El P. Antonio Llinás y Massanet
Ilustre Misionero del siglo XVII
II
Otro cuadro análogo a los dos precedentes, de tonalidad mística atrayente, suavísima y encantadora, se nos ofrece en el coro del Colegio Apostólico de la Oliva, de la Provincia Seráfica de Castilla, seis meses antes de que muriese tan santo varón. Estaba sobrenaturalmente recogido este siervo de Dios en alta y sabrosa oración de quietud la víspera de la Natividad del Niño-Jesús en la gruta de Belén, después de cantada la Calenda en el coro con los demás religiosos de aquella Comunidad, cuando en él tuvo lugar esta tierna v conmovedora escena.
Con el inusitado fervor de su noble espíritu, contemplaba entonces el dulce e inefable misterio del nacimiento del Hijo de Dios y pedía a su Santísima Madre que intercediese por él hasta conseguir del Hijo de sus virginales entrañas la gracia de un verdadero y espiritual renacimiento de Jesús en su corazón y en su alma que tenían hambre y sed de su Dios y Creador. Deseaba con esto transformarse divinalmente en su dulce Amado, vivir sólo de El, sólo en El y sólo para El, en el tiempo y en la eternidad.
Abrasado su amante corazón en el fuego del amor del Hijo del Altísimo, que veía entonces humildemente reclinado sobre las pajas del Pesebre —tiritando allí de frío para que nosotros ardiéramos en el horno de su caridad inmensa e increada—, se elevó su grande espíritu, con una virtud interior sobrenatural, y oyó, clara y distintamente en su alma, estas consoladoras y penetrantes palabras de su único Amado: "Renaceré en tu corazón cual tú mismo lo deseas en estas pascuas da m¡temporal Natividad, para que también tú renazcas, en dicho día, con gracia especial para m¡gloria y para la salvación de las gentes a quienes vine yo a redimir con el precio infinito de m¡sangre. Quiero que seas una nueva luz mía dada por Mí al mundo y que con ella puedan disiparse las tinieblas de los que aun viven en las densas sombras de! error y de la ignorancia".
Comprendió desde luego el Padre Antonio la magnitud y grandeza de estas mercedes tan singulares que él no podría agradecer nunca a su amado Jesús por mucho que lo quisiese y lo intentase de su parte. Por lo cual se humilló y abatió cuanto le fue posible en su divina presencia, adoctrinado como estaba e impelido como se encontraba por el Maestro y Autor divino de la abnegación y de la humildad, quien se humilló antes y se abatió hasta morir en la cruz.
Con estas disposiciones interiores tan del agrado de nuestro Señor Jesucristo, eterno enamorado de las almas humildes y abnegadas, mereció el Padre Llinás oír de nuevo al divino Oráculo, quien le dijo con su inefable dulzura: «Pídeme hoy cuanto quieras de Mí, siervo bueno y fiel, que todo cuanto me pidas te lo daré. Lo digo así porque sé que no acertarás tú en pedirme cosa que no sea de m¡agrado, para m¡gloria y para salvación eterna de las almas de tus prójimos, que Yo rescaté antes con el precio infinito de m¡sangre.»
Prueba convincente de que el Padre Antonio, por lo menos en esta última época de su portentosa y santa vida, mantuvo siempre relaciones de íntima familiaridad con Jesucristo nuestro Señor, y de que no aspiraba a otra cosa, con su intensa actuación misional-seráfica, que darlo a conocer a los demás. Todo su conato de misionero apostólico del viejo y nuevo Mundo se reducía a ganar almas para su dulce Amado, cuya presencia sentía y gustaba de continuo.
Vinieron a ser tan frecuentes y repetidas las visiones, locuciones y transformaciones sobrenaturales que en su oración místico-contemplativa iba recibiendo del Señor en estos últimos tiempos de su vida mortal, que temió no pocas veces haber ya caído víctima inconsciente de los engaños y vanas ilusiones con que suele el demonio seducir y embobar a muchos de los que con menos cautela y diligencia siguen las ignotas vías del espíritu, sin un guía experto que. los acompañe.
