Benisa

Ruta de turismo

En el punto más alto y culminante de la carretera de Silla a Alicante, que corresponde al kilómetro 100 y en plena región de la Marina, se asienta Benisa, villa de 5.931 habitantes, a 325 metros sobre el nivel del mar, perteneciente a la provincia de Alicante, partido judicial de Callosa de Ensarriá y diócesis de Valencia.

El ser dicha carretera de las que forman el circuito nacional y por lo mismo cuidadosamente arreglada con firme especial de riego asfáltico, hace que el pueblo sea visitado y su término recorrido por la corriente turística, cada día más creciente en España, admirándose las bellezas que encierra la región que de Denia a Alicante bordea la costa con festones incomparables de montañas que entran en el mar, tranquilas playas, recogidas calas, risueños pueblos y pintorescas isletas que van desfilando a lo largo del camino cruzado a diario por centenares de vehículos de tracción mecánica en todas direcciones.

Temas urbanos.

Apenas el viajero divisa a lo lejos el pueblo llama su atención la mole blanca de la esbelta iglesia parroquial, de construcción reciente, de estilo gótico, con elegante cimborrio y alta torre. A su rededor se agrupa el caserío de largas calles, de casas modestas, en sentido longitudinal a la carretera, convertida hoy en Avenida, donde se ven fondas, paradores, comercios, oficinas, sucursales de Bancos, almacenes de pasa, fábricas de muebles, garajes, molinos y cuanto de animación bulle en la vida local.
El casco urbano no presenta características dignas de mención, salvo alguna casona señorial, varias fábricas de muebles de lujo y una de máquinas para descascarar almendra, que dan trabajo a numerosos obreros de la villa. Tiene puesto de la Guardia civil, notaría, administración de correos y telégrafos, teléfono, hospital, asilo y alumbrado eléctrico. Carece de fuentes públicas y el vecindario se abastece del agua potable que recoge en aljibes o cisternas que hay en todas las casas.

Celebra mercado los lunes, feria del 17 al 24 de Enero y fiestas el último Domingo de Abril.

Matices rurales

Benisa tiene diseminado en su extenso término municipal tanto caserío como en el núcleo urbano, sirviendo la mayoría de las casas de campo para secaderos de pasa, llamados en el país riu-raus, que son largos cobertizos de arcos apuntados.

El término es secano y abunda en barrancos y montes, figurando entre éstos el Bernia, el Oltá, la Solana y la Majada verde. La producción principal es la uva moscatel y la elaboración de pasa. Como esto da escasa vida a la población agrícola, que es la mayoría, abunda la emigración al África del Norte en determinadas épocas del año, emigración llamada de golondrina, porque se regresa al patrio hogar terminadas las faenas del campo en las regiones de Orán y Argel.

Benisa tiene estación de ferrocarril en la línea de la Marina, y además de la carretera general, parten de sus inmediaciones una que va a Parcent y otra que pasando por Senija y Llíber, muere en Jalón.

Actualmente se trabaja en la construcción de una carretera que va directamente al mar, distante seis kilómetros de la villa.

Parte eclesiástica

En lo religioso, además de su nueva iglesia parroquial, edificio de colosales proporciones que demuestra la fe y religiosidad de los hijos de Benisa al emprender en el siglo XX, sin apoyo oficial, la construcción de un grandioso templo en circunstancias críticas de depresión de la pasa, sequías espantosas y aguda crisis económica, tiene la antigua parroquia dedicada a San Pedro, que semeja una fortaleza, y la pequeña iglesia del Rosario en la calle del Bot.

Convento franciscano de Benissa

Además, en su término existen las ermitas de San Vicente Ferrer, San Jaime, Santa Ana, Santos Abdón y Senén y Santa Bárbara.

La Patrona de la villa es la Purísima Xiqueta, pequeño cuadro, que según la tradición se apareció milagrosamente en el siglo XVII a un vecino llamado Juan Vives.

En la demarcación parroquial está el convento e iglesia de los Padres Franciscanos y Comunidades de religiosas Salesianas y Terciarias Franciscanas.

Pedagogía

Mediada la Avenida o carretera general que atraviesa la villa, se admira el grandioso edificio de las Escuelas Graduadas que al inaugurarse el 1.° de Enero de 1936, será uno de los mejores de la provincia de Alicante, ya que podrá albergar holgadamente toda la población escolar en sus diferentes grados o secciones.

