Excursión a Santo Espíritu

Sin propaganda hablada ni escrita y sin anunciarse a son de bombo y platillos, organizó la Junta Directiva de la V. O. T. de San Francisco, de Valencia, una excursión de carácter familiar para el 1.° de Mayo al cercano monasterio de Santo Espíritu del Monte, con fin de solemnizar la inauguración de un hermoso altar y artística imagen de San José, construidos en los tallares de D. Vicente Pastor, de Valencia, y costeados por los entusiastas sacerdotes terciarios don José Tárrega y Don José María Caplliure, altar e imagen que desde la lecha adornan la recogida y limpia iglesia del Convento.

Imagen de San José. Santo Espíritu del Monte. GiletComo se corriese inmediatamente la voz de la feliz iniciativa entre los terciarios franciscanos, amigos y devotos, y excursiones dominicales económicas, de ida y vuelta a los alrededores de Valencia, tienen siempre descontado el éxito, la primera providencia de la Junta fue pedir un tren especial a la Compañía del Central de Aragón para que los excursionistas pudiesen trasladarse con comodidad de hora y asiento y con libertad de expansión a Gilet.

El tren especial fue cubierto con exceso, pues las setecientas plazas que exigía la Compañía para formarlo se elevaron a mil doscientas treinta y seis, que fueron el total de peregrinos que con entusiasmo y fervor religioso lo ocuparon, tomando asiento en 30 coches, americanos casi todos ellos.
El bullicio y la alegría fraternalmente cristianos que reinaban entre los excursionistas se manifestó al arrancar el tren en vivas, aclamaciones, aplausos, cantos, etc., y no decayó en todo el día.

El corto viaje fue feliz, y a la llegada del tren a Gilet fueron saludados los romeros con un volteo de campanas, al que se correspondió desplegando al aire la bandera de la V. O. T., haciendo sonar los instrumentos de una reducida banda de música y marchando todos a la iglesia parroquial para saludar a la Virgen de la Estrella, Patrona del pueblo, ante cuyo hermoso retablo se cantó solemnemente una «Salve» por el coro de señoritas dirigido por el beneficiado contralto de la Metropolitana Basílica don Pedro Ribas, presbítero. A la salida del templo se atravesaron las calles de la población con paso marcial, cantando el Himno nacional terciario acompañado de la banda de música.

A la llegada de los excursionistas a Santo Espíritu fueron saludados por el Padre Antonio Ribera, y las aclamaciones y vítores se reprodujeron con mayor intensidad dentro y fuera de la iglesia.

La estancia en aquel pintoresco paraje fue en extremo deliciosa. El sol veló suavemente sus rayos, brindando a los excursionistas con un día primaveral, que fue bien aprovechado por la gente joven, que subió a los cerros cubiertos de pinos y coronados de cruces que rodean el Monasterio. Un conjunto homogéneo de ideas y sentimientos formado por dos mil personas de todas clases y posiciones sociales de Valencia y pueblos limítrofes a Santo Espíritu, se desparramó por la frondosa pinada, sin que ocurriese el menor incidente.

Las funciones religiosas de mañana y tarde dieron el sello a la piadosa excursión. En la Misa del Patrocinio de San José, oficiada por don José Tárrega, asistido por los Padres Francisco Lliteras y José Andrés, alternaron cantando la de «Angelis» el nutrido coro de la Comunidad de Padres Franciscanos con la masa coral de los piadosos romeros, estando a cargo del Sindicato de la Aguja, de Valencia, la interpretación de hermosas composiciones de marcado sabor litúrgico. El sermón en elogio del Patriarca de la Iglesia Universal, lo predicó el Padre Francisco Lloréns, O. F. M., adaptándolo a las circunstancias del lugar, época, excursión e inauguración del altar. Largas y ruidosas tracas fueron disparadas en las diferentes partes de la Misa.

Por la tarde, con la iglesia repleta de fieles, se hizo el ejercicio de las flores.

Se terminó el acto con el sorteo de un ejemplar de la obra «San Francisco de Asís», de Benlliure Torró, que correspondió al número que llevaba un joven de Benimámet.