Sabía muy bien dicho Padre que Lucifer, ángel y príncipe de las tinieblas, acostumbraba transformarse en ángel de luz con el fin perverso de alucinar y perder para siempre a las almas contemplativas, que son las más queridas de Dios y las que su Divina Majestad tiene más cerca de sí para consuelo y regalo de las mismas. Debido a esta gran desconfianza de sí propio y de las múltiples sugestiones con que Satanás trataba de molestarle, se le oprimía y apretaba el corazón cada vez que se consideraba tan extraordinariamente favorecido del cielo y de sus culpas y pecados tan horriblemente manchado. Su temor al Juez divino, que escudriña con velas encendidas las conciencias de los hombres y que aún en los ángeles descubre faltas, era a veces para él un torcedor que no le dejaba apenas respirar.
De todas estas punzantes dudas y temores purgativos, vino a sacarle su divina Majestad en la fiesta de la Purísima Concepción de María Santísima, de la cual fue siempre especial devoto. Para este saludable efecto, se valió su infinita Misericordia de uno de esos suaves toques místicos que dejan el alma enteramente llagada y enferma de amor de Dios, que es su respiración y la vida de su vida. Pues así llagado y enfermo, se sintió llamado del Señor a lo más íntimo y recóndito de su corazón, antes de que fuese con los otros religiosos de su Comunidad al rezo de las vísperas de tan excelsa y augusta Señora, Madre de Dios y Abogada nuestra. Desde entonces ya le dio claramente a entender, con una luz derivada de la sabiduría eterna, que no había engaño ninguno de Satanás n¡de la propia naturaleza en las comunicaciones sobrenaturales de mística teología con que los regalaba de su voluntad.
Con esto quedóse tranquilo y sosegado en su espíritu, a la vez que libre en absoluto de estas molestas tentaciones de desconfianza con que el demonio procuraba amargar su existencia y apartarlo del amor y servicio de su Señor, quien le sostenía y alentaba en el bien de la virtud, de la perfección y de la santidad de que plenamente disfrutaba entonces.
Persuadido ya con toda firmeza de que no había trama ninguna diabólica en sus elevaciones místico-contemplativas, n¡tampoco señal adversa n¡asomo siniestro de la urdimbre de la propia naturaleza que las tornara sospechosas, se entregó a ellas sin limitación n¡reserva de su parte, por haber entendido que así lo quería Dios para su mayor bien espiritual.
A partir de esta hora feliz, se fue engolfando más y más en estas sobrenaturales contemplaciones místicas que suave y alegremente conducían la nave de su bendita alma a playas nuevas y desconocidas, sin torcer jamás el curso n¡entorpecer la marcha que el Espíritu Santo le imprimía en cada momento de su vida estático-contemplativa, de efectos maravillosos.
Le constaba por divina revelación que él estaba con Dios, y que Dios estaba con él como en casa propia; que Jesucristo era el celestial Piloto de su dichosa nave por los mares de este mundo, y que en tan buenas manos permanecería hasta el fin de sus días la acertada dirección de ella. De este modo sabía de cierto que no corría peligro ninguno su mercancía espiritual, aunque los piratas del infierno cruzaran en todas direcciones el proceloso mar de la vida humana y procuraran robarle el equipaje de sus grandes merecimientos y de sus virtudes. ¿Qué otra cosa podía desear para sentirse ya feliz y reposar tranquilamente a la sombra de su dulce Amado, en quien había depositado toda su confianza? Se había entregado él a Dios en cuerpo y alma, en potencias y sentidos, en sus goces y en sus penas, en su ser y en su obrar; y Dios que había aceptado tan generosa y absoluta oferta, cuidaba de él y de todas sus cosas con una providencia especial, que no podemos aquí ponderar n¡dar suficientemente a comprender.
Nuestros misioneros
Influencia del catolicismo en la civilización y bienestar del pueblo
Según "El Cheupo", diario pagano de China.
El Cheupo, diario del gobierno y del ministerio de Instrucción Pública, habló también sobre la calurosa acogida hecha al representante de la Santa Sede, Mr. Zanin. Trae algunas palabras tomadas de su discurso de acción de gracias: entre otras publica las siguientes: «He venido a China y quiero ser chino».
A fin de hacer entender a los lectores esta m¡traducción, añado alguno que otro pequeño comentario, para acomodarme mejor a los lectores, que viven en ambiente muy distinto y desconocen un tanto algunos de los asuntos de China.
