En los jardines de Jericó

Sonaban las dos de la tarde, y el auto partía de la puerta de Damasco hacia Jericó. La gruta de Jeremías, el Cedrón, Getsemaní, el Olívete, Betania, Borgo el Hammar con el convento griego cismático, Ain-Scemes o fuente de los Apóstoles, el Khán-Hathrur o posada del buen Samaritano, el desierto de Judea, la llanura de Jericó..... Todos estos lugares con sus recuerdos escriturísticos, pasaron por mis ojos y memoria mientras el auto se precipitaba por aquella pendiente de unos mil metros de desnivel, llegando a Jericó a las tres, recorridos los 32 Km. que la separan de Jerusalén.

Repetidos los imprescindibles saludos masá el-Khair (Tarde Feliz), as-salám 'alai'oum (Paz a vosotros) a mis compañeros de viaje, que aunque mahometanos, estuvieron atentísimos conmigo, pagadas mis 15 piastras (unas 6 Pts)., bajé del auto y entré en nuestro Hospicio donde me esperaba con los brazos abiertos el bueno y simpático religioso Fr. Jerónimo Mihaié, que lleva ya 37 años de misionero en Tierra Santa, de los cuales 9 en Jericó. Por un momento me creí en los vergeles valencianos. La calurosa temperatura de Jericó, las cristalinas y abundantes aguas de la fuente de Elíseo, el inteligente y asiduo trabajo de Fr. Jerónimo han convertido la propiedad de nuestro Hospicio en un verdadero paraíso. No en vano dice la Escritura que la Palestina es tierra que mana leche y miel!

Naranjas dulcísimas, plátanos, dátiles, papayas, tomates, pimientos, verduras, todo lo produce este pequeño oasis y en todos los meses del año. La vegetación es exuberante: el buen religioso me hizo notar una vid, cuyo tronco mide un metro de circunferencia, y cuyos sarmientos suelen producir al año ¡700 Kl. de uva!

Jericó, la ciudad de la luna, la ciudad de los perfumes, la ciudad de las palmeras, llamada por los árabes er-Riha, ocupa el mismo lugar que la Jericó de los Cruzados, y es diferente de la fortificada ciudad cananea, que expugnó Josué en el siglo 15 antes de Cristo, y de la suntuosa Jericó construida por Herodes el grande. Er-Riha que actualmente apenas cuenta unos mil habitantes se espera adquiera gran desarrollo, dadas su posición tipográfica y las aguas que riegan sus vegas. Sus habitantes, en mayoría musulmanes, confraternizan con Fr. Jerónimo, y con los que, como él, visten el sayal y ciñen la cuerda.

A unos 25 minutos de distancia, y junto a las murallas de la Jericó cancanea nace, abundante y cristalina, la fuente Ain es Sultán, conocida también con el nombre de Fuente de Elíseo, porque el taumaturgo profeta la convirtió en potable a ruegos de los habitantes. A pocos pasos del manantial, se ven las ruinas de Jericó. En el 2º lustro del presente siglo el explorador austríaco Sellín hizo excavaciones. La cerámica, los instrumentos de metal, las inscripciones han comprobado cuanto enseña la historia respecto a la fuerte ciudad cananea, que era la puerta de la Palestina.

Sentado sobre aquellas ruinas, contemplaba y recordaba. Contemplaba a media hora de distancia el Gébel Qaruntur, o Monte de la Cuarentena, con sus muchas cuevas y conventos de los griegos cismáticos... y recordaba que allí Jesús fue tentado, y que los anacoretas de los primeros siglos, en especial S. Caritón, allí practicaron ásperas penitencias. Contemplaba a mis pies la grande llanura atravesada de norte a sur por el Jordán, el famoso río, que naciendo en las faldas del grande Hermon a 520 m. sobre el nivel del mar, y atravesando Huleh y Tiberíades, después de recorridos 195 Km., se precipita en el mar muerto a 400 m. bajo el nivel del Mediterráneo... y recordaba la milagrosa travesía de los hebreos por el caudaloso río a pié enjuto; el monumento levantado en Gálgala en memoria del prodigio; la vida del Bautista en el desierto y a orillas del Jordán; recordaba sobre todo el bautismo de Jesús, con la divina escena narrada por S. Lucas, acaecida probablemente cerca del paso de Beth-Hola.