También las Religiosas Terciarias Franciscanas tienen colegio de alumnas.

Historia

El nombre de Benisa puede ser transformación de Bernisa, denominación que acaso recibió el pueblo de la vecina sierra de Bernia, como edificado en sus inmediaciones.

La población, por su proximidad al mar, fue atacada repetidas veces durante la Edad Media por piratas y corsarios, citando los historiadores los desembarcos de 1550 y 1585 en que los moradores de la villa se condujeron valientemente rechazando a los invasores. En estos desembarcos, los piratas argelinos talaban los campos, atacaban la población y cautivaban a sus moradores. Como recuerdo de aquellos tiempos conservan las casas más antiguas grandes rejas de hierro que protegían sus balcones, ventanas y escaleras, haciendo más factible la defensa.

En la sierra de Bernia y en la Solana quedan ruinosas fortificaciones árabes y en varias partes de la costa restos de torres para defender el territorio de los invasores, figurando entre ellas la aun hoy llamada Torreta de Canor.

Hijos ilustres

Para no dar desmesurada extensión a este reportaje omitimos los nombres de muchos hijos de Benisa que han brillado en todos los ramos del saber humano. Sólo queremos hacer mención de tres.

Convento y Colegio Seráfico

A principios del siglo XVII, don Francisco de Palafox, señor de Benisa, deseó fundar un Convento en la villa y escogió a los Padres Recoletos Franciscanos, que entraron en la población el 13 de Noviembre de 1611, instalándose provisionalmente en el Hospital. El 15 de Julio del año siguiente, vencidas las dificultades, se puso la primera piedra del actual convento, y tan rápidamente se llevó a cabo la construcción del edificio que el 23 de Noviembre de 1613 se trasladó el Santísimo Sacramento a la nueva iglesia, instalándose desde aquel día la Comunidad en su propio Convento.

Allí vivieron los religiosos hasta que los trastornos políticos de nuestra patria, ocurridos en Agosto de 1835, les obligaron a abandonar su pacífica morada, quedándose sin embargo muchos en el pueblo en calidad de exclaustrados. Pero 52 años después plugo a la Divina Providencia que volviesen los frailes franciscanos a ocupar su antigua morada. Mas ahora no vivieron solos, sino transformando el Convento en Colegio Seráfico, o sea, en plantel de los futuros religiosos de la gloriosa Provincia Seráfica de Valencia, restaurada años antes.

Y de tal manera se identificó el pueblo de Benisa en los pequeños seráficos, que no obstante las difíciles circunstancias económicas porque ha atravesado el vecindario en determinadas épocas, no sólo no ha faltado a los niños seráficos el necesario sustento y las atenciones cariñosas que siempre les ha prodigado la población, sino se pudo levantar en 1913 un nuevo edificio de planta para Colegio a fin de que los pequeños seráficos pudieran desenvolverse con más independencia y desarrollo físico y moral.
Por eso los religiosos franciscanos que hemos pasado por el Colegio Seráfico profesamos cariño especial a la villa de Benisa, que nos albergó amorosamente en la edad de nuestras ilusiones.

F. De Paula

Benisa

¡Qué hermosa eres, Benissa!
¡Qué amable per a mí!.
Besá per fresca brisa
me sembles un jardí!

Cuant ix per l' auba afóra
el sol graciós te riu,
te riu ¡alegre plóra
les perles del reixiu.
Sa hermosa cabellera
de raigs d' argent ¡d' or
escampa, s¡encisera
l¡mostres lo teu cor.

Per dalt de les montanyes
asoma' l cap Montgó,
¡al voret, ses pestanyes
no mou el gegantó.
Mirante s' estaría
aixina eternament
¡encara pujaría
mes alt qu' el firmament.

A ton servid' s posa
Ifac, lo gran penyó,
al mar, junt a la fosa,
com encantat dragó.
De nuvols ab corona,
dins cas¡tot del mar,
furiosa al vindre l' ona,
en pols la fa tornar.

També, ab porfía vana,
a Bernia veig ¡a Oltá
alsant, com la Solana,
sa gegantina ma;
com s¡arrancar vullgueren
per tú un trocet de Cél;
donarte, s¡pugueren,
com perla algún estrél.