El citado periódico comienza a hablar de la religión católica en los términos siguientes: «Según la historia, las relaciones de la religión católica con la civilización china remontan a la dinastía de los Tang (s. VIII y IX). La famosa lápida de Sianfu, Chin-chio-pe, pertenece a aquel tiempo y en ella se hallan grabados, en caracteres chinos, los principales dogmas de nuestra religión. Una copia idéntica recuerdo haberla visto en Roma en el museo de San Juan de Letrán.
Hacia el fin de la dinastía de los Ming (s. XVI y XVII) los misioneros Mateo Ricc¡y Juan-Adán Schall llegaron a China: En aquel tiempo no podemos admirar la unión estrecha entre la religión católica y la civilización china. Desde entonces han pasado 300 y algunos años más. Hoy, cuenta la China con 120 circunscripciones eclesiásticas, 120 obispos, 3.986 sacerdotes entre chinos y europeos, 5.112 religiosas chinas y europeas, 2.700.000 católicos, 3 universidades, 53 escuelas secundarias, miles de escuelas primarias, 260 hospitales propiamente dichos, 744 dispensarios, centenares de hospicios para viejos y desgraciados, v numerosos orfelinatos. Las obras católicas se han desarrollado con tal rapidez que nosotros no podemos dejar de admirar.
La causa de haber tomado tan gran incremento las obras de beneficencia aquí en China, es debida a la libertad que ha gozado la religión en estos últimos años. Antes no pudo manifestar sus riquezas bienhechoras, porque cas¡siempre vivió cohibida; siempre pusieron trabas a su desarrollo.
Hoy, entre los hombres vulgares, hay no pocos que afirman que la invasión imperialista en China la están haciendo los misioneros (hay que tener en cuenta que las palabras que usa el autor del tal artículo refieren a los misioneros protestantes), pero en buena justicia eso no se puede decir más que de un número escaso de entre ellos. Los misioneros, dotados, en su mayoría, de grande abnegación y sacrificio, no quieren más que propagar su religión y civilización, y para conseguir estos fines han venido de tan apartados lugares.
Por otra parte la llegada a China de los misioneros Mateo Ricc¡y Juan-Adán Schall no hace más que unos 300 años, y la predicación o doctrina contenida en la famosa lápida de Sianfu tuvo lugar unos 800 años antes: ahora bien, la primera invasión imperialista o extranjera, tuvo lugar el año 1840 en la guerra entre Inglaterra y China, que terminó con el tratado de Nanchin el 29 Agosto de 1842: esto no es más que un sentimiento odioso que alegan unos pocos para hacer ver una relación muy estrecha entre la invasión extranjera y la venida de los misioneros a China.
La historia de Europa hasta el siglo xix es la historia del desarrollo de la religión. Es verdad que hay sabios contrarios a la religión: ésta, dicen ellos, es un obstáculo al progreso de la civilización o cultura. Los que así hablan desconocen la influencia de la religión en la civilización europea. S¡nosotros miramos con mayor atención la historia veremos que s¡de una parte una religión no unida a la ciencia no es perfecta, de otra parte la ciencia no unida a la religión es nociva a la humanidad. La ciencia moderna es verdad que proporciona ventajas materiales apreciables; mas la religión ofrece ventajas morales que no se pueden ocultar.
Ahora que el mundo vive un tanto apartado de la religión busca ocasiones para perjudicarse y aniquilarse; en cambio se ve que solo los hombres religiosos son los que gozan de sentimientos fraternos. En lugar de decir que la religión es inútil, seria mucho más preferible unir la ciencia a la religión, de modo que fuesen a la par, para reformar el corazón del hombre y encauzar este mundo tan sombrío hacía la luz.
No nos obstinemos más en decir que la religión es contraria al progreso, y no pongamos ya más trabas a la religión.
En cuanto a la fraternidad, s¡bien es verdad que no se puede decir que no se halle también fuera de la religión católica, sin embargo, ninguna sociedad o religión fomenta tanto los sentimientos fraternos como la católica.
Ahora bien, la doctrina de la religión católica es la fraternidad, una fraternidad que se levanta sobre las razas, las naciones y clases sociales. Las obras de que se ocupan los católicos son obras de civilización social. El catolicismo tiene un poder de conversión superior al de las otras religiones; y s¡no se ponen trabas al desarrollo de sus ideas, él solo bastará para realizar el sueño de la paz universal.
Por tanto, s¡nosotros queremos esta paz universal y que el catolicismo extienda su doctrina fraternal, nosotros debemos amar y proteger la religión católica. Tomemos, pues, de ella todo lo que nos ofrece de bueno y no hablemos más de creencias ciegas.»