Contemplaba en lontananza la cordillera de Moab... y recordaba a Moisés que desde una de sus cumbres, Nebo, contempló la Tierra Prometida y murió sin entrar en ella; a Balán que sobre el Phasga bendijo al pueblo hebreo v profetizó la estrella de Jacob, al tetrarca Herodes, que en un castillo de aquellos montes llamado Maqueronte, por instigación de la impúdica Herodías, cortó la cabeza al Bautista. Al fin de la llanura, contemplaba el Mar Muerto, que mide 76 Km. de largo, 15 de ancho y cas¡400 m. de profundidad. Límpida y azulada masa de agua que lleva en su seno la muerte, merced a la gran cantidad de bromuro y cloruro de magnesio que contiene. Muchas cosas me recordaba este mar, pero la que más me dominó fue la catástrofe de la Pentápolis, que, probablemente, ocupaba la región del mar al sur del promontorio de Lisán, aunque hoy el P. Mallón S.I. la busque en la parte septentrional.

El día siguiente celebré la santa misa que fue oída con religiosa atención por un buen grupo de árabes cristianos y les bendije con el Santísimo. Nuevo paseo por el huerto delicioso, siempre acompañado del laborioso Lego, contemplación arqueológica desde la terraza del Hospicio, donde ondeaba la bandera de la Custodia por ser domingo; ágape con fray Jerónimo, que tuvo para mí delicadezas de madre; un poco de reposo; rezo del divino Oficio y a las cinco el auto, guiado por un chofer más negro que el azabache; en una hora nos subió del profundo llano de Jericó a las empinadas alturas de Jerusalén.

Fr. León Villuendas, ofm

Jerusalén, 16 Nov 1930.

Episodios misionales

"Noche y Día"

Hay en los rios amazónicos del Perú y de las otras repúblicas sudamericanas, (cuyos territorios se extienden por la red hidrográfica de la cuenca amazónica), una enfermedad cutánea o de la piel, que los indígenas designan con el nombre vulgar de Caracha, (palabra quechua), que significa, pielecita. Enfermedad que viene a ser una especie de sarna, cuyo microbio tiene alguna semejanza al sarcopes, de la lepra, y les mortifica muchísimo, (sobre todo en ciertas épocas del año), cuando los ríos se desbordan por las incesantes lluvias y se ven en la dura necesidad de comer pescado salado. Deja sus huellas esta enfermedad por el cuerpo, en forma de manchas negras y blancas, que afean bastante a las personas, y procuran hacerlas desaparecer, tomando, al efecto, ciertos medicamentos, como la famosa raíz del chuchu-huasi, que es su panacea universal para toda clase de enfermedades, limón, solimán etc., etc.

Parece, que les proviene a unos, por la transmisión de la sangre de padres a hijos; a otros, por contagio y falta de higiene al comer y beber en una misma vasija, al dormir juntos en la misma cama; cosas, en ellos, muy ordinarias y frecuentes. Suele presentarse la enfermedad en forma de pequeñas vesículas en las extremidades y por el cuello, vesículas que les dan mucha comezón y se rascan sin cesar, constantemente, llenándose después las vesículas de un líquido amarillento, que desaparece también, y al caer ¡as pústulas de las vesículas, se barruntan ya las manchas negras y blancas. De esta manera, (poco más o menos), es la evolución de la Caracha, dejándolos tan manchados, a algunos de ellos, que presentan un aspecto desagradable. Y como son tan guasones, y les gusta tanto reírse unos de otros; los más agudos y vivos llevan siempre la voz cantante, y se ríen de todos los demás.

