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Convento de San Francisco, de Borja

Fundación

Borja, ciudad perteneciente a la provincia de Zaragoza, es cabecera de de una de las comarcas del Somontano del Moncayo, que está situada entre la meseta y el Ebro, en la orilla izquierda del río Huecha. Dispuso de un convento franciscano, el de San Francisco, desmantelado y derruido con ocasión del decreto desamortizador de Mendizábal (Gran Enciclopedia Aragonesa, Zaragoza, t. II).

De el se ocuparon los cronistas franciscanos, como Wadingo, Hebrea y Vallés. Consta, según escribe Wadingo, que este convento se erige antes de 1365 (Anales, tomo 4, p. 107, nº 11). El número de sus moradores -en 1723- era de 23 religiosos, y contaba con un estudio de Artes liberales, del que salieron fraiules eximioscomo fray Manuel Mimbela.

Fray Manuel Mimbela

Entre los religiosos que dio este convento a la historia de la Orden, ocupa un lugar preeminente fray Manuel Mimbela.

"El obispo fray Manuel Mimbela, religiosos perteneciente a esta Provincia de Aragón y actualmente [año 1722 ?] obispo de Guadalajara, en Nueva España desde hace tres años, ordenó que se construyera en este convento un claustro destinado al esmerado cuidado de los religiosos enfermos, para lo que envió la suma de mil escudos de oro. Igualmente, enriqueció la sacristía con objetos sagrados, de los que una preciosísima custodia para la exposición pública del Santísimo cuerpo de Cristo, toda ella de oro, que cabría evaluarse en más de siete onzas, adornadas con cuatrocientas cincuenta piedras preciosas, cuyo valor podría alcanzar el precio en tres mil escudos de oro. Y todavía, para el ornato del altar mayor, envió un palio de plata, evaluable en mil escudos de oro. Añádanse tres finas albas de esmerada, confección que alcanzan un valor de cincuenta escudos de oro. Y para remediar las necesidades de los religiosos, destinó trescientos escudos de oro" (Félix Vallés, Nova el Vetera, nº 11, p. 9-10).

La generosidad de fray Manuel no se limitaba al convento de Borja, porque mantuvo igualmente una subvención en favor del Colegio de San Diego, Zaragoza, como consta en sus Disposiciones, ms. del archivo de la Provincia en Valencia.

El Illmo y Rmo. Sr. Obispo fray Manuel Mimbela, había nacido en Fraga de honestos y piadosos padres, perteneciente a la diócesis de Lérida. Ejerce el magisterio de la filosofía para con los estudiantes del Convento de San Francisco, en Borja, antes de partir para Nueva España, en las Indias Occidentales, donde distinguido como lector jubilado, se le nombra sucesivamente, calificador del Santo Oficio, ex definidor de la Provincia de Zacatecas, procurador de general de las Indias ante la Curia de Madrid. Es elevado a la sede episcopal de Panamá, después a la de Guaxaca, y finalmente de Guadalajara, en cuya sede episcopal se establece hasta el día en que descansa felizmente en Dios, 4 de mayo del año 1721 (Félix Vallés, o. c, lib. 1, nº 329, p. 205-206). Fray Félix dice, en otro lugar (o. c, lib. 1, nº 121, p. 59), que ejerció por muchos años como ministro procurador general de las Indias, totalmente entregado a su ministerio, antes de acceder a la sede episcopal de Guadalajara.

Manuel Gracia abunda en datos precedentes y resume su biografía puntualizando que su nacimiento en Fraga ocurre el 13 de junio de 1661, y supone con muy buen criterio que profesaría en el convento de Borja. Estudia en él Artes entre 1681 y 1684, donde llegaría a ejercer como de maestro de estudios en el trienio de 1691-1693.

Trasladado a México, ejerce como definidor de la Provincia de Zacatecas, calificador del Santo Oficio y procurador general de Nueva España, hasta que el 26 de febrero de 1714 se le nombra obispo de Guadalajara (México), tomando posesión el 4 de noviembre de ese mismo año.

