Informaciones

Desde Roma

Semana Eucarística en favor de Méjico

En los albores de la Iglesia naciente, se reunieron los fieles para rogar por Pedro, que, encadenado, yacía en las cárceles de Herodes; sus fervientes súplicas alcanzaron del Señor el ángel libertador. Hoy la Iglesia gime cargada de cadenas en Méjico. Las sectas masónicas en su odio satánico contra Cristo, manejando a placer como instrumentos aptos al impío Calles con su gobierno, se han ensañado contra los Obispos, sacerdotes y simples fieles de la Iglesia mejicana, cometiendo contra ellos las mayores injusticias.

Mientras los católicos mejicanos, después de haber apurado todos los medios que la paciencia cristiana aconseja, se baten gloriosamente por defender la bandera de Cristo, ya tinta con su sangre heroica, el mundo católico ora por el triunfo de sus hermanos, ruega a fin de que, cuanto antes, venga un ángel libertador a romper las cadenas con que un gobierno masónico los tiene aherrojados.

Roma, la sede del Padre común, interpretando los sentimientos que afligen al Santo Padre, ya hace tiempo que suplica al cielo por la liberación de Méjico. Entre otras, fue conmovedora la vigilia de adoración que a fines del pasado Enero celebró la «Liga Eucarística» en la misma Basílica de San Pedro, con asistencia en espíritu del mismo Pontífice Pío XI, que en aquellos mismos instantes se unía a los adoradores, entreteniéndose con Jesús Sacramentado en una de sus capillas privadas.

Del 20 al 26 de Febrero tuvo lugar la Semana Eucarística por el Méjico, celebrada en la iglesia pontificia de San Joaquín, donde la mayor parte de las naciones tienen su propio altar. Exposición continua. Comuniones generales, Misas sin interrupción, adoración de diversas Asociaciones, rosarios, sermones, cantos litúrgicos, bendiciones eucarísticas, todo encaminado a pedir al Señor que envíe su ángel libertador.

El martes 22 fueron España y Portugal las naciones encargadas de rogar por sus hermanos de Méjico. Por el concurso y por el entusiasmo se echó bien de ver que por las venas de los perseguidos mejicanos corre la sangre de la madre España, que con la civilización les dio el catolicismo. Las colonias de la Iberia acudieron al llamamiento como un solo hombre, y con fervor rogaron a Jesús Sacramentado por la salvación de Méjico.

De los labios de todos brotó ferviente esta plegaria: «¡Señor, da la paz al pueblo cristiano de Méjico..., humilla a los enemigos de tu Iglesia santa!»

San Juan de la Cruz, festejado en el Colegio Español

El 24 de Febrero, una numerosa y selecta porción de la colonia se reunió en el Colegio Español para asistir al homenaje literario-musical, que al nuevo Doctor de la Iglesia, San Juan de la Cruz, en el II Centenario de su canonización ofreció dicho Pontificio Colegio de San José.

El público escuchó con singular atención el discurso del señor Prieto, alumno de la diócesis de Plasencia, al recorrer las obras del místico Doctor estudiando el fondo filosófico-teológico de las mismas; prorrumpió en sentidos y frecuentes aplausos al oír la poesía «Lo que me dijo el ciprés de San Juan», recitada con singular maestría por el señor Apuso, de la diócesis de Segovia; se recreó cuando el señor López, de la de Madrid, habló de la forma literaria de los escritos del Santo. En las tres composiciones, escogidas en su género, y caracterizadas por su correcta frase, palpitó un grande amor al nuevo Doctor carmelitano y a la madre España que tales hijos generó. Las composiciones musicales, magistralmente interpretadas por la capilla del Colegio, formaron el ambiente artístico-místico de la velada, recordando los sentimientos del autor del «Cántico espiritual».

La presencia de Su Eminencia el Cardenal Boggiani, y del señor marqués de Magaz, dieron realce al acto literario-musical, que tanto ha honrado al Colegio y a sus directores, y que ha hecho vivir un rato de patria a la colonia española de Roma.

