Informaciones
Desde Roma. Alocución del Papa
El día 20 del pasado Diciembre, en ocasión del Consistorio secreto, Su Santidad Pío XI dirigió al Colegio de Cardenales una interesante alocución, que sintetiza la historia de la Iglesia de todo el año 1926 en sus acontecimientos más salientes. Entre los principales hechos gloriosos que llenaron de júbilo su paternal corazón enumeraba el Santo Padre: a) Las diversas Beatificaciones que han dado a la Iglesia nueva gloria y a los fieles nuevos intercesores; b) El Congreso de Chicago, que constituyó la mayor apoteosis de la Eucaristía; c) La celebración del VII Centenario franciscano, que conmueve al mundo cristiano y le renueva en la virtud; d) La consagración de los seis Obispos chinos, celebrada con toda solemnidad por el mismo Pontífice.
A hechos tan consoladores debemos añadir—dice el Santo Padre—otros en los que sobresalen las notas tristes y desconsoladoras. Son los siguientes: a) La conducta incalificable del Gobierno sectario de Méjico contra los católicos de aquella gloriosa república; b) La cuestión político-rreligiosa suscitada en Francia por la condenación de L' Action Française; c) El atentado contra el jefe del Gobierno italiano, Sr. Mussolini, cuya salvación considera el Santo Padre como providencial y casi milagrosa, y mientras protesta enérgicamente contra el crimen lo hace también contra el proceder inicuo de muchos que, para vengar el intentado crimen, se entregaron a violencias y devastaciones contra muchos centros católicos... Terminó el Papa su alocución exhortando al mundo a la paz.
Creó dos nuevos Cardenales, Lorenzo Lauri, actual Nuncio en Polonia, y José Gamba, Arzobispo de Turín, y nombró varios Obispos.
El día 23, en la espaciosa sala de las Bendiciones, tuvo lugar la solemne función del Consistorio público, en el que le fue impuesto el Capelo al Cardenal Gamba.
Las fiestas del Centenario en nuestro Colegio
El octavario celebrado del 26 de Diciembre al 2 de Enero, para conmemorar las fiestas centenarias de Nuestro Santo Padre, resultó solemne y muy digno de la Curia generalicia y del Colegio Internacional que lo celebró.
Del adorno de la iglesia, de la rica y artística iluminación, mejor que la pluma habla elocuentemente la fotografía que sacó el reverendo Padre Francisco Romero, valenciano
y Lector de Teología de nuestro Colegio. La pericia del fotógrafo y la buena estrella que le guía, dan a conocer hasta el menor detalle.
La capilla de música de nuestro Colegio, completada por un grupo de niños hábilmente adiestrados por el director de la misma, el R. P. Gonzalo Valls, interpretó clásicas composiciones durante los ocho días, llamando poderosamente la atención de cuantos visitaron nuestra iglesia y asistieron a las funciones del Centenario.
Fue una nota simpática el haber hecho desfilar por el altar y el púlpito a todas aquellas Ordenes religiosas que se relacionan con el Seráfico Padre, a saber: Terciarios Regulares, Capuchinos, Conventuales, Dominicos y Benedictinos, oficiando en la bendición eucarística los Generales de las mismas Ordenes. El sexto día predicó el Rvdo. Párroco señor De Sanctis y dio la bendición el Cardenal Verde; el séptimo tuvo el sermón el Vicegerente de Roma, Mons. Palica, y ofició el Cardenal Capotosti.
El último día del octavario resultó solemne Cuatro Cardenales rindieron tributo de homenaje al Santo Poverello de Asís. Celebró la misa de Comunión el Cardenal Lega, Obispo suburbicario tusculano; el extraordinario pontifical, con asistencia en el altar de más de 30 religiosos revestidos, lo tuvo Su Eminencia el Cardenal Bonzano, Protector de la Orden; cantó las glorias del Santo el Cardenal Laurenti, Prefecto ¡de la Congregación de Religiosos, y clausuró las fiestas con la solemne bendición eucarística el Vicario de Su Santidad, Cardenal Pompili.
Por ocho continuos días, el esplendor y la grandeza han formado el cuadro en cuyo fondo se destacaba, simpática, la figura del humilde Santo de Asís atrayendo a sí los corazones de toda la Eterna Ciudad.
El Pontifical del Papa y la juventud española
El actual Pontífice, siempre pródigo para con sus hijos, lo estuvo el último día del año fenecido, celebrando un pontifical en San Pedro para conmemorar el aniversario de la Regalidad de Jesús y en honor del Vil Centenario de nuestro Padre, y de las fiestas centenarias- de San Luis Gonzaga. La juventud estudiosa, no sólo de Italia, sino de todo el mundo, formaba la nota saliente en la inmensa Basílica Vaticana. Eran varios miles de jóvenes católicos, que días antes habían rendido homenaje a su celestial Patrón en la iglesia de San Ignacio y que el último día del año, mientras el Santo Padre cantaba a Cristo Rey, se juramentaban en presencia de su Protector (su cabeza fue transportada al Vaticano) á propagar el reinado social de Jesucristo, aún a costa de su propia sangre.