Navegábamos cierto día, por el caudaloso y tranquilo Ucayali, y entre los bogas venía un neófito cashiboyano, de la tribu de los panos, llamado Francisco Queyo, hombre agudo, gracioso, ocurrente, de esos, que pasan el día diciendo chistes, y contando chascarros, que hacen morir a los demás de risa, quedando ellos más serios que una estatua. Todos se reían sin poder contenerse y nadie movía su remo. Yo iba dentro del pamacar¡de la canoa, y no los podía ver; pero llamó tanto m¡atención aquella risa y algazara, que pregunté cuál era el motivo. Todos contestaron a una voz: —Padre —me dijeron en lengua pana—. Francisco Queyo «tiene una oreja oscura, como la noche, y otra clara como el día», «Huetza paya mué, huetza pannele» Una oreja como la noche y otra como el día. Y yo mismo, al oír esto, no podía contenerme de risa por la ocurrencia.

Todos la habían emprendido ese día contra Francisco Queyo, y no tuvo más remedio que aguantar el chaparrón. Añadían unos: por un lado de su cabeza sale el sol, por el otro se pone; contaban otros: se ha bañado en Yana-yacu, que quiere decir río negro; decían los otros: se ha revolcado en Yurac-allpa, que significa tierra blanca, (haciendo alusión), a las manchas blancas y negras que Francisco tenía en su cuerpo. Y Francisco más tranquilo que un remanso del Ucayali, se ríe sin enfadarse, sin molestarse, acordándose de las bromas, chistes y agudezas que él gastaba siempre con todos sus paisanos...

A los chicos les aparece, de un modo preferente, en las manos y los pies, y se rascan desesperadamente. Los cashiboyanos lo atribuyen al pescado zúngaro, (sin escamas), muy abundante en el Ucayal¡y comen mucho. No sé hasta que punto se podrá dar crédito a esto; pero lo cierto es que, el pescado salado contribuye muchísimo y provoca la sarna y caracha y la lepra, por la irritación que el sodio produce en la sangre y en la piel. Está probado que, donde se come mucho pescado salado, se dan más casos de sarna y lepra. Así se observa en el Brasil y la India. El zúngaro lo comíamos todos y sin embargo, sé que al P. Calvo le dio la Caracha. De otros misioneros no tengo noticia.

Entre tanto pasamos un buen rato con las agudezas de los cashiboyanos, que dieron una buena arremetida a su paisano Queyo comparándolo al día y a la noche: Huétza paya mué, huétza pannele.

Fr. Manuel Navarro,ofm

Ex-misionero del Ucayali.

Desde el Perú

Maldonado, (Perú). 1930
R. P. Luis Mestre.
Teruel.

Muy amado Padre y hermanos en Cristo: He salido ya a girar visita por los ríos que corren dentro del término parroquial de Riberalta, comenzando por el que se debía llevar la preferencia, o sea, el Madre de Dios; pero la elección del rió y la fecha de salida han tenido una designación más alta que m¡voluntad.

El 17 del mes pasado fu¡sorprendido con la visita de Monseñor Sarasola, Vicario Apostólico del Urubamba y del Madre de Dios, de la Orden de Predicadores, el cual reside temporalmente aquí en Maldonado, donde va a levantar una iglesia y un hospital, con la ayuda de Dios y el auxilio pecuniario del católico gobierno del Perú. Como esta población está separada de Lima y de las principales poblaciones peruanas por un recorrido de tres a cuatro semanas, y muy lleno de dificultades, se determinó a bajar a Riberalta para proveerse de ciertos elementos necesarios para la empresa que va a realizar.

Y aunque él pretendía estar unas veinticuatro horas en m¡casa, Dios me lo trajo para que, entre otros bienes que me proporcionó su compañía, y a los cuales tal vez me refiera en otra ocasión, tuviese yo la dicha de pasar los días de Navidad con una compañía que n¡podía sospechar n¡merecer. Dio la coincidencia de que, por aquellos días, el ayuntamiento de Riberalta, no sé s¡con motivo del cese o por razones que Dios sabe, se determinó a montar en la parroquia un reloj que tenían adquirido desde el año 25; y trataron de aprovechar los conocimientos técnicos del P. Secretario de Mr. Sarasola. Pero
como esta resolución la tomaron el día 29 y al siguiente salía lancha para Maldonado, resolví acompañar al señor Obispo, puesto que él accedía a dejar a su Secretario para que montara el reloj.