Con la misma alegría que a la ida, se organizó el regreso a Gilet, estando y a formado en el apeadero del pueblo el largo tren especial que ocuparon los excursionistas, llegando a Valencia a las 8'45 de la tarde. Al bajar de los coches se repitieron las demostraciones de entusiasmo, dándose por terminada la íntima y familiar excursión, reinando en el ánimo de todos el deseo de repetirla.

Desde estas columnas enaltecemos el buen comportamiento de todos cuantos tomaron parte en esta bien organizada excursión, y hasta el año próximo, si Dios quiere.

Paz campesina

Sale el sol esplendente tras los pinares
vertiendo su luz de oro sobre la vega,
luciendo sobre el río mil luminares,
prendiendo en llamas todo cuanto aquél riega.

Ilumina los campos y los barbechos,
hace arder con su lumbre la carretera,
en la que se divisan a cortos trechos
las carretas que marchan hacia la era.

¡Todo es paz en el campo! Canta la alondra
y su canto armonioso llena el espacio.
El verde de los campos, es una alfombra
que se mira en las nubes color topacio.

Marchan por los senderos los labradores,
los de faz dura y noble, color de tierra,
curtida por las lluvias y los ardores del sol,
cuando trabajan allá en la sierra.

Todo es paz en el campo. Pasan las horas.
La tierra envuelta en calma duerme tranquila.
Muy lejos, las campanas suenan sonoras.
Se hace paz en el campo. Suena una esquila.

Antonio Mayol Hernández.

Exposición franciscana

Ha sido un notable acontecimiento de arte religioso. El pintor don José Benlliure ha expuesto en el salón grande del Museo sus cuadros de asunto franciscano, que pasan de un centenar. Los hay de todos los tamaños, desde las grandes telas hasta las diminutas. Una ráfaga de luz y de amor celestiales los envuelve a todos y hace que el espectador respire, siquiera por un momento, el aura espiritual más pura y confortante. Sólo un genio como Benlliure, capaz de sobreponerse a los impulsos terrenos y mezquinos del corazón, sólo él, que ha dado innúmeras pruebas de dominar el pincel y de sorprender los matices a los colores y las palpitaciones a las almas, ha podido ofrendar al mundo moderno materializado una obra gigantesca de su espíritu que eleva los corazones a regiones serenas, celestiales y divinas.

El éxito ha superado a los mayores optimismos, pues en el lapso de tiempo que permanece abierta se ha visto concurridísima.

San Francisco de Asís

Las autoridades regionales y de la ciudad, comprendiendo bien el alcance artístico de la Exposición, la honraron con su presencia en el acto de la apertura, que congregó a todo lo más selecto de Valencia. Recordamos los nombres de los siguientes personajes: D. Prudencio Meló, Arzobispo de Valencia; capitán general don Ventura Fontán; gobernador civil señor Álvarez Rodríguez, y alcalde de Valencia señor marqués de Sotelo, y a sus lados vimos al artista señor Benlliure, autor de la Exposición; general gobernador señor García Trejo, don Manuel Simó, presidente de la Diputación señor Carrau, rector de la Universidad señor Pastor, presidente de la Audiencia señor Barrios, director de la Academia de Bellas Artes señor Dorda, Deán de la Metropolitana señor Payá, cónsul de Italia señor Reali, diputado provincial señor Grollo, secretario de la Diputación señor Monleón, concejales señores conde de Trigona, Piñó, Criado, Niñez Moreno, Murillo, Valero y Esteve Victoria, el P. Fernando Fabregat, en representación del P. Luis Fullana, los PP. Estanislao Barber y Justino Candela, representaciones de diversas Ordenes religiosas y numeroso público.

El discurso de apertura estuvo a cargo del ex diputado don Manuel Simó, quien disertó elocuentemente sobre la obra de Benlliure, elogiándola sobremanera.

El alcalde abrió la Exposición en nombre de la ciudad.

Informaciones

Desde Roma. Noticias franciscanas

Roma, centro de la cristiandad, lo es también de la actividad religiosa. Centenarios, conmemoraciones, asambleas, conferencias, etc., están a la orden del día.

Hago sólo el catálogo de los principales acontecimientos que se relacionan con nuestra Orden y con España.