Al día siguiente, la juventud española, honrada con la presencia de su eminencia el Cardenal de Tarragona, se reunió en el Coliseo: la elocuente y entusiasta arenga de un Padre Jesuita, el ejercicio del Vía-Crucis, el ferviente saludo del diputado Mártire, las vibrantes notas del canto «Firme la voz»; en una palabra, allí se sentía el grito de la noble, de la grande, de la católica España. En memoria de la característica solemnidad se entregó a los peregrinos por la Junta «Fides Romana», una medalla de la nueva cruz del Coliseo y artística hoja que reproduce uno de los mejores cuadros del valenciano Benlliure, «El martirio de Telémaco», y un interesante saludo en castellano recordando los principales personajes relacionados con el anfiteatro Flavio.
Las Misioneras Franciscanas de María
La casa generalicia de este reciente Instituto Franciscano, que a los 50 años de su fundación cuenta con más de 5.000 miembros, ha solemnizado con todo esplendor él VII Centenario de nuestro Seráfico Padre San Francisco junto con la fecha del 50 años de su fundación. La iglesia de Santa Helena fue el teatro, durante los días 3, 4, 5, y 6 de Enero, de suntuosos cultos, en los que tomaron parte siete Cardenales, algunos Obispos y las más elevadas autoridades de la Orden Franciscana. Entre los elocuentes oradores merece especial mención Monseñor Salotti, Promotor General de la fe, quien puso de manifiesto los múltiples puntos de contacto del Instituto con la Orden Franciscana, y probó cómo el espíritu de las Misioneras de María es una transfusión del espíritu del Poverello de Asís.
* * *
Con fecha 10 de Diciembre de 1926 se ha publicado el Decreto en favor de la introducción de la causa de Beatificación de los 2.418 mártires muertos; en China durante varias épocas, particularmente en la persecución terrible del año 1900, en la que se renovaron las escenas de los primeros siglos de la Iglesia. Entre los mártires figuran en primera línea los cuatro Obispos y Religiosos Franciscanos, que con el ejemplo y la palabra supieron alentar a los cristianos chinos, quienes con edificante generosidad dieron sus vidas por la fe Cristo.
Resultaría interminable esta nuestra crónica si comunicásemos a nuestros lectores cuanto de interesante sucede en la Eterna Ciudad, centro de toda actividad católica. Con los indicados, que son los más salientes, hago punto, y hasta el mes próximo.
Colegio de San Antonio, 15 Enero 1927.
Onteniente y San Francisco
Nubes purísimas
Después de los grandiosos actos reseñados en el número anterior que correspondieron a los dos primeros días de las fiestas celebradas en esta ciudad el 11, 12, 13 y 14 de Diciembre del pasado año, con motivo del VII Centenario de la muerte de San Francisco de Asís, cualquiera creería que los restantes festejos que según el programa faltaban a realizar serían débil luz que desaparecería ante el foco luminoso de piedad, arte y entusiasmo que encendió con vivos resplandores de fuego celestial el memorable 12 de Diciembre en el corazón de los hijos de Onteniente. Mas no fue así. El siguiente día, las nubes purísimas del espíritu mariano y franciscano se cernieron, como todos los años, sobre el Colegio de la Concepción y dejaron caer el fecundante rocío de su gracia, que hizo brotar pujante y vigorosa la triple fiesta de la jornada, mariana la matutina y vespertina, y seráfica la de la noche, resultando la característica solemnidad de la casa, abrillantada este año por las autoridades que la presidieron, aureolada por las circunstancias que la rodearon y hermoseada por el entusiasmo de que todos estaban contagiados.
Homenaje a la Patrona
A pesar de ser laborable el día en que la reverenda Comunidad, el Colegio y la Venerable Orden Tercera de esta ciudad dedicaron a honrar a su Reina y Madre, la Santísima Virgen María, en el misterio de su Concepción Inmaculada, la hermosa iglesia de los Padres Franciscanos se vio atestada de fieles.
Después de cantada la hora canónica de Nona, en la cual se interpretó un salmo a fabordón a cuatro voces, de clásico autor, el señor Arzobispo de Valencia, asistido de sacerdotes y religiosos, principió el pontifical. A orquesta y voces se cantó la Misa «Cum júbilo» y el motete «Veni de Líbano», del Padre Buenaventura Meseguer, profesor del Colegio. En el ofertorio se interpretó el «Ave María», a ocho voces, del Padre Alventosa.