La visita a las Estaciones Cuaresmales

Secundando los vivos deseos del Santo Padre, son innumerables los fieles y clérigos que este año toman parte, todos los días, en las funciones litúrgicas que se celebran en las iglesias estacionales.
Los sepulcros de los mártires son los más gloriosos trofeos y los más envidiados tesoros de la Roma cristiana. Como en los tiempos de la remota antigüedad, así hoy corre el pueblo cristiano a implorar el potente patrocinio de nuestros predecesores, héroes de la fe y de la civilización. Los antiguos cristianos, mientras rendían culto a los mártires visitando sus sepulcros durante la Cuaresma, se preparaban a la gran solemnidad de la Pascua por medio de la penitencia expiatoria y de fervientes plegarias.

Al caer de la tarde, cuando el patricio romano se dirigía a las termas para el baño, y después sentarse a las termas para el baño y después sentarse a la mesa para tomar su cama, es decir, la refección que constituía el alimento principal del día, el pueblo cristiano movía procesionalmente de la iglesia de la Colecta, y al canto de las letanías se encaminaba a la iglesia estacional. Allí se celebraba el sacrificio eucarístico, y después se retiraba a su propia casa y rompía el ayuno. Los buenos romanos de hoy, recordando la conmovedora liturgia antigua, hacen de la cotidiana visita a la iglesia estacional, una de las principales prácticas cuaresmales preparatorias para la celebración de la Pascua.

Este año la Junta Diocesana de Roma ha tenido la feliz idea de encargar a Monseñor Pizzocolo la ilustración de las Basílicas e iglesias estacionales. De este modo, los fieles practican las visitas de las iglesias con mayor recogimiento y fervor. Escribo esta correspondencia después de haber visitado la iglesia estacional de hoy, la de San Clemente, una de las más antiguas y mejores conservadas Basílicas de Roma. La antigua iglesia edificada probablemente sobre la misma domus romana de San Clemente, viene ya recordada por San Jerónimo en el siglo IV con el nombre de «dominicum Clementis». La actual, constituida sobre la inferior, es obra debida al Papa Pascual II en el año 1108, después que los soldados de Roberto Guinardo destruyeron cas¡todos los templos del Celio. Construida según la forma y arquitectura de la primitiva, es el mejor tipo de antigua iglesia basilical. Además de sus inestimables joyas artísticas, posee las reliquias insignes de San Clemente y San Ignacio Mártir, entre otras muchas expuestas en el día de la Estación.

En Roma, mejor que en otra parte, se experimenta la influencia de la liturgia en la vida cristiana.

Fr. León Villuendas, ofm

Roma, 14 de Marzo 1927.

Desde Onteniente

Un día de campo

Parecida a la impresión que se siente al conseguir una cosa después de haberla ansiado mucho tiempo, fue la que sentimos nosotros cuando, estando en estudio empollando los alcoholes y CH2-0H, se nos dijo que nos arreglásemos para ir de excursión. ¡Cuán lejos estábamos de suponer las impresiones y buenos recuerdos que conservaríamos de aquel día! A pesar del tiempo, que no se mostró cual nosotros hubiésemos deseado, fue completo.

El 17 del pasado, salimos por la mañana en dirección a la «Font roja» de Alcoy los PP. Manuel Balaguer, José Jordá y Octavio Bravo, más quince alumnos internos del Colegio. Realizamos el viaje en auto. Suponga el lector la algazara y bullicio que reinaría durante el viaje hasta Cocentaina, donde permanecimos breves momentos, y luego hasta Alcoy, donde ya nos esperaban cuatro magníficos coches, propiedad de los señores Pastor, Boronat, Ferrándiz y Payá, que en breve tiempo cubrieron los 15 kilómetros que dista la pintoresca «Font roja» de la industrial ciudad.