Jo veig tes montanyetes
poblades d' almelers,
d' airoses figuretes,
de pins ¡garrofers;
les vinyes floridetes
¡els blats gentils granant,
¡al mig blanques casetes
gracioses perlejant.

Mes perla molt més rica
jo veig en lo teu sí,
en concha molt bonica
ploguda un bell matí;
finísima perleta,
aquella qu' el teu cor
Purísima Xiqueta
l¡diu ences d' amor.

Com verge pudorosa,
que amaga 'ls seus joiels,
guardats tens, vila hermosa,
jardíns com átres cels;
puix ais fondets desfilen,
per mig deis tarongers,
mil fonts ¡allí refilen
els musics deis vergers.

En sa blavosa cara,
inméns espill, la mar
bellea, qu'es tan rara,
intenta retratar;
se pobla de barquetes
¡riça 'l cap blavós,
i ab dolç soroll entona
un cant majestuós.

¡Qué hermosa eres, Benisa!
¡Qué amable per a mí!
¡Besá per fresca brisa
me sembles un jardí!

Fr. Lluis Ángel Roig, ofm

El protestantismo en Iberoamérica

Todas las revoluciones y disturbios políticos que desde los días de la independencia conturbaron la paz social de los pueblos de la América ibera, dicen haber querido servir al ideal de la Libertad. Todos los libertadores que hasta nuestros días alzaron bandera de rebelión para libertar al ciudadano iberoamericano de esclavitudes imaginarias, no hicieron más que servirse de él cómo de un juguete caprichoso para saciar la sed de pasiones y venganzas mal reprimidas.

Advirtiendo la gran campaña protestante que tan descaradamente se lleva a cabo en los países de habla española del continente colombiano, parece como s¡surgieran nuevos redentores deseosos también de redimir una vez más al pueblo iberoamericano de una esclavitud vergonzosa a la que se halla sometido por medio de la Fe católica que profesan la mayoría abrumadora de sus hijos.

La unidad religiosa es sin duda alguna el más rico y precioso patrimonio que nuestra España legara á sus Hijas de América. Esa unión espiritual que vincula las voluntades de veinte pueblos iberoamericanos, podría flaquear s¡el protestantismo, que por su naturaleza significa división, consiguiera el triunfo que en una época más o menos cercana se prometen más de 150 sectas protestantes dedicadas a convertir Iberoamérica. Verdaderamente estos nuevos redentores, que además de los poderosos medios materiales de que disponen para la propagación de sus doctrinas están dominados por una constancia tenaz en sus ataques contra la Iglesia Católica, pueden formar al correr de los tiempos un factor peligroso en la vida religiosa, social y política de los pueblos iberoamericanos. Serio peligro que no sólo no debe pasar inadvertido ante nuestra consideración sino que además debiera despertar en nosotros, españoles iberoamericanistas, cierto interés y ánimo por un dichoso y feliz porvenir de las naciones hermanas de allende los mares.

¿Mas qué quieren y a qué aspiran esos protestantes extranjeros en Iberoamérica? Ya en los siglos xv¡y XVII, cuando después de descubierto el Nuevo Mundo emprendía nuestra Patria la gloriosa epopeya de cristianizar gentes de Continentes hasta entonces desconocidos, visitaban los protestantes con alguna frecuencia las costas americanas, destruyendo y saqueando las florecientes Colonias cristianas que nuestros misioneros, soldados y colonos con tanto empeño lograran edificar. Eran principalmente anglicanos y calvinistas holandeses que en su odio y despecho contra todo lo católico, incluso no perdonaban las vidas de celosos misioneros y edificantes cristianos bárbaramente asesinados por esos corsarios al servicio de príncipes protestantes.

En el siglo XIX, conseguida la independencia de las naciones iberoamericanas, se despertó en Norteamérica un grande interés por las jóvenes repúblicas, que encontró su expresión en la ya célebre doctrina de James Monroe: «América para los americanos». Como previendo el sentido encerrado en tan halagadora frase, se dieron los protestantes a ocupar (como dirían ellos) prontamente el suelo iberoamericano con sus numerosas sectas, oriundas de los Estados Unidos, que desde aquel entonces se dedican a sembrar por doquier la confusión y el error de sus doctrinas demasiado humanas para que penetren eficazmente en el corazón del iberoamericano profundamente católico por tradición y convicción.

