Consultorio religioso
He visto acercarse al confesonario con regular frecuencia a ciertas personas que, a lo menos externamente, llevan una vida ejemplar. Ante esto me pregunto: ¿para qué tanto confesarse si no tienen pecado mortal?
Es cierto que el sacramento de la Penitencia fue instituido por Nuestro Señor Jesucristo para darnos la gracia en el momento que la hubiéramos perdido. Pero ha de saber usted cómo éste no es el único fin de la confesión. Los sacramentos todos, al recibirlos con las debidas disposiciones, nos dan aumento de gracia santificante. Pero además cada sacramento causa en nosotros un efecto especial llamado gracia sacramental.
La gracia sacramental del sacramento de la Penitencia es absolvernos de la culpa con que estamos manchados por los pecados actuales o purificarnos del reato de pena de los pecados de la vida pasada, ya confesados pero de los cuales todavía no estábamos totalmente purificados. Así que, aunque usted no tenga pecado mortal, si ha tenido la desgracia de cometerlo, o por lo menos si ha cometido pecados veniales, aunque todo esté ya bien confesado, puede confesar cada semana arrepintiéndose de estos pecados de la vida pasada, ya que son materia suficiente para que el alma tenga dolor de haber ofendido a Dios y pueda recibir la absolución.
La absolución en estas circunstancias le dará un aumento de gracia santificante, a la par que la purificará de la pena merecida por los pecados de la. vida pasada.
No olvide que algunos santos, por ejemplo Santa Teresa, deseando aprovecharse de estos bienes de la confesión, se confesaban diariamente. No cabe duda que la frecuencia de sacramentos es un gran medio para la santificación de nuestras almas.
¿Qué es la «Medalla Milagrosa»?
Una medalla de la Inmaculada Concepción, acuñada según el deseo y modelo que la Santísima Virgen presentó en sus apariciones a Sor Catalina Labouré, joven novicia de las Hermanas de la Caridad, de París, canonizada por S. S. Pío XII en 1947.
La Virgen prometió a Sor Catalina «que las personas que la lleven bendecida recibirán grandes gracias, sobre todo llevándola al cuello. Las gracias serán muchas para los que tengan confianza».
In memoriam
Fr. Luis Mestre Ferrer, ofm
El día 9 de julio, en el convento de Benisa, un síncope del corazón cortó la vida de este mundo al P. Luis Mestre Ferrer, muy conocido de los lectores de La Acción Antoniana por sus enjundiosos y devotos escritos.
Nació en Alcalalí (Alicante) el 3 de enero de 1888.
El 2 de septiembre de 1904 profesó la Regla franciscana, después de pasado el año del Noviciado en Santo Espíritu del Monte. Tras brillante carrera se ordenó de sacerdote el 12 de enero de 1913. Al morir era Guardián-Rector del Colegio Seráfico y Definidor Provincial.
Su vida fue la de un cabal religioso franciscano. Dios no le dotó de una salud fuerte, pero la misma enfermedad puso de manifiesto las dotes preclaras de su espíritu.
Como simple religioso, fue siempre amable, obediente, amante del silencio y vida interior y celoso del empleo del tiempo. Como director de almas, fue muy apreciado, por su comprensión, prudencia y rectitud de consejo. Como Superior, velador prudente de la observancia regular y ejemplo de virtud para todos.
En la Orden desempeñó los cargos de mayor responsabilidad: Superior de los conventos de Teruel, Onteniente, Segorbe, Valencia y Benisa; maestro de los estudiantes Coristas, Definidor, Custodio y Ministro Provincial.
La dolencia, que le aquejó por más de treinta años, no le impidió trabajar, si bien no dejó que sus preclaras dotes intelectuales llegaran a donde su brillante carrera había hecho prever. Con todo, sus escritos, especialmente de ascética y mística, destacan por la nitidez de estilo, solidez de doctrina y claridad de exposición.
En la enseñanza, a que consagró la mayor parte de su vida, se distinguió como excelente pedagogo, que supo, a la vez de enseñar la asignatura, formar el corazón del joven, por lo que entre los alumnos se vio siempre muy estimado y respetado.
De él podemos decir que hizo más de lo que pudo, si hemos de juzgar por la prudencia humana; pero la prudencia que le guió fue la del espíritu, que toma fuerzas en la cruz de Cristo, y por eso Dios resplandeció en sus obras.
Descanse en paz nuestro hermano y valioso colaborador de esta Revista. Y mientras damos nuestro sentido pésame a sus familiares, especialmente a su sobrino Rdo. D. Joaquín Mestre, presbítero, pedimos a los lectores de La Acción Antoniana una oración por el alma de quien en vida supo iluminar sus almas con sus devotos y sabios escritos.
Descanse en paz.
Noticias
Nuevos sacerdotes franciscanos
Dios ha bendecido la Seráfica Provincia de Valencia el presente año con los siguientes nuevos sacerdotes: reverendos PP. Anselmo Martí, Ladislao Ríos, Germán. Rius, Generoso Lorente, Hipólito Barrachina, Eduardo Camallonga y Julián Gómez. A todos les deseamos un fecundo apostolado en su carrera sacerdotal.
