Devoción de San Buenaventura al Niño Jesús
La meditación del dulce Jesús deleito las almas con más suavidad que la miel y los aromas.
(San Buenaventura, Fiestas del Niño Jesús, prólogo.)
Amó San Buenaventura a Jesucristo en su divina Persona, en su sacratísima Humanidad y en cada uno de los misterios de su vida, así mortal como gloriosa.
Amó a Jesús Niño, a Jesús obrero, a Jesús evangelizador, a Jesús paciente, a Jesús glorioso, a Jesús sacramentado, y procuró que fuesen venerados y amados estos adorables misterios de Jesucristo.
Las cinco festividades litúrgicas, que son por su orden: la Encarnación del Verbo, su Nacimiento en Belén, el Santísimo Nombre de Jesús, la Adoración de los Reyes Magos y la Presentación en el Templo, sirvieron a San Buenaventura para entregarse a devotas meditaciones sobre los misterios de Jesucristo que en ellas venera la Iglesia, y le pareció entender con luz de lo alto que estos misterios que Jesús vivió en su vida mortal quiere ahora revivirlos espiritualmente en las almas para configurarlas con Él y llevarlas a las cumbres de la perfección cristiana, de suerte que, de un modo misterioso, pero real, sea concebido Jesús en el alma devota, nazca en ella, se le imponga el nombre de Jesús, le adore ella con los Magos y lo presente felizmente a Dios en su templo.
Recojamos las enseñanzas de San Buenaventura acerca de la renovación de estos misterios del Niño Jesús en las almas (1) y haga el Santo que, renovándose en las nuestras, quedemos encendidos en amor y devoción al Niño Jesús.
I. Jesús, Hijo de Dios, concebido espiritualmente por el alma devota
Se realiza este primer misterio, dice San Buenaventura, cuando el alma, movida polla esperanza del cielo o por el temor del infierno, comienza a tener buenos pensamientos y consideraciones, y hace propósitos de enmienda de vida.
Entonces es cuando el Padre celestial fecundiza el alma con una divina semilla que, mitigando la concupiscencia carnal, hace sentir al alma contrición de sus pecados, dolerse del tiempo que perdió, desear los consuelos celestiales y formar serios propósitos de evitar toda ocasión de pecado para darse de lleno al amor y servicio de Dios.
"¡Oh alma! —exclama San Buenaventura—, cumple tus buenos propósitos sin desalentarte. Acuérdate de San Pablo, de Santa María ¡Magdalena, de San Agustín y de otros santos que antes fueron pecadores. Imítalos en su perseverancia en el bien. Si no puedes salvarte por la inocencia, procura salvarte por la penitencia, y habiendo concebido al dulcísimo Jesús con el propósito de una vida santa, líbrate de caer en el pecado y corre presurosa a la práctica de buenas obras.»
II. Nacimiento espiritual
Nace Jesús espiritualmente en el alma cuando comienza ella a cumplir sus buenos propósitos de practicar la virtud.
En este nacimiento los ángeles cantan, glorifican a Dios y pregonan paz a los hombres buenos y virtuosos.
¡Oh dichoso nacimiento del que tanto gozo redunda a los ángeles y a los hombres!
Al alma la llena de gozo, porque va conociendo y gustando cuán suave es el Señor Jesús. En verdad es suave Jesús para el alma que lo nutre con santas meditaciones, lo lava con devotas lágrimas, lo envuelve con limpios pañales de castos deseos y lo lleva en brazos de un santo amor besándolo con devotos afectos v abrigándolo en el seno de su corazón.
III. Santísimo nombre de Jesús
El hijo de Dios nacido espiritualmente en el alma se llama Jesús. Este es su verdadero y propio nombre anunciado por el ángel, predicado por los Apóstoles y deseado de todos los santos.
El alma pronuncia e impone este santo nombre siempre que está atenta a Jesús en medio de sus ocupaciones diarias ofreciéndoselas amorosamente. «¡Oh alma! —exclama San Buenaventura—, ya escribas, ya leas, ya enseñes, ya ejecutes cualquiera otra labor, nada te agrade, nada te deleite, sino sólo Jesús.»