 

Font Roja
Font Roja de Alcoy

Ya el viaje impresiona: la carretera accidentada que a ella conduce; los bosques de pinos y carrascales que cubren aquellos escarpados montes; el magnífico panorama que se divisa a medida que se va subiendo. ¿Cómo suponer que en aquella altura de 800 metros sobre el nivel del mar y plena sierra existiesen edificios tan soberbios? El magnífico hotel, que tiene seis pisos, está edificado sobre una cortadura cas¡vertical, y desde cuya terraza se divisa el grandioso panorama de Barchel y Polop; las estribaciones de Mariola; la avenida del Dr. Espinós, formada por más de 30 chalets; la plaza de la Fuente; todo nos gustó tanto, que envidiamos a los alcoyanos por tener ese ameno lugar, que en verano cuenta con una colonia numerosa. Los compañeros hijos de Alcoy nos hicieron dar una correría por los alrededores del santuario para que viésemos las muchas fuentes que hay entre la espesura del bosque y para que se nos despertase el apetito, aunque dicho sea de paso, este señor no estaba dormido.

Al regresar al hotel ya teníamos preparado un espléndido vermouth que tomamos en compañía de los señores que nos acompañaron.

Pero lo sensacional de la fiesta fue el almuerzo: Entremeses variados, paella a la valenciana, pescado frito, pollo en salsa, vino exquisito, postres, café, licores y champagne.

A las tres y media volvimos a ocupar los autos, dirigiéndonos a Alcoy, donde permanecimos dos horas y admiramos sus hermosas calles, sus paseos y el Círculo Industrial, lujoso casino que honra mucho a la ciudad. No nos pasaron por alto las grandes e importantes mejoras que se están llevando a cabo, y en especial, el gran puente, en construcción, de San Jorge, que unirá el centro de la población con las estaciones del ferrocarril.

No tan contentos como por la mañana, subimos al ómnibus, que nos condujo otra vez al Colegio, pensando en el día que ya pasó y en la Química, que nos esperaba con sus endiabladas fórmulas y reacciones para el día siguiente. — Por los excursionistas, Joaquín Sendra.

Desde Cullera

Cuarenta Horas

Solemnes han resultado este año las Cuarenta Horas que se celebraron en la iglesia de Nuestra Señora del Castillo del 22 al 25 del pasado Marzo, en honor a su titular Nuestra Señora de la Encarnación.

El altar mayor llamaba la atención por su ornato y gusto artístico del hermano sacristán, Fr. Humilde Sanmartín, en la colocación de cera y flores, y, sobre todo, en el acto de la reserva de todos los días.
Los tres primeros días la «Schola Cantorum» del Castillo interpretó la misa de Angelis, dirigida por el P. Superior Antonio Pérez, y oficiando en el altar en todos los actos los PP. Gaudencio Selléns, Vicente Corell y Eduardo Vicent, Franciscanos.

En el ejercicio vespertino de cada día un coro cantó bonitos trisagios a la Santísima Trinidad y motetes a la Eucaristía.

El último día se cantó la misa coral de Benedicto XV, por Villaseca, y en la función de la tarde los trisagios de Cortina y otros autores, Letanía y «Crédidi», de Jordá, acompañadas de armónium, violines y contrabajo.

Ocupó la sagrada cátedra el D. Pedro Colomina, Cura Ecónomo de esta ciudad, que pronunció un elocuente discurso sobre la Eucaristía y el misterio del día.

En la procesión de las cinco visitas a los altares y reserva final ofició dicho señor Cura, acompañado del Coadjutor don Vicente Rosell y del Beneficiado de la parroquia don Clemente Cabrera.

Crónica

De paso para Roma, estuvo dos días en Valencia, a últimos de Marzo, el P. Francisco Irazola, Obispo titular de Flavia, Vicario Apostólico del Ucayal¡(Perú), recientemente consagrado. Marcha a la Ciudad Eterna para dar gracias personalmente al Soberano Pontífice por la atención que tuvo el año pasado elevando la Prefectura confiada a los Padres Franciscanos en el Oriente Peruano a la categoría de Vicariato Apostólico y efectuar a la vez la visita ad limina.

El P. Irazola es español, natural de Vizcaya.

