PARTE PRIMERA

RUTAS DE SANGRE
Destrucciones y martirios

Convento de Teruel

El edificio, situado junto a la carretera de Zaragoza y del ferrocarril Central de Aragón, y cerca dé la estación, quedó bastante maltrecho por efecto de la aviación, tanto roja como nacional. Sobre la iglesia cayó una bomba que perforó la bóveda, y al hacer explosión quedaron hechos añicos las vidrieras de los ventanales.

Posteriormente, el convento fue cárcel provincial, sufriendo con ello serios quebrantos. Hoy la comunidad ha recuperado totalmente el edificio, y gracias a Regiones Devastadas se ha habilitado de nuevo.
En la comunidad hubo la siguiente víctima:

Fr. David Mulet Monfort, hermano laico

Fr. David MuletDurante la pasada guerra civil se desarrolló, a fines de 1937, el lamentable y triste episodio de la toma de Teruel por el ejército rojo. Con tanta rapidez y misterio ocurrieron entonces algunos sucesos, que los mismos habitantes de la capital quedaron sorprendidos al ver circular por las calles a los soldados republicanos. Estos, apenas entraron en la población, como obedeciendo a una consigna, se dedicaron al pillaje, asaltar tiendas, saquear Bancos, desvalijar casas, incendiar iglesias, detener pacíficos transeúntes y deportar y fusilar a los que suponían contrarios a sus ideas. Para que se comprenda bien la precipitación con que se desarrollaron los acontecimientos, vamos a referir un caso bien doloroso que costó la vida a un
Hermano lego nuestro.

El 22 de diciembre de dicho año Fr. David Mulet, cocinero del convento, estaba alojado en casa de un industrial amigo de los religiosos. La proximidad del enemigo y el ambiente de desconfianza que se respiraba en la ciudad hizo tomar a los frailes la prudente medida de abandonar el convento, y por otra parte, era objeto de ataques de la aviación roja. Unos religiosos marcharon al Seminario y otros se refugiaron en casas particulares. Ante la inminencia del cerco, Fr. David creyó prudente abandonar la casa del amigo y buscar su seguridad personal en el edificio del Seminario, avituallado para resistir el ataque. Cuando he aquí que al traspasar el umbral vio por las calles numerosos soldados que creía nacionales. Pero se equivocó, eran soldados rojos que habían entrado ya en la capital sigilosamente. Al verle en la calle, un soldado le pregunta: % Dónde vas?" y el confiado Hermano dice sencillamente: " ¡Voy al Seminario a reunirme con mis Hermanos!" Esto fue bastante. En el acto, detenido, maniatado y conducido a la plaza de Palacio, a los pies del monumento que allí se levantaba al Sagrado Corazón de Jesús fue fusilado, y ya en tierra su cuerpo le clavaron una bayoneta en el pecho, arrastrando luego por las calles su cadáver entre gritos, blasfemias y puños en alto. Con esta algazara manifestaba la soldadesca roja su desenfreno.

Fray David era natural de Gata de Gorgos (Alicante). A la edad de veinte años vistió el hábito en el Noviciado de Santo Espíritu del Monte, profesando en noviembre de 1902. Desde su ingreso en la Orden hasta su muerte ejerció el pesado oficio de cocinero, en el que era muy experto. Su trato amable, la limpieza que reinaba siempre en su oficina, su aseo personal, la puntualidad en la prestación de sus servicios, el gusto y delicadeza que ponía en cuanto guisaba y la puntualidad y esmero con que atendía a todos, le granjeaba la estimación de los religiosos y del Internado a quienes servía. En sus treinta y cinco años de vida, religiosa sólo estuvo, a más del Noviciado, en los conventos de Segorbe y Teruel.

Este buen religioso, amante de la pobreza seráfica, asiduo a los actos de comunidad, obediente, fiel, y más que nada, un gran descanso para el Superior, que sabía que en la oficina que desempeñaba Fr. David era la que más resplandecía en silencio, fue una pérdida lamentable para esta Seráfica Provincia.

Al tiempo de ocurrir su fallecimiento tenía cincuenta y cinco años de edad y treinta y cinco de votos. Fue la única víctima de sangre de la comunidad en los breves días que Teruel estuvo en poder de los rojos. Su cadáver, ni pudo ser identificado ni enterrado.