El panegírico
Estaba confiado al Padre Luis Colomer, ofm., hijo de esta ciudad. Versó sobre el misterio de la Inmaculada, demostrando que: «María, en virtud de los misteriosos lazos que la unían con el Espíritu Santo, cuya Esposa era, debía ser santa, pura e inmaculada». Los misterios más profundos e intrincables de la Teología dogmática aparecieron con claridad meridiana en el hilo dorado de su palabra. Tuvo párrafos admirables al descubrir la acción misteriosa de la Virgen en la vida espiritual de las almas, la aparición de la celestial Señora al apóstol Santiago, junto al río Ebro, y la predilección de la Inmaculada por Onteniente y sobre todo por el Colegio, que crece envuelto en el manto azul de María ceñido con el cordón franciscano.
Función vespertina
Después de cantarse solemnes trisagios a la Virgen Santísima, se hizo el ejercicio del último día de la novena, y a continuación lucida procesión con la imagen de la Inmaculada recorrió los claustros, la plaza y el parque del Colegio.
Figuraban en ella numerosos fieles, los alumnos internos, Religiosos de varias Comunidades, las autoridades locales y el Prelado de la diócesis que presidió en unión de los Superiores regulares. Dos bandas de música amenizaban el religioso cortejo.
Velada literario-musical
Algún tiempo después de terminada la encantadora y poética procesión que dejamos reseñada, se celebró un hermoso acto literario en el salón que para este efecto cuenta el Colegio. Un auditorio selecto y numeroso lo llenaba todo, ocupando la presidencia, con las autoridades eclesiásticas, el M. I. Ayuntamiento de la ciudad.
El programa desarrollado fue el siguiente:
1.° Himno oficial del Colegio.
2.° «Saludo a las autoridades», por el alumno don Jaime Mayáns.
3.° «Lo riu Turia», orfeón, del maestro Giner.
4.° «San Francisco y la Naturaleza», poesía por el alumno don Ricardo Agustí.
5.° «Amables recuerdos», por el ex alumno don José Corts.
6.° «La festa del poble», orfeón.
7.° «El loco de amor», poesía por el P. Luis Ángel, ofm
8.° «El Centenario Franciscano», por el P. Juan Bta. Botet, ofm
9.° Reparto de diplomas y condecoraciones a los colegiales.
10.° «¡O sanctissima anima!», del P. Hartmann, ofm
11.° «Caminito de Santiago», poesía del señor marqués de Lozoya.
12.° «El amador de la santa pobreza», discurso por el P. Luis Colomer, ofm
13.° «El cántico del Hermano Sol», poema sinfónico por el P. Juan Alventosa, ofm
La interpretación
La velada fue digna del Centenario en cuyo honor se celebraba, de las autoridades que la presidían, del público que la presenció y del Colegio que la organizó. Todos, literatos, poetas y músicos pusieron en el desarrollo de los números tanta elocuencia, sentimiento y arte, que fueron largamente ovacionados. Merecen especial mención el P. Colomer, don José Corts y don Manuel Simó, que leyendo y glosando la poesía del señor marqués de Lozoya, publicada en estas columnas el número anterior, hizo un elocuente discurso.
El P. Luis Ángel, inimitable en su poesía. El P. Enrique Reig, que lució su hermosa y potente voz. El coro de tiples y el orfeón que interpretaron el «Cántico al Sol», poema que se desarrolla en grandioso y emocionante ambiente; y lo mismo cuando remeda el susurro del viento, que el murmullo del agua y el centelleo de las estrellas, que cuando pinta el horror de los condenados y la dulce suavidad del que muere en gracia de Dios, que cuando el Seráfico Padre canta y bendice a la «hermana muerte», en un subyugante solo de tenor, tiene arranques geniales y trozos patéticos que demuestran la fácil inspiración de su autor, el P. Alventosa, que fue justamente felicitado.
Corona preciosa
La Comunidad de Padres Franciscanos y el Colegio de la Concepción, al organizar los festejos centenarios que reseñamos acordaron dedicar el último día a conmemorar la reciente beatificación de los Mártires de Damasco, elevados al honor de tos altares el 10 del pasado Octubre. Fue la fiesta una diadema brillante engastada en las sienes de los ocho nuevos Beatos franciscanos, que a la vez sirvió para inaugurar el nuevo altar a ellos dedicado en la iglesia, para venerar públicamente en esta ciudad las sagradas reliquias de los Bienaventurados, traídas expresamente de Damasco, donde padecieron martirio, y para tributar un homenaje a nuestra amada España cuyas glorias encarnan los Mártires, ya que entre los ocho, siete son españoles, y de ellos, dos valencianos, tanto por su nacimiento como por su profesión religiosa.