El día 21 de Abril, día dedicado a la fundación de Roma, mientras el entusiasmo y la alegría llenaban la ciudad, en el Coliseo se recordaba la memoria del Serafín de Asís, que tanto amó a Roma. La escogida música de Perossi, Viadana y Palestrina, interpretada por cantores romanos bajo la dirección del maestro Alanona; el saludo en latín del profesor Santarelli, a gentes de todas las razas; el discurso elocuente del Terciario señor Martire, que hizo resaltar la figura del «Poverello en medio de las seculares grandezas de la Eterna Ciudad, hicieron que millares de personas sintiesen latir sus corazones al mismo compás, impulsados por dos fuerzas igualmente nobles, por el amor a Roma, cuyo natalicio aquel día se celebraba, y por el amor a San Francisco, cuyo VII Centenario se festejaba.

Los días 8 y 9 fueron los elegidos por el Comité Central Católico para honrar la memoria de San Francisco en ocasión de las fiestas centenarias.

El día 8 se celebró en la Basílica Lateranense solemnísimo Pontifical, oficiado por el Cardenal Vicario de Su Santidad, Pompilj.

La capilla de la Basílica, cuyo maestro es monseñor Casimiri, ejecutó la misa del Papa Marcelo, del compositor Palestrina, inmortal obra maestra del renacimiento musical. La «Schola Cantorum» de nuestro Colegio Internacional, ya conocida en Roma por su maestría en el canto gregoriano, tomó parte activa interpretando las partes litúrgicas de la misa.

Por la tarde, largo y ordenado cortejo de religiosos (sólo Franciscanos Menores eran casi 300), terciarios, clero y asociaciones desfilaron por la inmensa plaza lateranense cantando himnos de gloria a Francisco, que hace siete siglos, el grande Inocencio III vio sostener con sus hombros el suntuoso templo que se desplomaba. Entre los cánticos de gloria y las nubes de incienso entraron las Reliquias en el templo, llevadas por tres Obispos.

La multitud llenaba la vasta Basílica «Mater et Caput», y un hijo del Serafín de Asís, profesor del Colegio de San Antonio, conocido en Italia por sus conocimientos en medicina, el P. Domingo Franzé, se revelo elocuente orador, invocando las glorias del Poverello, con tan atinadas reflexiones y sugestiva expresión, que le merecieron las felicitaciones de todos.

Las notas del solemne Te Deum fueron el mejor epílogo del magnífico discurso, y la bendición eucarística dada por Su Eminencia el Cardenal Galli, el mejor premio a los fieles allí congregados para honrar al que en nombre de Cristo había predicado al mundo «Pax et bonum».

El día 9 por la tarde, la Junta Central Católica organizó una magna asamblea en la sala de música llamada de Gregorio XIII. El discurso, profundo en sus conceptos y elevado en su forma, del Conde de la Torre, que presentó a Francisco como un sol vivificador de la sociedad; las piezas de música del insuperable compositor Palestrina, interpretadas por la Polifónica de Roma, que dirige el reputado monseñor Casimiri; la misma decoración de la sala con la figura asceta del seráfico Fundador sobre un trono de flores, mantuvieron en éxtasis, durante una hora, al público que llenaba el local, formado por cinco Cardenales, varios Obispos, los Generales de las Ordenes Franciscanas, el Prepósito General de los Jesuitas, el Maestro del Sacro Palacio y muchísimos religiosos, especialmente Franciscanos.

Los repetidos y prolongados aplausos brotaron espontáneos del escogido auditorio, siendo los Cardenales quienes los iniciaban. No podía hacerse otra cosa al escuchar la elocuente palabra del Conde de la Torre, que a mí me recordaba los discursos de nuestro tribuno Vázquez de Mella, y las sublimes melodías de Palestrina, tan hábilmente interpretadas por el señor Casimiri y su escuela polifónica.

Dios mediante, el día 22 del corriente Mayo se inaugurará el monumento a nuestro Padre, erigido cerca de la Basílica Lateranense De ello daremos sucinta relación en el próximo número de Julio.