El nombre de Jesús es el más hermoso, el más dulce y más suave, el más poderoso v más glorioso. Jesús es el fundamento de la fe, la firmeza de la esperanza, el aumento de la caridad. Jesús dio vista a los ciegos, oído a los sordos, palabra a los mudos, vida a los muertos. Sólo el nombre de Jesús puede salvarnos del mundo, del demonio y de la carne, que son los tres enemigos del alma.
«Clama, alma devota, rodeada de miserias y de peligros; clama insistentemente a Jesús y dile: ¡Oh Salvador del mundo!, sálvanos, ayúdanos, socórrenos; en Ti confiamos.»
IV. Adoración de los Reyes Magos
Bien pueden llamarse reyes las tres potencias del alma, puesto que sujetan la carne, señorean los sentidos y se ocupan, como es justo, en las cosas de Dios.
Estas tres potencias preguntan por Jesús con devotos pensamientos, lo buscan con encendidos afectos y se informan de El con santas meditaciones.
Gustada ya la dulzura de Jesús y experimentados sus dulcísimos abrazos, sienten ansias de íntima unión con Jesús y van preguntando con vivos anhelos: ¿Dónde está Jesús?
Se les responde que está en Belén de Judá. Belén significa casa del pan. Judá quiere decir confesor. A Jesús se le encuentra, pues, confesando humildemente nuestros pecados y poniendo en práctica sus enseñanzas evangélicas. Se le encuentra, después de dolorosa confesión, recibiendo devotamente la sagrada Comunión.
«¡Oh reyes! ¡Oh potencies del alma devota que has recibido a Jesús sacramentado! Adoradlo con reverencia como, a Creador que os dio la vida natural, y como a Redentor que restauró en el alma la vida sobrenatural!»
"Acompañad vuestra adoración con ofrendas. Ofrecedle oro de caridad ardiente, incienso de oración devota y mirra de contrición amarga El oro del amor por los bienes recibidos; el incienso de la devoción por el cielo que os tiene preparado; la mirra del dolor por los pecados cometidos.»
«¡Oh almas! ¡Buscad a Jesús de esta manera, adoradlo y presentadle vuestros dones!»
V. Presentación en el templo
El alma presenta a Jesús en e! templo y lo ofrece al Señor con humilde hacimiento de gracias, cuantas veces dobla sus rodillas ante el trono de la Beatísima Trinidad reconociendo su propia nada y tributando al Señor rendidas gracias por todos sus inefables dones.
«¡Oh alma devota!, rinde tus potencias ante el trono de la infinita majestad de Dios, alabando, bendiciendo y glorificando al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo. Alaba con júbilo a Dios Padre, por cuya inspiración concebiste el buen propósito. Glorifica a Dios Hijo, por cuya información llevaste al cabo el propósito concebido. Bendice y glorifica a Dios Espíritu Santo, por cuya consolación perseveraste hasta ahora en el bien obrar.»
"Reconoce que todo lo has recibido de Dios; que no hubieras comenzado a ser bueno, ni perseverado en el bien sin la ayuda de su gracia. Jesús te libró del pecado y te atrajo a la virtud, y Jesús, perseverando tú en las buenas obras, te salvará y llevará a la gloria eterna."
Oración
Oh dulcísimo Niño Jesús, que misericordiosamente quieres revivir en nosotros los misterios de tu vida mortal para asociarnos luego a los de tu vida gloriosa: concédenos que, viviendo ahora en Ti por la gracia, nos hagamos dignos de vivir de Ti eternamente en la gloria. Así sea.
(1) En el opúsculo Las cinco festividades del Niño Jesús.
Año nuevo
¡El año nuevo ha llegado ¡Ay, cómo pasan los años, Es un año más que viene, ¡Año Nuevo! ¿Cuántas lágrimas, |
Siempre que un año termina, Yo también voy paso a paso ¡Año nuevo que has llegado, ¡Mira que ya no me quedan |
Consagración del Colegio Seráfico de Benisa a la Virgen Inmaculada y coronación de su imagen
El día 6 de noviembre [del año pasado, 1955], por la tarde, se abrieron los actos del programa con la solemne Sabatina y bendición de ornamentos, obsequios de unos devotos. Era esa tarde del 6, por primera vez, cuando se daba la señal de cese de las obras de restauración de nuestra iglesia, y asimismo por primera vez veíamos a la Inmaculada en el proyectado nicho, en el que su acertada confección nos hacía mucho más vistosa la airosa talla de la Virgen.