Al final de esta página encontrará una pequeña biografía del P. Francisco Irazola

 

In memoriam

Fr. Francisco Martínez Herrero

En Santo Espíritu, en la tranquila celda donde moraba ya algunos años, falleció en el Señor el P. Francisco Martínez, después de larga enfermedad sufrida con resignación.

Nació en Benetúser en 1867 y en su juventud principió a estudiar la carrera sacerdotal en el Seminario de esta diócesis, y ya adelantada, sintió la gracia de la vocación religiosa, interrumpiendo los estudios e ingresando a los 29 años de edad en la Orden Franciscana. En Mayo de 1897 se ordenó de Sacerdote, siendo por su carácter bondadoso y servicial sumamente apreciado de todos, y distinguiéndose en la difícil ciencia de las Sagradas Rúbricas, redactó durante muchos años la Gallofa o Epacta de nuestra Seráfica Provincia de Valencia, hasta que manifestándosele en 1923 la enfermedad que minaba su existencia, se retiró a la soledad de este convento, desde donde voló, piadosamente pensando, al cielo el día 4 de Marzo, a los 60 años de edad.

Para pasar el rato

Variedades

Antigüedad de la «influenza»

Es un error creer que data de 20 años a esta parte. En 1530, una extraña epidemia hizo estragos en Europa, y era conocida entonces con el nombre de «mal de sueños». Los médicos no sabían a qué atribuirla, y vagamente la achacaban a vapores maléficos y a los insectos. Volvió a aparecer en el siglo XVIII, causando numerosas víctimas en Inglaterra, entre ellas Isaac Newton.

Entonces fue cuando nació la palabra «gripe» (del verbo inglés «grupe», agarrar), porque atacaba de improviso. Tampoco el nombre de «influenza» es contemporáneo; data de 1733, y fue dado a la enfermedad por la creencia de que dependía de una influencia de las estrellas sobre la vida humana. En Alemania, en 1782, la «influenza» fue violenta. El duque Carlos Augusto escribía en Febrero de aquel año: «Ahora le ha tocado al pobre Goethe; está descolorido, extenuado y anda penosamente». En el mismo año enfermó Schiller y volvió a Stuttgart desde Mannhein, a donde había ido a poner en escena «I masnadieri», en penosas condiciones.

De la «influenza» se ocupó también Kant el cual en un periódico de Koenigsberg invocaba de los médicos un estudio sobre el origen de este morbo cruel, que según tal filósofo provenía de un insecto importado con las mercancías que llegaban de Rusia. Que los síntomas fueran los mismos que los que se notan en la «influenza» moderna, parece evidente por una carta del poeta danés Baggeson, quien escribía el 1800: «Estoy enfermo de «influenza», tengo fiebre altísima, tos violenta, dolor de cabeza y una debilidad mortal. M¡mujer está en cama con «influenza». En París, en donde todo concluye con una canción, estaba de moda un ritornello «La gripe está de moda en París.»

Hasta el año 1921, en que Pfeiffer logró descubrir el bacilo que lleva su nombre, la «influenza» no estaba, como está hoy día, en el número de las enfermedades específicamente infecciosas.

Sobre la recogida de monedas de plata

Van recogidas 10.445 talegas de monedas de dos pesetas, con un valor de 52.225.000 pesetas. De esta clase de monedas no habrá nueva acuñación.

En el Banco de España existen 375 talegas de monedas de peseta rotas o defectuosas, que valen 1.875.000 pesetas.

También han sido recogidos duros de los cuños correspondientes a los años 1896 y 1899, por valor de 155.925.000 pesetas.

En la Casa de la Moneda han manifestado que no se ha realizado falsificación de las monedas de cupro-níquel, y que no hay razón para decir con fundamento que son adecuadas para realizar timos por su semejanza con las de dos pesetas.

El borde liso de las de cupro-níquel las hace inconfundibles con aquéllas, de borde estriado, aparte de su distinto grabado y también de las diferencias notables de peso y de tamaño.

Se desistió de la idea de hacer estas monedas cuadradas, para diferenciarlas más, después de haber consultado a la Casa de la Moneda de Utrecht, por haber surgido algunas dificultades, aunque no insuperables.