Para realizar este viajecito de 384 kilómetros, sólo he tenido que rebasar en 54 el término de m¡jurisdicción. Esa distancia se recorre ahí en menos de 24 horas; lo cual no es ventaja para un turista que desea contemplar el paisaje a su sabor y entablar comunicación con la gente que habita en los puntos intermedios. Semejante placer está reservado a los mortales que vivimos alejados del engranaje social.

Para recorrer este trayecto, salimos el 30 de Diciembre al anochecer, y llegamos a nuestro destino el 8 del corriente a las 5 de la tarde. El primer día viajamos desde las 6 hasta las nueve de la noche. Como los motores de las lanchas se alimentan de leña, y la nuestra no se pudo proveer cuanto era conveniente, a dicha hora amarramos en una ribera... y a dormir. El siguiente día lo empleó la tripulación haciendo leña, pernoctamos en el mismo sitio, y el día primero de año, después de celebrar la santa misa, reanudamos la marcha. Resumen de la primera jornada: 3 horas de marcha y 34 de parada. ¡Que vengan los ingleses a decirnos que el tiempo es oro!... Así fuimos alternando, un día en marcha y otro proveyendo de combustible a la máquina.

Y aquí me tienen vestido de dominico; pues a m¡llegada necesité cambiarme para lavar m¡indumentaria, y como han visto que me cae bien el hábito de N. Padre Santo Domingo, con él me quedo hasta m¡salida de Maldonado, que no podré efectuar hasta cumplirse el mes de m¡estancia en esta casa; suponiendo que llegue para entonces la lancha que me trajo y y que probablemente vendrá a traer al dicho Padre que me sustituye en Riberalta.

A m¡regreso iré recorriendo las barracas o viviendas que hay a lo largo del río, teniendo que abandonar para ello la lancha y seguir luego de una estancia a a otra en canoa. Algunas de esas barracas —que así se llaman aquí todos esos centros gomales—, tienen bastante gente. Por ahora no tengo conocimiento más que de Conquista que cuenta 1200 almas. Quizá entre las demás barracas no haya ninguna que se le aproxime. En algún punto, como Florencia, gran parte se halla trabajando a siete horas hacia el interior, dirección norte; así es que tendré ocasión de atravesar bosques americanos.

Como estas tierras eran nullius antes del descubrimiento del árbol de la goma, un tal señor Suárez tomó posesión de cuanto le fue posible abarcar, y hoy día tiene doce millones de hectáreas, s¡no miente una historia editada el año 26. Y la razón de ser él boliviano le ha dado a Bolivia unos terrenos que ninguna nación vecina había poseído anteriormente. Lo que hizo Suárez para sí y en bien de Bolivia, lo hizo un español en favor suyo y del Perú donde se había establecido. De manera que la demarcación de fronteras entre estas dos repúblicas se ha basado en las posesiones de estos señores y en la voluntad de ellos de que el dominio alto se adjudicase a ellas, como hubieran podido adjudicarlo al Brasil. Máximo Gómez, el español aludido, que ha dejado aquí a sus hijos al frente y en posesión de una inmensa fortuna y se ha trasladado a Madrid, donde ha montado una fuerte agencia mercantil, es una figura, honra de la raza. Vaya una anécdota.

Cuando él y Suárez iban actuando de descubridores, cada uno por su lado, se enteró nuestro compatriota, hallándose en el río Tahumanu, de que su competidor remontaba el río con un núcleo considerable de hombres bien armados. Nuestro Gómez no tenía sino unos 40 trabajadores con alguna escopeta. Dispuesto a pararle los pies, los disfraza de salvajes y se proveen de arcos y flechas. Como dicho río tiene muy pronunciados meandros, la estratagema feliz le dio la victoria. Salen por tierra al encuentro de los otros que ascendían por agua. Al divisarles, comienzan a dar aullidos mientras apuntan Con el arco; los exploradores se ven obligados enarbolar bandera blanca, y en consecuencia, los seudosalvajes desisten y se internan; pero reaparecen en otro recoveco y en otros, sucesivamente, repitiendo la maniobra hasta que convencido Suárez de que aquellas márgenes estaban infestadas de salvajes, desistió de sus propósitos.