Los protestantes han dado a conocer en sus Congresos el verdadero sentido de la doctrina de Monroe mejor y más claramente interpretada en esta otra frase: «Toda la América para los norteamericanos». En verdad, s¡consignamos los trabajos desarrollados en esos Congresos para la conversión de Iberoamérica al protestantismo, no podemos más que considerar a los misioneros protestantes como los precursores del odiado imperialismo yanqu¡que aspira o intenta dominar en todo el Continente americano.
En tres períodos podemos abarcar las actividades del protestantismo en Iberoamérica. Durante el primer período, desde la Independencia hasta el Congreso de Panamá (1916), se desparramaron las sectas protestantes desordenadamente por las naciones iberoamericanas, procurando ocupar con preferencia las grandes ciudades y ricas provincias, contradiciendo de este modo las declaraciones que para justificar su invasión acostumbran hacer, resaltando la necesidad de las regiones y clases más descuidadas.

«Se daba el caso de pequeños pueblos ocupados por media docena de sectas, cada una con sus pastores y catequistas, todo para disputarse algunos centenares de sencillos labriegos». Pronto reconocieron los protestantes que con ese método de concentración y ocupación poco podían servir a la causa del sajonismo, y en verdad el que no procedieran según un plan de conjunto, s¡vemos de su acción común contra el catolicismo, produjo en las huestes protestantes un franco fracaso que en parte consiguieron remediar en el primer Congreso protestante panamericano celebrado en Panamá, 10-18 Febrero 1910. En él se recordó a los circunstantes ser «la gran empresa (la de evangelizar Iberoamérica) una campaña de alianza que sólo se podría llevar a cabo mediante un sistemático desarrollo de cooperación entre las fuerzas protestantes. Esta proclama hizo realmente cambiar de táctica abandonando la política de aislamiento y adoptando la de cooperación, lo que se pudo llevar a cabo dividiendo las naciones iberoamericanas en varios campos de manera que las sectas no se estorbaran en su trabajo las unas a las otras.

El retirarse algunas sectas de sus antiguos campos de acción para dejar paso libre a otras sectas, hizo que muchos de sus adeptos cambiaran de Fe, admitiendo y afirmando hoy doctrinas de las nuevas sectas que ayer rechazaban y creían insuficientes para conseguir la salvación. A nosotros, católicos, nos es imposible comprender ese trato que los pastores protestantes dan a sus adeptos, obligándolos a cambiar de doctrinas por la sola voluntad de algunos individuos privados de toda autoridad y tranquilamente reunidos en un Congreso. ¡Lo que importará a los protestantes norteamericanos la Fe de sus neófitos en Iberoamérica!

Mas sea lo que fuere, es lo cierto que el segundo período de la actividad protestante se caracteriza por la compenetración de voluntades y por el anhelo ansioso de unir las fuerzas protestantes a conseguir un fin común. En 1925 se celebró en Montevideo el segundo Congreso protestante que dio comienzo al tercer y último período de las misiones protestantes en Iberoamérica. El Congreso fue considerado «no como la clausura de la década comenzada en Panamá sino como el principio de una nueva era de esfuerzo y fe y compañerismo en la obra de las iglesias evangélicas (protestantes) de Sudamérica». A este febril entusiasmo por apoderarse del alma del pueblo iberoamericano, se unió el deseo de fundar escuelas, colegios e institutos en los centros principales del Continente, para por medio de la
educación envenenar la juventud que ha de formar la sociedad de mañana. No es tanto el número como la cualidad de sus adeptos lo que importa ahora principalmente a los protestantes. Este nuevo método a diferencia del usado en un principio de ocupar los campos sin poder apoderarse de cas¡ningún miembro, puede causar estragos en la sociedad de los pueblos iberoamericanos.

Los profesores norteamericanos al lado de naturales sajonizados dan rienda suelta a su ignorancia en cosas sobre la religión atacando buena o malamente todo lo concerniente al catolicismo iberoamericano. Como falsificadores de la historia, ennegrecen la obra de cristianización y colonización que nuestra España realizara en los pueblos de la América ibera, contribuyendo con ello a formar una «Leyenda negra» que para nosotros, españoles, resulta muy penosa por tratarse de extender falsas acusaciones contra la Madre Patria en pueblos que por su religión, su cultura, lenguaje y sangre son nuestros hermanos. Una historia objetiva mostraría a los protestantes yanquis la grande injusticia que cometen al querer, bajo el manto de evangelización, preparar el camino a un imperialismo norteamericano que en su ambición n¡siquiera hace alto ante veinte pueblos iberoamericanos, libres y soberanos, poseedores de una cultura espiritual muy superior a la material con que esas gentes extrañas alevosamente intentan subyugar a la católica Iberoamérica.