Noticias españolas

La Casa de España en Roma, que tanta actividad despliega en favor de nuestra patria, no olvidará jamás la fecha del 27 de Abril de 1927. El Comité tuvo una cordial entrevista con el Sr. Ministro de Trabajo, el joven, Sr. Aunós. En la interesante reunión, el señor Banda de la Bermeja, presidente del Comité, expuso al ministro en breves y acertadas palabras el ideal, los fines, el estado de la Casa de España en Roma. El señor Aunós, que había apreciado en todo su valor cuanto dijo el señor Banda, respondió con un magnífico discurso prometiendo apoyar tan patrióticos proyectos. «Es preciso, decía al Ministro, que primero los españoles y luego los extranjeros, se convenzan de que España ha dejado de ser tan sólo un hermoso vergel, donde florecen toda suerte de bellezas, sino que es también una colmena en la que todos trabajan, aportando sus energías en pro de la causa nacional, que es crear una España grande...»

El día 9, el Comité de la Casa de España envió un comunicado a los miembros de la colonia, invitando a la asistencia a una conferencia que el delegado de la Exposición Internacional, señor Taltavull, daba al día siguiente en la grande sala del Hotel Plaza.

Numerosos connacionales y algunos italianos, con asistencia de los señores Embajadores, escucharon la palabra del conferenciante, que, si en cuanto a la forma no anduvo muy acertado, emitió interesantes conceptos respecto a las relaciones comerciales entre Italia y España. Informó después al auditorio acerca de los planes y el estado de la próxima Exposición Internacional de Barcelona.

El primer mérito de la Casa de España, todavía en embrión, es el de aprovechar todas las ocasiones que se presentan para interesar a la colonia en todo aquello que a España se refiere. Por esto los miembros del Comité merecen todos nuestros aplausos.

Fr. León Villuendas.
Roma, 15 Mayo 1927.

Desde Carcagente. Cuarenta-Horas

En sufragio del alma del benémerito patricio don Agustín García Oquendo, fundador del Colegio de Padres Franciscanos de esta ciudad, se celebraron los días 2, 3 y 4 de Mayo unas devotas Cuarenta-Horas en la capilla provisional de dicho establecimiento de enseñanza. De los sermones estuvo encargado el Padre José Puigcerver, ofm.

Desde Benisa. Felices augurios

Iglesia de Benisa en construcciónBenisa, la piadosa Benisa, la que reza y trabaja; Benisa, la que por su mayor gloria tiene el ser poseedora y guardadora de la preciada imagen de la Inmaculada Madre de Dios, en el pequeño retablo que cariñosa y filialmente titula «Purísima Chiqueta»; Benisa, que ha demostrado cuán grande es el amor que tiene a su celestial Madre y Patrona, levantándole en estas épocas de escasez y miseria un majestuoso santuario, cual no se encuentra otro en la región, y que solamente falta decorar; Benisa que, en fin, por algo quiere hacer honor a su nombre que etimológicamente significa «hijos de Cristo», comienza a ver satisfechos sus piadosos y amorosos anhelos.

Ya después de treinta años de silencio, desde la magnífica y esbelta torre del nuevo y grandioso santuario, las campanas esparcen su metálica voz por todo el ámbito de esta comarca diciendo a los hijos todos de esta tierra, que prontamente la «Purísima Chiqueta» debe entrar y tomar posesión del magnífico palacio a ella dedicado y a su Santísimo Hijo consagrado.

Ya el cristiano pueblo de Benisa ve los resultados de la obra «La Gran Colecta», que si bien por circunstancias que no son del caso enumerar, no ha podido desarrollar toda su acción con la intensidad que de desear fuera y que el caso requería, ha logrado hasta la fecha adelantar el estado de las obras para que al tiempo prefijado sea un hecho la inauguración del santuario; que lo será, si cada uno de los hijos de Benisa ocupa el puesto de honor que justa y equitativamente le ha señalado «La Gran Colecta» para la aportación del capital, tanto material como moral, necesario para ello.

Nuestra confianza en la protección que dispensa a tan noble empresa la Virgen sin mancilla, augusta Reina y piadosa Madre, bajo cuya protección se cobijan sus gestores y a quien va dedicada la obra y resultado; el celo y actividad desplegados por el reverendo señor. Cura Párroco, director general de la obra y comité ejecutivo de la misma «Gran Colecta», nos hace esperar un magnífico resultado traducido en el pronto logro de las más santas y gloriosas aspiraciones del pueblo de Benisa.

Nuestros difuntos

En Carcagente.—Amparito Escrivá Taléns, de 17 años. Murió el 31 de enero pasado.
En Pego.- José Tamarit
En Valencia.- José Carbonell Broseta y Dª María Victoria Aliques viuda de Esteve.