El autor del artículo acaba encomendando a sus conciudadanos el espíritu de fraternidad de nuestra sacrosanta religión.
Por la traducción,
Fr. Fabián Castellá Escrivá, ofm
Misionero en China
Correspondencia
De Liria. Jornada Terciario-Franciscana
Con este título fue calificado un triduo preparatorio para la promulgación de las Juntas Directivas que durante un trienio han de estar al frente de la Venerable Orden Tercera de Penitencia de esta ciudad.
Este triduo tuvo lugar los días 24, 25 y 26 del pasado Enero y la fiesta principal el 27 en la iglesia de San Francisco, donde el P. Juan Mª Carbonell, ofm, Visitador de esta Orden Terciaria, expuso en el fin de la misma que es la santificación individual y colectiva de sus miembros. La concurrencia fue siempre numerosa, cual es costumbre en esta disciplinada Orden Terciaria, que siente el verdadero espíritu franciscano, heredado de sus antepasados y manifestado cuando es oportuno.
De Onteniente. En el Colegio de la Concepción
Una de las mayores solemnidades que en este Colegio se celebran durante el curso escolar es la fiesta de su Patrona, la Inmaculada Concepción, que se celebra en este Colegio el domingo después de la Purísima; y como en otros años ha revestido en el curso presente gran solemnidad. Precedió a la festividad de la Patrona la Novena, y como coincidió la víspera con la fiesta del día 8, en que hace la ciudad su fiesta a la Purísima, Patrona del Pueblo, los colegiales, por la tarde, bajaron a tomar parte en la solemne procesión.
El día 9, domingo, era nuestra fiesta. A las siete y media de la mañana la anchurosa nave del templo estaba repleta porque se celebraba la Misa de Comunión, y en ella tomaban parte todos los miembros de la Congregación de honor de la Inmaculada, alumnos del Colegio, ex alumnos y familiares de los que pertenecen o han pertenecido al Colegio. La Misa fue celebrada por el P. Samuel Leal, Prefecto de estudios del Colegio, y el acto de la comunión fue amenizado por devotos cantos.
A las diez tuvo lugar la solemne Misa cantada, que celebró el P. Rector,Fr. Plácido García. Se interpretó la misa Cum júbilo, de don Justo Bellver, presbítero, que ofrece la novedad de ser cantada alternando con los coros del pueblo.
La sagrada cátedra fue ocupada dignamente por don Juan Belda Pastor, Cura Arcipreste de Santa María de esta Ciudad, quien muy oportunamente supo relacionar la sublimidad del Misterio de la Inmaculada con las ansias y necesidades de la juventud.
Por la tarde, al terminar la función religiosa con la solemne procesión de la Virgen por el parque, se organizó en el salón de actos la velada literario-musical, según el anunciado programa: Himno del Colegio; el orfeón La Mare de Deu, de Nicolau; y el acto de la imposición de la gran Cruz de la Inmaculada al aventajado alumno Rafael Lloret Perales.
Terminadas las alocuciones de la presidencia, se puso en escena un gracioso juguete cómico y la proyección de un film interesante.
La fiesta de la Envolura
Día 13 de Enero. La iglesia del Colegio de la Concepción se ve de nuevo agitada con el ir y venir de las señoras y señoritas que componen la Junta de la Congregación de la Inmaculada y Pía Unión de San Antonio. Se adornan los altares de los Patronos, y ante una cuna lindísima donde yace tendido y sonriente un gracioso Niño Jesús, van depositando las señoras, unas envolturas de finísimos lienzos, ricamente labrados, que vienen a ser unos ajuares completos para otros tantos recién nacidos pobres en los que la solicitud de tan abnegadas y caritativas señoras no han olvidado ningún detalle. Es que va a celebrarse la fiesta de la caridad de las Envolturas.
Por la mañana a las siete y media tiene lugar la Misa de Comunión general para todos los colegiales y asociados a la Congregación. A las nueve Tercia cantada y Misa solemne, en la que ofició el P. Prefecto del Colegio, cantándose la partitura Hoc est Corpus meum, del maestro Perosi.
Por la tarde a las tres y media se congregaron en el templo colegiales, congregantes y fieles para celebrar la extraordinaria función de adoración y caridad. Después del Trisagio solemne ocupó la sagrada cátedra el P. Samuel Leal, exponiendo el significado social y cristiano de tan simpática y caritativa solemnidad. A continuación, y después de reservado el Santísimo, se procedió a la bendición de las doce Envolturas que la Congregación de honor ofrecía para doce niños pobres recién nacidos. Ofició en la bendición el P. Carlos García, Vicario de la Comunidad, que al terminar la bendición de las Envolturas dio a besar el hermoso Niñito de la cuna a todos los asistentes.
Los alumnos, siguiendo las indicaciones del P. Prefecto, reservaron parte de sus estrenas en obsequio del Niño Jesús, y al volver al Colegio ofrecieron el óbolo de la caridad para otros niños pobres. Las señoras pusieron en la obra, además de su peculio, todos los primores de su arte y de su labor para confeccionar tan lindas envolturas que el Niño de la cuna agradecerá como hechas para El, pues son hechas en su nombre.
De Benisa. Fiesta del Catecismo
El mismo pueblo de Benisa, eminentemente franciscano, siente vivo agradecimiento en nuestros días por la labor apostólica de los hijos del seráfico Padre. Desde algún tiempo acá, todos los días domingos y jueves al toque de la campanilla del convento, los pequeños de nuestros vecinos abandonan por un momento sus casas para venirse a nuestra iglesia y entregarse de lleno al estudio y repaso del catecismo. De pronto, una plegaria a la Santísima Virgen recoge la atención de estos vivachones, y luego, recogidos y atentos, oyen las explicaciones del P. Serafín Pérez, director y alma de esta institución, que con la valiosa ayuda de Fr. Salvador Mollar y las bonísimas señoritas Josefina Cabrera, María Cardona, Josefa T. Ribes, María Planells, Consuelito Ivars y María Tró.
Pero este año el entusiasmo infantil ha culminado ya en una solemnidad en forma. La fiesta de los Reyes Magos, tan simpática para todos los cristianos y particularmente para los niños católicos, ha revestido el carácter de los grandes acontecimientos. Por la mañana el volteo de campanas anuncia a los pequeños que se dispongan convenientemente en alma y cuerpo para recibir a Jesús Sacramentado. Y en efecto, a las siete todos reunidos empieza la misa de Comunión, amenizada por inspirados motetes, hasta llegar al momento en que el P. Director les dirige una breve peto sentida plática, terminada la cual, se renueva el canto. Jesús vive sacramentado en el corazón de estos niños y derrama sobre ellos raudales de gracia.
Por la tarde, los niños están impacientes en espera de la hora para trasladarse nuevamente a la iglesia franciscana. Entonando el Trisagio, es menester una dirección enérgica para sostener el entusiasmo del nutrido coro infantil. Sigue luego con la recitación de escogidas poesías por los mismos niños y niñas del catecismo, el sorteo de valiosos juguetes, coronando la fiesta el beso del Niño con los acostumbrados villancicos.
Toma de hábito
El día 23 de Diciembre como a las siete de la mañana aparecieron en las gradas del altar mayor veintiún niños que a voz en grito pedían la vestición del Santo Hábito de San Francisco. El P. Guardián, les hizo ver la gracia especial con que el Señor los regalaba y procedió inmediatamente a la vestición de la librea seráfica, con gran regocijo de las familias presentes.
Bibliografía
Prodigios de Santidad.—La Editorial Luis Vives, S. A. (Sicilia, 400, Barcelona), está publicando una serie de folletos de doce páginas que son hermosísimas vidas de santos ilustradas, muy a propósito para recompensas de catequesis, para premios de escuelas, y para repartir a los jóvenes de los patronatos y a los fieles en las festividades del santo patrono de la parroquia, el titular de la iglesia o de la cofradía, etc. La lectura de estas vidas ilustradas es muy interesante.
De estas «Vidas» ha dicho la importante revista El Mensajero: «Novedad muy práctica que recomendamos encarecidamente. Estos libritos están muy lindamente presentados, con preciosa cubierta a dos tintas. Excelente medio de propagar la lectura de vidas de santos. Muy bonito premio para catecismo.» Hasta ahora la colección se compone de 32 folletos o «Vidas».
Un misionero ilustre del siglo XVII. El venerable P. Antonio Llinás Massanet, OFM., fundador de los Colegios de Misioneros (1635-1695), por el P. Francisco Lliteras, OFM.—Trabajo publicado en Misiones Franciscanas.—Imprenta de la Revista. 1934.