Fr. José López Gozalbez, ofm

Ensueño

Un día, conocí yo a un anciano
con quien trabé amistad...
Y era tanta la luz de su palabra,
¡que me inundó en verdad!

Me habló de grandes cosas, y al conjuro
de tanta claridad...
advertí que le amaba sin saberlo,
¡tan digno era de amar!

Me dijo que no hay nada tan hermoso
como la santa fe...
Aquel viejo andrajoso, m¡maestro,
fue un sueño que soñé...

Fr. José López Gozalbez, ofm


Noticias

De Teruel. A San Francisco de Asís

La V. O. Tercera de San Francisco de esta capital cuenta en su seno un grupo de católicos prácticos, de ambos sexos, que no reparan en sacrificio alguno cuando se trata de honrar la amable figura de su seráfico Fundador. Bien claramente se demostró en los días 25, 26, 27, 28 y 29 del pasado Septiembre, con motivo del Quinario de las Llagas que se celebró en la monumental iglesia de San Francisco.

Todo contribuyó a enfervorizar los corazones y a inflamar los espíritus de los buenos y entusiastas Terciarios de esta ciudad. El adorno del altar, la selección de la música y el canto, la recogida concurrencia y los temas desarrollados por el orador, P. Francisco Lloréns, basados en motivos franciscanos y apropiados a la Tercera Orden, fueron motivo suficiente para caldear los ánimos y vivir días de intensa espiritualidad.

El último día ingresaron en la V. O. Tercera, vistiendo el escapulario y el cordón, los nuevos miembros de la orden.

Todos las tardes oficiaron en las solemnes reservas fervorosos sacerdotes del Clero secular, adscritos a la Orden Terciaria Franciscana.

De Onteniente. Profesión solemne

El día 22 de Septiembre pasado, en la iglesia del Colegio de la Concepción de esta ciudad, hicieron su profesión solemne, emitiendo sus votos perpetuos, los Coristas Fray Enrique Mompó Agulló y Fray Vicente Martínez García.

Celebró la Misa solemne y recibió su profesión el P. Luis Mestre, Presidente y Rector del Colegio y Definidor Provincial, revistiéndose en ella los Padres Plácido García, Prefecto de Estudios de la Provincia, y Fray Juan Font, profesor del Colegio. La capilla del Colegio y del Coristado con la maestría que le es peculiar interpretó la Misa y motetes que estaban al consonante de la solemnidad. Numerosos familiares de uno y otro corista asistieron al acto. La más cumplida enhorabuena a Fray Enrique y Fray Vicente y que el cielo les dé el cumplido premio de su perpetua consagración a Dios.

Quinarios a San Francisco

Entre los varios. que según costumbre se han practicado este año por las Terceras Ordenes, de la región, para fomentar el espíritu seráfico entre sus miembros, han llegado a nuestro conocimiento los siguientes con sus respectivos oradores:

Regreso

Procedentes de la Comisaría Provincial de la Argentina, han regresado a España, después de haber permanecido varios años ejerciendo en aquella República su ministerio apostólico, los Reverendos Padres Cándido Alcaina y Antonio María Pastor, O. F. M.

Sean bien venidos.

Ejercicios espirituales

La última tanda que para sacerdotes se dará este año en el recogido Monasterio de Santo-Espíritu, será del 17 al 23 del presente mes. Los dirigirá el P. Luis Colomer, O. F. M.

Vesticiones de hábito

El día 1.° de Octubre y en el convento de Santo Espíritu del Monte, P. Guardián, Fray Buenaventura Arener, impuso el hábito franciscano a los nuevos novicios José Borredá Albert y Enrique Nadal Moltó, para coro, y para lego al Hermano Enrique Sanchis Samper.

Igualmente emitieron sus votos temporarles, terminado el año de su noviciado, los nuevos coristas Fray Santiago Miró Bonet y Fray Juan Cardenal Barrachina.

Que el Señor conceda la gracia de la perseverancia en su vocación a estos nuevos hijos del Padre San Francisco.