Sin embargo, aunque sumariamente, permítasenos recontar todas las mejoras llevadas en la iglesia. La total pavimentación de todo el ámbito, en ladrillos blanco y negro; la ampliación del presbiterio con sus gradas de mármol; la magnífica piedra artificial que decora la mesa y bajos del altar central, la balaustrada del presbiterio y toda con nuevo zócalo; la nueva tribuna para el armonio; el paso practicado en los arcos para comunicar los altares laterales; las bellas pinturas, exponiendo todos los misterios de la Corona franciscana, en los lienzos laterales del presbiterio y de la nave, obra del maestro don José Bellver Delmás, y el logrado decorado de la bóveda central a manera de estrellado cielo, y la prodigada iluminación de tubos fluorescentes, que aquilatan la iglesia en su original proporción y armonía.
Y todo preparado para los festejos a nuestra Patrona la Inmaculada en este año centenario de su definición dogmática.
El domingo día 7 se celebró el pórtico oficial y pregón de anuncio de nuestras fiestas con la velada literario-musical a cargo del Colegio y con la cooperación de las alumnas del Colegio de la Purísima de las Madres Franciscanas.
No quieran ver ustedes más animación y más gente en el salón Goya de la población, que se nos cedió para nuestra actuación. Nos modernos felicitar porque tanto la intervención literaria, con el recitado de poesías a cargo de Mojino y Jover, como los orfeones que la Schola interpretó, el sainete en un acto Seis retratos tres pesetas, a cargo de los mayores, fue cosa de maravilla. Las palabras iniciales del P. David y las finales del P. Rector dieron a conocer la magnitud del homenaje a la Inmaculada Concepción y estimularon a la asistencia a los actos del activaría.
Por la tarde, a las cinco y media, se realizó !a función religiosa, sin recurrir a lo ya conocido, sino presentando novedades en lo musical y en la predicación, que la valorizó la palabra sabia y devota del P. Provincial.
Esta función, que fue con la misa y comunión general de la mañana los actos de los días 8, 9, 10 y 11, sufrió una innovación con la solemne y emotiva bendición del Vía Crucis, que dignos señores apadrinaron con el ofrecimiento de cada uno de los pasos y que su generosidad costea, el día 12, precisamente viernes.
El día 13 ya quería ser el 14, y si no lo era por lo menos lo presagiaba. Todo el Colegio era una inmensa colmena de abejas laboriosas. Antes de que oscureciera quedaban engalanadas la fachada del convento, con el dosel del altar de campaña, los gallardetes, el arco gigante de la entrada, ¡as bambalinas y numerosas banderas multicolores.
Hacemos justa mención de la cabalgata, de las enjaezadas grupas y parejas de jóvenes que vestían trajes regionales montados a la jineta. Y entre todos los participantes no olvidamos al grupo de gitanillos de a pie, que estuvieron colosales, y a la carroza de las alumnas del Colegio de la Purísima.
Y lo que antecede era para llegar al día 14, fausta efemérides franciscana del Colegio de Benisa.
No decimos ni consignamos lo que ustedes ya suponen, los clamorosos volteos de campanas, los «atronadores», las llamadas por altavoces, el pasacalle de la música invitando al pueblo y la dulce despertada de los colegiales con suaves cantos.
A las diez de la mañana, y en el paseo de Doña Consuelo Abargues, fueron llegando puntualmente los peregrinos franciscanos de diferentes pueblos.
Dos autobuses de la ciudad de Carcagente —prendida a su piedad mariana el aroma intenso de sus naranjos— iban en cabeza, trayéndonos el recuerdo de Aguas Vivas. La Tercera Orden de Oliva, tan antigua en su tradición mariana con la Virgen del Rebollet, se personó en un buen grupo de los que comparten el espíritu franciscano.
La entusiasta Tercera Orden de Pego hizo acto de presencia con un buen grupo de fervorosos terciarios que lucían por vez primera su estandarte. Desde Fuente Encarroz llegaron otros dos autobuses de terciarios y simpatizantes para depositar su ofrenda espiritual ante la Inmaculada del Colegio.