El año pasado publicó nuestro colaborador el fecundo P. Lliteras en la revista Misiones Franciscanas, de Oñate (Guipúzcoa), una serie de artículos interesantes sobre el P. Antonio Llinás. Entre los motivos que determinaron al P. Lliteras a refrescar la memoria del celebérrimo misionero mallorquín, se cuentan el de ser paisano suyo, el de residir actualmente en Santo Espíritu del Monte, convento que el P. Llinás elevó a la categoría de Colegio de Misioneros, y el cumplirse el 17 del pasado Enero el tercer centenario de su nacimiento en Artá.
En esos artículos su autor estudia la personalidad del P. Llinás como misionero v fundador de Colegios Seminarios de Misiones en América y España, esbozando al mismo tiempo y a la ligera aquella vida llena de renunciamentos y de sacrificios y destacando el celo ardiente que sentía por la salvación y conversión de los indios y salvajes americanos.
El trabajo del P. Lliteras fue tan del agrado de los lectores de Misiones Franciscanas que la Dirección de esta revista acordó editarlo por separado, en un folleto de 21 páginas.
Agradecemos al autor el envío, así como los interesantes artículos que está ahora publicando La Acción Antoniana sobre el mismo P. Llinás, estudiándolo como religioso modelo, ejemplar de virtudes y dechado de perfección. Esperamos que este trabajo con que honramos nuestras columnas sea igualmente del agrado de los lectores.
Nuestros difuntos
En Onteniente, José Sarrió Gironés, de 55 años
En Benisa, Vicente Vidal Pascual, de 84 años
En Ador, María Nadal Faus, de 16 años
En Denia, Teresa Hernández Salvia.
En Rafelcofer, Vicenta María Escrivá de Barber
En Castalla, Francisco Leal Pau, tío del P. Samuel Leal
En Alcudia de Crespíns, Ana María Perales Llácer.
El Albalat de la Ribera, María Cruz Ribera, de 50 años.
En Pego, Francisco Vives Miralles, médico, de 71 años.
En Valencia, José Vicente Canet Esteve, de 15 años, novicio de la OFS.
El sorteo
La Acción Antoniana, en su deseo de corresponder al favor del público que le presta su asistencia moral y material, organiza un sorteo de valiosos regalos con sujeción a las siguientes bases y condiciones:
PRIMERA
El sorteo tendrá lugar por la fiesta de Pascua de Resurrección del presente año (21 de Abril), y su resultado se publicará en el número de la Revista correspondiente al mes de Mayo.
SEGUNDA
Habrá tres premios:
a) Una imagen de San Antonio de Padua, escultura de talla, que mide 55 centímetros de altura.
b) Un valioso cuadro de plata Meneses repujado, representándola Cena, propio para comedor, tamaño 42 por 58.
c) Una imagen del Niño Jesús, de 35 centímetros de altura.
TERCERA
Al sorteo solamente tendrán derecho:
a) Los suscriptores que hayan satisfecho la cuota del año 1935 antes del 31 de Marzo próximo.
b) Los anunciantes que en igual fecha tengan abonado el importe de la inserción de sus establecimientos.
c) Los amigos y favorecedores que antes de esa fecha hayan proporcionado dos nuevas suscripciones.
d) Los que se suscriban de nuevo y abonen en el acto la cuota anual.
CUARTA
Los que por distintos motivos tuvieren varias participaciones o números del sorteo y fuesen agraciados con más de una suerte sólo tendrán derecho a percibir la primera que les haya correspondido y la otra u otras volverán a ser sorteadas en el acto.
QUINTA
Para evitar confusiones de última hora, aglomeración de trabajo y aun posibles molestias, rogamos encarecidamente a nuestros repartidores y encargados de paquetes que activen cuanto puedan el cobro de la presente anualidad y nos envíen lo antes posible las listas completas de todos los que se hayan puesto al corriente. La fecha tope para recibir cuotas y listas es el 31 del próximo Marzo, bien entendido que los que vengan después de esa fecha serán excluidos de participar en el sorteo. Sin embargo, agradeceremos no esperen a última hora y nos envíen cuanto antes las listas de liquidación del corriente año.
SEXTA
En el próximo número de la Revista concretaremos la forma y el modo de efectuar el sorteo, que esperamos constituya un éxito.
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