Fallece el 4 de mayo de 1721 y yace enterrado en la catedral que él mismo había consagrado en Guadalajara de Indias unos años antes. Ya antes, concretamente en 1719, había entregado "a D. Miguel Romero López de Arbizu, canónigo de la catedral de Michoacán y consultor del Santo Oficio, una cantidad muy importante de oro y piedras preciosas para realizar una custodia que debía ser sorteada entre la iglesia parroquial de su localidad natal y el convento de franciscanos de Borja. El 20 de noviembre de ese año hizo entrega al expresado convento de la custodia realizada en oro de 22 quilates y 900 onzas castellanas de peso. Estaba enriquecida con 450 piedras preciosas como diamantes, esmeraldas, rubíes y topacios. Ese mismo día también se entregó un frontal de plata con flores labradas y tres medallones en los que estaban representados San Antonio de Padua, San Diego de Alcalá y San Pascual Bailón. El frontal fue vendido por los propios franciscanos en 1741 y la custodia se encuentra en paradero desconocido desde 1835, cuando se hizo cargo de ella el juez de la ciudad de Tarazona, el Sr. Ochoteco".

(Cfr. Gracia Rivas, Manuel.: Diccionario biográfico de personas relacionadas con los veinticuatro municipios del antiguo Partido Judicial de Borja, vol. I, Centro de Estudios Borjanos, Institución "Fernando el Católico", Zaragoza, 2005, pp. 685-687).

En 1722, fray Félix Vallés, cronista de la Provincia franciscana de Aragón, dice que fray Manuel Mimbela, en esa fecha, "desde hace tres años", era obispo de Guadalajara, en Nueva España, y el mismo anota que muere el día 4 de mayo de 1721. Habría que pensar que escribe su Crónica a lo largo de varios años, y que anota tal observación con anterioridad a 1722, concretamente en 1717, ya que él mismo dice que el obispo viene ocupando la sede episcopal "desde hace tres años", y ocurre que el nombramiento se le hace el 26 de febrero de 1714.

Historia

Dividida la Provincia franciscana de Aragón en 7 custodias, el año 1270, según establece el capítulo narbonense, la custodia de Aragón se inicia con 4 conventos, Zaragoza, Taragona, Daroca y Jaca, a los que en 1400 se le añaden los de Huesca, Barbasttro, Sariñena y Borja. En 1543, una nueva reorganización de la Provincia de Aragón tras la separación de conventuales y observantes, en 1450, forman inicialmente la Custodia de la Vega los conventos observantes de Tarazona, Alpartil, Murviedro. En 1567, con la abolición de la Orden conventual, el convento de Borja a aparece formando parte del grupo que preside el de San Francisco, de Zaragoza.

Actividades de la fraternidad

Los documentos consultados por Ana Sanz de Bremond procedentes de este convento, actualmente en el Archivo Histórico Nacional, comienzan en el año 1562 y concluyen en 1832, al borde del decreto de exclaustración (AIA (2001) pp.399-402).

De ellos se deduce que los religiosos atendían la Cofradía de S. Francisco de los Hijos Dealgo, llamada también Cofradía de los Doce Hijosdalgo; que a ellos competía ayudar a bien morir a los enfermos en el hospital; que contaba el convento con una escuela a la que la Junta de Inspección, el año1832, exhorta a que admitan sólo a niños pobres. Hay igualmente una tabla de las elecciones hechas en el capítulo de 1828 en todos los conventos y una carta orden del ministro general sobre las medidas que hay que tener en cuenta en la venta y entrega de hábitos de difuntos, dada la costumbre, entre los devotos de san Francisco, de enterrarse con el hábito franciscano.

La mayoría de religiosos estaban facultados para predicar, lo que exigía un riguroso examen previo que garantizase su solvencia teológica y prestancia oratoria.

Necrologio

De un cabreo manuscrito procedente del Colegio de San Diego, Zaragoza, entresacamos el nombre y fechas del fallecimiento de religiosos ocurridos en este convento de Borja: