra parroquia sino para todo el pueblo de Pego que estaba participando en aportar dinero para su construcción.

La banda de música de la localidad, de forma desinteresada, realzó esta fiesta con sus pasacalles y luego actuando en el momento de la bendición del campanario.

Bendición del campanario

A las 11 de la mañana el gentío que llenaba al iglesia y la placita del convento era impresionante. El campanario estaba engalanado con las banderas nacional y local de Pego.

Nuestro P. Provincial, Fr. Benjamín Agulló presidió la concelebración de la Eucaristía y predicó una sentida homilía sobre el acto que estábamos celebrando.

Habían acudido hermanos procedentes de varios conventos, muchos de ellos antiguos moradores de esta casa (1). Estaban presentes el Sr. Alcalde, el Comandante del Puesto de la Guardia civil y otras autoridades de Pego. Además hemos de dejar constancia de la presencia de nuestras Hermanas Franciscanas de la Residencia de San Juan de Dios, Franciscanos seglares, señores maestros de nuestro colegio, Comunidades Neocatecumenales, Movimiento Junior...

Finalizada la Eucaristía nos trasladamos todos a la placeta del convento donde el P. Provincial procedió a la bendición del campanario. Terminada la cual se lanzaron las campanas al vuelo, sonaba la Banda de Música y se dispararon fuegos artificiales, todo ello refrendado por los aplausos de la multitud que daban gracias a Dios por ver, ya hecho realidad, el campanario que tanto habían deseado.

Posteriormenete en el claustro del convento se sirvió un ágape entre los asistentes, amenizado por la Coral de Oliva, que también actuó en la iglesia y en las dos veladas "pro campanario".

Bendición del campanario

A continuación la fraternidad y los religiosos asisentes se reunieron en una "comida de hermandad"

Josefa Máñez Seguí realizó un bonito reportaje de vídeo de la parte religiosa de la fiesta, del que poseemos una copia para nuestro archivo conventual.

Y como punto final de la crónica el hermano José Mª felicita fraternalmente a nuestro P. Guardián, Constantino Bajo de Prado, alma y vida de esta obra del campanario al que la fraternidad franciscana, los fieles de la parroquia y todo el franciscano pueblo de Pego debe gratitud por los trabajos y desvelos que esta obra le ha proporcionado. Y da la enhorabuena al P. Constantino y al pueblo de Pego.

(1) El Hno Cronista hace una larga lista de hermanos presentes: Fr. Domingo Gascó Cervera, Fr. Fermín Gregori Pardo, Fr. Joaquín Escrivá Moreno, Fr. Luis Sendra Bellot, Fr. Eloy de Prado Bajo, Fr. Javier Pons Silvestre, Fr. Samuel Cavero Miguel, Fr. Víctor Canet Esteve, Fr. Vicente Herrero Pedro, Fr. Enrique Oltra Perales, Fr. José A. Manresa Zaplana, Fr. Antonio Ríos Sanmartín, Fr. José Antonio Jordá Tomás, Fr. Vicente Pellicer Pellicer, Fr. Joaquín Andrés García, Fr. Carlos Peretó Olmos, Fr. Ángel Martín Fernández, Fr. Juan José Sáez Peretó, Fr. José Luis Fernández Muro, Fr. Ismael Andrés Ferrando... El cronista, Hno. José María López Davia es así de explícito.

Y también quiere que conste los que en aquel momento formábamos la fraternidad de Pego: los hermanos Constantino Bajo de Prado, guardián; José Miguel Barrachina Lapiedra, vicario y administrador; Santiago Miró Bonet; Miguel Sempere Calatayud, José Salete Moreno y José Mª López Davia.