Nuevo presidente

Ha sido nombrado Presidente de la Comunidad que se ha hecho nuevamente cargo del convento de Nuestra Señora del Castillo, de Agres, el P. Elías Mengual, ofm.

Enhorabuena y para muchos años.

Liceo Pedagógico

El 12 del pasado Octubre tuvo su sesión de apertura, en el presente curso, este centro de cultura, de nuestra ciudad, estando encargado del discurso de apertura el P. Antonio Torró, ofm., profesor de Filosofía, que disertó elocuentemente sobre Lope de Vega.

El mismo Padre ha de explicar en un ciclo de conferencias cuestiones de pedagogía moderna.

Bibliografía

Mente y Corazón. Reflexiones para los jóvenes. Por José Zaffonato, Pbro. Versión de la segunda edición italiana por Cipriano Montserrat, Pbro.— Luis Gili, editor, Córcega, 415, Barcelona.

Hemos de acoger esta obrita, pues viene a colmar una laguna entre nosotros. ¿Cuántas veces hemos buscada inútilmente un manual de meditaciones apropiado a la especial condición de nuestros jóvenes? Pues aquí lo tenemos.

Frangite panem... Breve comentario literal-histórico-dogmático-ascético sobre la santa Misa y sus ceremonias. Por Mons. Vicente Maesano, Profesor de Teología Dogmática y Director espiritual del Seminario Pontificio Pío XI, de Asís. Versión de la segunda edición italiana por Cipriano Montserrat, Presbítero.— Luis Gili, editor, Córcega, 415, Barcelona.

Frangite panem... es otro de los bellos libros con que nos obsequia la casa editorial Luis Gili, de Barcelona, que se ha propuesto contribuir con su esfuerzo al Movimiento litúrgico en los países de habla española. El lector hallará en sus páginas una historia documentada del santo sacrificio de la Misa y una razonada explicación del alto sentido que encierran todas y cada una de sus ceremonias desde los puntos de vista dogmático y ascético.

Sigamos la Santa Misa, Por el doctor Pío Parsch. Traducción de la segunda edición alemana por el doctor don Antonio Sancho, Canónigo Magistral de Mallorca.— Luis Gili, editor, Córcega, 415, Barcelona.

Es muy consolador ver los esfuerzos de autores y editores en poner al alcance de los fieles obritas que les acerquen más y más a Dios y a su Iglesia, mediante una participación activa en la santa Misa.

Las Misas Gregorianas. Traducción de un opúsculo italiano, extracto del Monitore Ecclesiastico.— Luis Gili, editor, Córcega, 415, Barcelona.

Las Misas Gregorianas es tema de conversación entre personas piadosas, que con frecuencia tratan de esta materia. Mas, ¿saben a ciencia cierta lo que son las Misas Gregorianas? En tiempos pasados fueron muy impugnadas y aun se las tildó de supersticiosas; pero en la actualidad la Iglesia tiene aceptada esta consoladora práctica devota, y cunde entre las personas piadosas la costumbre de mandarlas celebrar.
Que son muy provechosas y recomendables, y que se apoyan en sólidos fundamentos, lo verá el lector de este opúsculo, que resume y sintetiza cuanto hay que decir y saber para aficionar a los fieles a tan provechosa devoción de las Misas Gregorianas en favor de los difuntos.

Nuestros difuntos

En Benisa, Isabel Alcaráz de Bernabeu
En Benisa, María Cuello Ivars, de la OFS, madre del P. José Pineda Cuello que falleció el mes pasado.
En Onteniente, María Simó de Marín, viuda de Tortosa, de OFS
En Cullera, Rosa Colub¡Ferrer, de 82 años, de la OFS.
En Pego, Fernando Sendra Gil, de 33 años, hermano del P. Gil Sendra.
En Castalla, Daniel Leal Pau, de 70 años.
En Borbotó, Roque Giner Soriano, de 56 años.
En Sagunto, Manuel Lluch Cabo, de 76 años.
En Rafelcofer, Josefa Frasquet Peiró, de 52 años, de la OFS
En Rafelcofer, Modesto Gregori, de 70 años, de la OFS
En Canals, Joaquín Morales Sancho, de 20 años, sacristán del convento de Clarisas.
En Villajoyosa, Cayetano Aragonés Aragonés, de 69 años.