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Convento de Nuestra Señora de Jesús de Alcañiz

Fundación

Según anota fray Antonio Hebrera, el convento de Nuestra Señor de Jesús fue aprobado jurídicamente por el Capítulo celebrado en Barcelona, en 1524, donde se instituyen los conventos recoletos y se nombra provincial a fray Antonio de Cálcena (José Antonio Hebrera, Crónica seráfica de Aragón, t. II, p. 91-2). Ésta sería la fecha en que jurídicamente se determina su fundación

El cronista fray Félix Vallés Asensio, en su obra Nova et vetera, cap. II, viene a decir, siguiendo el dictamen de Wadingo, tomo VIII de sus Anales, que el convento de Santa María de Jesús fue erigido en la diócesis de Zaragoza, en el año 1529. Así se expresa también, Haroldo, en el tomo II, col. 1027, nº 20, coincidiendo en ese mismo año, e igualmente, consta ese mismo año en un antiguo libro provincial, donde se anotaban las cosas memorables, y explica además que en el año 1528, un año antes, se había recibido en toda la Provincia una bula del mes de julio para la fundación del seráfico convento ergavicense.

En Tierra de conventos, Carmen Atienza, Zaragoza, pag. 254, citando a Blasco de Lanuza, dice que la fundación del convento ocurre en 1524 y que se debe a don Andrés Vives, médico local, que además de ejercer dicha profesión, fue protonotario del papa. Sin duda, Blasco recoge la fecha en que se da el permiso para su fundación.

Iglesia del convento de  Alcañiz

Iglesia que fue del convento de Alcañiz

Don Andrés Vives

Don Andrés Vives y Altafulla, médico y religioso alcañizano, es un personaje de notable trayectoria, a quien le acreditó su generosidad y sabiduría médica. Nace y se forma en el mismo Alcañiz y Lérida, pasando luego a Bolonia, como colegial del Colegio Mayor de San Clemente de los españoles, ciudad donde, el año 1528, erige el colegio de Vives, dotándolo con seis becas, en beneficio de los estudiantes alcañizanos. En Bolonia donde completa meritoriamente sus estudias de Medicina, para graduarse después en Maestro de Artes.

Se establece en Roma donde su pericia médica le vale el nombramiento por los papas Julio II y León X como médico familiar y Protonotario de Letras Apostólicas. Sus obras en favor de gente necesitada se suceden sin cesar, y entre ellas cuenta la fundación del convento franciscano Nuestra Señora de Jesús, al que lega una buena parte de su biblioteca. Nombrado deán de la colegiata de Alcañiz, hace entrega de un valioso vaso de oro con que Solimán el Magnífico, emperador de Costantinopla, le había agradecido la cura portentosa de una enfermedad que en vano habían intentado curar los más acreditados médicos del momento.

Había nacido en Alcañiz, y muere en Roma, en1536. (Cf. Wikipedia).

Historia

En 1559, al convertirse en Provincias independientes las Custodias que comprendía la antigua Provincia de Aragón, el Convento de Nuestra Señora de Jesús es uno de los que figuran en la demarcación de la nueva Provincia de Aragón, según el reparto que se hace en el Capítulo General de Áquila.

Al desaparecer la Orden conventual por decreto de Felipe II, en 1567, la distribución de los conventos queda así: a Zaragoza pertenecían el Real Convento, Nuestra Señora de Jesús, Colegio San Diego, Purísima Concepción, de Ariza, San Francisco, de Borja, Santa Catalina, de Cariñena, San Francisco, de Calatayud, de Cariñena, Nuestra Señora, de Monlora -Desierto de Luna-, San Luis (o San Francisco), de Daroca,  y San Francisco, de Tarazona.

A San Francisco, de Huesca, San Francisco, de Jaca, San Francisco, de Monzón.

A Teruel: San Francisco, de Teruel, Nuestra Señora de Jesús, de Alcañiz, San Antonio, de Mora, y durante la Serranía, San Francisco, en Molina de Aragón.

Necrologio

Según consta en un cabreo del Colegio de San Diego, en Zaragoza, ms. perteneciente a la Provincia de Valencia, los religiosos fallecidos en este convento fueron, desde el año 1768 a 1781, los que siguen a continuación.  La interrupción en 1801, algo tiene que ver con la invasión francesa, cuando los religiosos son expulsados de sus conventos. 1800 - 1801 es el período de tiempo de la última tabla, presentada al capítulo de Huesca, y se reanda de nuevo este menester, con el regreso de los religiosos, en el capítulo celebrado en Alpartir, el 19 de noviembre de 1814.