Centenario de la Inmaculada
La primera de las grandes solemnidades del presente Año Mariano en la Seráfica Provincia de Valencia tendrá lugar el día 8 de septiembre en Santo Espíritu del Monte. Será el día en que nueve novicios emitirán su profesión religiosa.
En ese día, con la bendición y ofrenda de hermosa corona, se hará el acto Solemne de consagración de toda la Provincia al Inmaculado Corazón de María.
Las fiestas de Valencia serán el 17 de octubre. Las de Benisa, el 7 de noviembre, y las de Onteniente, el 5 de diciembre. En todas ellas se espera que el amor m-ariano de la Provincia se ponga al vivo y dé sus frutos de bendición. Tanto para las fiestas de Santo Espíritu como para las de Benisa, Onteniente y Valencia, se organizarán peregrinaciones de las Hermandades de terciarios de los pueblos circunvecinos.
La V. O. T. franciscana de Teruel
Presidida por el Rdo. P. Juan María Nadal, O. F. M., integrada por señores sacerdotes y numerosos terciarios franciscanos, llegó a Zaragoza, el día 29 de junio, una peregrinación de la V. O. T. de Penitencia de Teruel para rendir homenaje de devoción a la Santísima Virgen del Pilar con motivo del Año Mariano.
A las once asistieron a la Santa Misa en 3a Santa y Angélica capilla, y por la tarde tuvieron una sencilla función con plática. Visitaron el joyero de la Virgen y los tesoros de las catedrales.
A última hora de la tarde regresaron a Teruel en autobuses.
Indulto general con motivo del Año Mariano y Jacobeo
El Boletín Oficial del Estado publicó el Decreto de 25 de julio de 1954 de indulto general con motivo del Año Mariano y del Año Jacobeo, total para las penas leves y parcial para las graves, el cual concluye así: «Así lo dispongo por el presente Decreto, dado en Santiago de Compostela, el día de s¡u gloriosa festividad, a 20 de julio de 1954. — Francisco Franco. — El Ministro de Justicia, Antonio Iturmendi Bañales.» Rasgo tan cristiano de generosidad: ¿no tendrá en el mundo católico imitadores?
Marcha de la Causa de Casimiro Barello, T. F.
Las noticias que se reciben de Roma no pueden ser más optimistas, desde el momento en que fue recibido por la- Sagrada Congregación de Ritos el
Proceso Informativo Diocesano, que, como recordarán nuestros lectores, fue entregado por el Postulador, nuestro muy estimado y malogrado don Alejandro Battaini. «Es una Causa muy hermosa.» Fueron las palabras con que expresaron la impresión que les causó.
Están ya despachados todos los requisitos para la introducción de la Causa; sobre ella ahora discuten los Cardenales y los Prelados oficiales de la Sagrada Congregación de Ritos, que se reúnen, en Congregación ordinaria, en el Palacio Apostólico Vaticano. Finalmente, la Mano Augusta del Santo Padre suscribe la Comisión de Introducción de la Causa. La suscribe con su nombre privado de Bautismo. Así, el Papa Pío XII escribe «Placet Eugenio». Lograda esta firma, se fija a la puerta de las iglesias de Roma, impreso por la Políglota Vaticana en caracteres nítidos, el Decreto de Introducción. La Santa Sede, apposuit manus, ha tomado a su cargo la Causa; la competencia de nuestro prelado el señor Arzobispo ha concluido y se deben comenzar los Procesos Apostólicos.
La cosa es, pues, seria. Hay muchos pasos que se deben dar; y eso que ofrecemos solamente un esquema brevísimo. Dios quiera que el Siervo de Dios Casimiro haga algunos de esos milagros de marca mayor que acaban con todas las demoras. Pidamos con fe, pues sin oración no hay milagros, y sin milagros no hay beatificación.
Conmemoración del Año Mariano en el convento de Chelva
El día 16 del pasado mes de mayo tuvo lugar una romería de los pueblos de Chelva y Calles al convento de la primera de estas dos localidades. Romería ésta empapada de profundo marianismo, de ese marianismo sencillo e ingenuo de los pueblos de nuestra España y de los hijos de la Madre de los Desamparados.
Alboreó el día, y a eso de las ocho llegaban, rebosantes de amor a la Madre, sus hijos de Chelva precedidos por su celoso cura Párroco don Miguel Porter. Llegados al convento y luego de desahogar su entusiasmo en sentidos cánticos marianos, se celebró una misa cantada. Las comuniones fueron muy numerosas.
La romería de Calles llegó a la una de la. tarde, precedida igualmente por su Párroco. Muy numerosa también, formó con la de Chelva, la mayor peregrinación que en muchos años se recuerda a este convento.
Por la tarde, a las seis, solemne función del Mes de María, con trisagios cantados. En ella el Sr. Cura Párroco de Calles don Jesús Martí dirigió una sencilla alocución exhortando a la devoción al Espíritu Santo y a la Santísima Virgen y recomendando a todos, pero en especial a los jóvenes, la santa pureza.
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