Con los coristas de Cocentaina, que actuaron en los cantos del día, nos visitaron familias ligadas al hábito franciscano y representaron a la Tercera Orden. La Tercera Orden de Pedreguer, siempre activa, no se dejó ganar por los otros pueblos enviando una nutrida representación y asimismo la banda de cornetas y tambores del Frente de Juventudes. El pueblo de Alcalalí, que renace al más auténtico espíritu de piedad con la Tercera Orden, vino a pie por falta de medios de locomoción, poniendo a prueba su amor a la Virgen y al Seráfico Padre, con un nutrido grupo de personas mayores y de jóvenes. El próximo pueblo de Teulada tuvo sus representantes en las alumnas uniformadas del Colegio de las Tercianas Franciscanas, que también usaron por vez primera su estandarte, V. O. T., y un buen grupo de almas franciscanas de Bellreguart.
Dados los primeros saludos de bienvenida a los peregrinos se formó la marcha ordenada por los respectivos pueblos hacia la parroquia para lucrar la indulgencia plenaria del Año Mariano, se cantó la Salve y se volvió a desfilar por la calle de San Nicolás hacia el convento.
A las once se empezaba la misa en el estrado colocado junto a la fachada de la iglesia y que se hacía visible de toda la replaza y la calle de acceso a la misma. Ofició el M. R. P. Provincial y dirigió la palabra a la multitud congregada, recordando con sincera emoción el acontecimiento histórico de la aparición de la Virgen en el lugar que ahora se emplaza el convento y Colegio. Durante el ofertorio se ofreció la corona a la Virgen llevada por los distinguidos padrinos don José Cabrera Abargues y señorita María de los Dolores Andrés Torres. Se cantó la Misa de Yon, a tres voces, con la colaboración de los coristas de Cocentaina.
Finalizada la misa de campaña los grupos de falangistas de los diferentes pueblos hizo patente sus aficiones culturales dando un concierto de instrumentos de cuerda a los presentes.
A las cuatro de la tarde y con la grandiosa concentración de las Terceras Ordenes que por la mañana asistieron a la misa y todo el pueblo de Benisa, reunidos en la plaza del convento y adyacentes, recibieron con aplausos al señor Obispo Auxiliar don Jacinto Argaya, que llegaba para imponer la corona a la Virgen. Momentos después vibraban los corazones y transmitían con un cerrado aplauso, y un hondear de pañuelos cuando las manos se hubieron cansado, su emoción y su piedad. La marcha triunfal por un lado..., las salvas de disparos como un enorme alborozo por otro..., las palomas que a tiempo revolotearon y huyeron por entre los claros del entoldado de gallardetes y los vivas de la multitud..., encuadraron el momento de la Coronación. Luego el señor Obispo leyó la consagración, que le ofrendaba a la Patrona y Reina el Colegio y se organizó la imponente procesión, a la que asistían más de 6.000 personas formadas en filas de a seis.
¡Qué hermosa y qué enaltecida regresaba la Virgen Inmaculada a su casa y con qué fervientes aclamaciones recibía la piedad de los suyos ! Los gozos y las palabras de gratitud a todos y la despedida a los peregrinos cerraban los festejos en honor de la Virgen Inmaculada, Patrona de los franciscanos y de nuestro convento-colegio.
( De Siembra Seráfica)

Imagen de la Inmaculada, Titular de la iglesia del convento de Benisa. El día 14 de noviembre de 1955, en medio del mayor entusiasmo, fue coronada por el Obispo Auxiliar de Valencia, D. Jacinto Argaya.

Ante Ella la comunidad, colegiales, terciarios y fieles de Benisa y de otros muchos pueblos de la región, reiteraron una vez más su total consagración, reconociendo y proclamando con entusiasmo la Realeza de su Inmaculado Corazón.
Cree, espera, adora...
Los magos creyeron con firmeza la profecía: «Una estrella se alzará de Jacob y un cetro de Israel», y esperaron confiados su cumplimiento mirando incansables al cielo.
Y apareció por fin la estrella y siguiendo al punto su carrera, adoraron al cetro que se levantó de Israel: al Niño-Dios nacido en Belén.
Como los Magos, debes estar alerta para descubrir el paso de la gracia, no sea que hallándote descuidado siga de largo; siempre mirando al cielo, queriendo ver cosas que el ojo mortal no ve y oyendo armonías que el oído no percibe; siempre esperando el paso de la estrella, el anuncio del Amado. Como los Magos, cree, espera, adora...
—