¿No hay nadie por ahí que se determine a venirse conmigo? ¡Que poca gracia tengo para predicar y hacer prosélitos entre los míos!...

Recuerdos a todos y mande de su hermano.

Fr. Atanasio Jordá, ofm

Noticias

Profesiones religiosas

En nuestro convento-noviciado profesaron el hermano corista fray Jesús Sanjuán Navarro y el hermano lego fray Juan Santana Anduix, el 24 de diciembre y el 16 de enero, respectivamente. Felicitamos a nuestros nuevos hermanos y el Señor les conceda una larga vida y una santa muerte en nuestra Seráfica Orden.

Bodas de Plata Sacerdotales.

Las ha celebrado nuestro querido hermano en religión, el P. Enrique Reig Moltó. Sus muchas virtudes han hecho que tan fausto acontecimiento tuviera todos los esplendores de una solemne festividad; y que con ese motivo se exteriorizaran sus muchas simpatías, y el aprecio, cariño y veneración que, dondequiera es conocido, se le profesa.

También unimos, a las muchas felicitaciones, nuestra enhorabuena.

Fr. Junípero Serra

Un franciscano español en el Capitolio Federal.

Entre las estatuas colocadas ya en la rotonda del Capitolio de Washington. donde Únicamente tienen cabida los inmortales fundadores de la gran nación,se acaba de colocar la de fray Junípero Serra, franciscano español, fundador de las célebres misiones de California. Su gigantesca figura abatió todas las pasiones, y la gratitud nacional le ha señalado un pedestal de gloria al lado de Sherman, Wintrop, Ramsey, Kernely, Clinton, Garfield, Austin, Houston y Lee. El franciscano, noblemente erguido, levanta en medio de aquella asamblea, de mayoría protestante, la cruz de la civilización de California.

Franciscano premiado.

Lo acaba de ser nuestro querido hermano el P. Andrés Ivars, tan conocido en el mundo de las letras, y, sobre todo, en el campo de la investigación histórica. El Centro de Cultura Valenciana, y con él la Diputación Provincial, abrió un Concurso para premiar una monografía sobre la Historia de la Literatura Valenciana en los primeros siglos de la Reconquista. De él se ha hecho acreedor nuestro mencionado hermano, al que felicitamos efusivamente.

Estadística Franciscana.

Actualmente, las provincias franciscanas de España tienen el siguiente número de religiosos: Cantabria, 438 (en Misiones 132); Santiago, 358 (en Mis. 105); Valencia, 272 (en Misiones, 36); San Gregorio de Filipinas, 247 (en Mis. 66); Andalucía, 222 (en Mis. 53); Cataluña, 216 (en Mis. 45); Cartagena, 203 (en Misiones, 39); Chipiona, 192 (en Mis. 68). Total: 2.248.

Franciscanos Aspirantes a Misiones en nuestro Colegio de Roma: Italianos 27; españoles, 4; polaco, 4; de Tierra Santa, 4; de Méjico, 4; belgas, 4; alemanes, 4; húngaros, 2; de Albania, 2; de Yugoslavia, 7; de Inglaterra, 1; de Holanda, 1 y de Colombia, 1. Total: 58.

Religiosas Clarisas en todo el mundo: España, 279 conventos y 5.943 religiosas; Italia, 133 conventos y 2.536 religiosas; Bélgica, 36 conventos y 930 religiosas; América Española, 29 conventos 849 religiosas; Francia, 36 conventos y 687 religiosas; Islas Filipinas, 43 conventos y 654 religiosas; Inglaterra, 13 conventos y 336 religiosas; Alemania, 10 conventos y 285 religiosas; Estados Unidos, 11 conventos y 232 religiosas; Irlanda, 10 conventos y 199 religiosas; Holanda, 4 conventos y 117 religiosas; Palestina, 3 conventos y 57 religiosas; Canadá, 2 conventos y 60 religiosas; Yugoslavia, 2 conventos y 27 religiosas; Checoslovaquia, 1 convento y 26 religiosas; Isla de Malta, 1 convento y 25 religiosas.

Nuestros lectores se alegrarán de ver que España ocupa el primer lugar.