También han dicho en la Casa de la Moneda, refiriéndose a la tacha que se les hace de no estar agujereadas, que de 16 países que tienen moneda de cupro-níquel, diez adoptaron la moneda redonda sin agujero; en Japón, Rumania y Bélgica, sólo circulan monedas agujereadas; en Grecia y Francia, funcionan los dos tipos, y en Holanda hay uno de forma cuadrada y otro de redonda, con agujeros, que sólo circula en las islas Neerlandesas.

El empleo del serrín de madera

El serrín de madera, que hasta ahora había sido considerado como desperdicio sin valor, que se utilizaba sólo en los portales de mucho tránsito los días de lluvia, y para el W. C. del gato, va tomando poco a poco la categoría de materia prima.

El empleo del serrín como combustible en forma de briquetas, así como para los generadores de gas, es uno de los muchos aprovechamientos de este hasta hoy modesto desperdicio. Actualmente se construyen aparatos muy perfeccionados para utilizar el serrín sin ninguna preparación en cocinas caseras y aparatos de calefacción. Ya no son los artefactos de hojalata primitiva que se pusieron a la venta hace unos años, sino verdaderas cocinas o estufas resistentes, que no producen olor y que desprenden muchas calorías.

En la fabricación de los conglomerados para otras combustiones, hay que proceder del modo siguiente: El serrín de madera contiene cantidades excesivas de agua, y por lo tanto, previamente hay que desecarle sometiéndole a temperaturas tan elevadas que cas¡destilan la brea. Las briquetas se comprimen en los moldes con gran presión, añadiendo al serrín un 15 por 100 de brea. Según otro procedimiento sueco, se someten las briquetas a una destilación parcial bajo alta presión, consiguiéndose así un carbón poroso de gran valor calórico. Sin embargo, basta con secar el serrín, añadirle algo de brea como ligamento, pero en pequeña cantidad, y comprimirle en briquetas pequeñas, las cuales arden con un desprendimiento escaso de brea y humo.

Nota sobre Fr. Francisco Irazola

Fr. Francisco IrazolaEl monseñor Francisco Irazola nació el 23 de Setiembre de 1869 en Elorrio, provincia de Vizcaya España y el 12 de julio de 1945 muere en la ciudad de Huanuco, a los 76 años. Sus restos descansan en el Convento de Santa Rosa de Ocopa – Concepción.

Cuando tenia 14 años en 1883 vino al Perú , bordeando el estrecho de Magallanes, ese mismo año el 24 de setiembre. Tomo el habito en el Convento de Santa rosa de Ocopa y el 28 de de Abril de 1895 fue ordenado Sacerdote y ese mismo año se interna en la montaña con dirección a Chanchamayo; para 1900 luego de su retorno de la selva fue nombrado Vicario y entre 1910 y 1911, lo nombran guardián del Convento de Ocopa, asumiendo mas cargos superiores eclesiástico.

En 1913 Francisco Irazola, exploro la región del Apurimac, el Ene, Perené, Pangoa y Satipo. Al ser abandonado por sus guías en el valle del Perene, caminó errante por varios días, lo cual le permitió descubrir el camino rumbo a Satipo, al Tambo y Ucayali.

En 1917 construyo el camino de herradura desde Ocopa hacia Satipo, sirviendo después para la carretera; fue en esta exploración que se funda Satipo, seguidamente Puerto Ocopa y llega al Tambo.

Por el expuesto Monseñor Irazola, es considerado con toda justicia el "Padre fundador de Satipo", el colonizador y evangelizador de la región en los primeros difíciles años.

El Reverendo Monseñor Francisco Irazola, llevo una vida austera con mucho sacrificio y trabajo por el amor a Dios y al Perú. Fue hombre de sangre fría y serena en los momentos difíciles, curtido por la vida dura que afronto. Cultivó la pobreza y la humildad a tal punto que sus hermanos en Cristo dijeron "parece que no se da cuenta que es obispo". Fue distinguido con la orden del sol y con la Benemeranza de la Santa Sede.

(De Comentario al día)