El oficio
El P. Antonio Aracil, Procurador general de Tierra Santa, que accidentalmente se encontraba entre nosotros, quiso abrillantar la fiesta cantando la Misa en honor de los que como él, perteneciendo a la Custodia de Tierra Santa, derramaron su sangre por la fe católica el 10 de Julio de 1860.
Bajo la experta batuta de su autor se interpretó la misa del Padre Juan Alventosa.
El Padre Antonio Torró, ofm, fue encargado de pronunciar en esta ciudad el primer panegírico de los nuevos Beatos. La circunstancia de encontrarse delicado de salud le impidió desarrollar con amplitud un tema tan sugestivo como el canto a las glorias seráficas y españolas en Tierra Santa, culminando con el heroico sacrificio de los Religiosos que en 1860 formaban la Comunidad del convento franciscano-español de Damasco.
Al final, mientras se cantaba el «Te Deum», de Úbeda, se dieron a besar las reliquias de los Mártires, al mismo tiempo que se entregaba a todos los fieles hermosas estampas de los nuevos Beatos Franciscanos.
Estreno de una obra escénica
Por la tarde, en el teatro del salón de actos del Colegio se representó por vez primera y con grande éxito el lindo drama, en dos actos, titulado «Retablo de San Francisco», letra del P. Manuel Balaguer y música del P. Buenaventura Meseguer. Puede estar satisfecho el P. Balaguer de haber contribuido con su obra a una de las notas más dulces del grandioso concierto que Onteniente ha ofrendado a San Francisco. El «Retablo de San Francisco», tanto en su parte escénica como en la literaria, es de gran valor; el diálogo es variado y movido. Los números de música que puso el P. Meseguer son muy finos y fácilmente adaptables al oído. Reciban ambos autores la enhorabuena.
Gratitud
Las más efusivas gracias debemos tributar desde estas columnas a todos cuantos han contribuido al esplendor de las fiestas reseñadas, especialmente a D. Daniel Gil, alma de la brillante cabalgata, y a los señores D. Francisco Gramage Galiana, y a cuantos ofrecieron sus coches a disposición del Colegio, como el recientemente fallecido don Enrique Aynat y don José Ferrándiz, de cupo auto se sirvió el delegado del señor gobernador civil.
A todos el reconocimiento de nuestra gratitud.
Desde Pego
Entronización del Corazón de Jesús
En la morada de la piadosa señora doña Práxedes Cots, vecina de esta villa, se celebró el 13 del pasado Enero una edificante y solemne fiesta religiosa con motivo de entronizar al Sagrado Corazón de Jesús en su casa y consagrarle su hogar, familia y hacienda.
Impartió la bendición, entronizó la devota imagen el P. Estanislao Domínguez, ofm, asistido del P. Gaudencio Selléns y los acólitos del Convento de Padres Franciscanos.
Que reine siempre el espíritu de Jesucristo en tan cristiano hogar.
Desde Benisa
Fiestas centenarias
El tiempo metido en lluvias y nieves no permitió desarrollar íntegro el programa de los festejos populares organizado en esta villa a últimos de Diciembre y principio de Enero para conmemorar el VII Centenario de la muerte de San Francisco. Aun así pudieron celebrarse las corridas de vaquillas, con muerte de un toro; la cabalgata histórica; parte de la solemne procesión centenaria; y engalanarse el Convento y las calles contiguas al mismo.
Pero en las fiestas religiosas se derrochó arte, elocuencia y entusiasmo, como si el buen pueblo de Benisa, que no pudo por las inclemencias del tiempo exteriorizar su devoción hacia el Seráfico Patriarca, quisiera con su asistencia al templo manifestar su adhesión incondicional a las fiestas conmemorativas. Solo la enumeración de las composiciones musicales ejecutadas por brillante coro de voces y nutrida orquesta durante los días del Quinario basta para demostrar la importancia que revistieron los festejos religiosos centenarios. Misas de Ravanello, Negri, Perossi, Singerberger y Eslava. Motetes de Capocci, Goicoechea, Ferrando, Cherión y Eslava. Trisagios de García, P. Anselmo Martí, Joaquín Abad y Juan Bta. Gomis y Pastor, Llagas de Ferrando y Padres Guastavino y Martí.
Quinario
Secundando los deseos de S. S. Pío XI de que se renueve el espíritu cristiano con motivo del Año Centenario, la V. O. T. de esta villa organizó para los días 26, 27, 28, 29 y 30 un solemne Quinario a las Llagas, confiando su predicación al P. Bernardino María Uzal, ofm, Guardián de los Franciscanos de Almansa, el cual con acertado método práctico fue exponiendo la vida de San Francisco, acomodándola a todas las clases sociales como tipo de la vida cristiana.
Vigilia extraordinaria
La noche de fin de año hubo solemne Vigilia de Adoración Nocturna por la sección de esta villa y representación de las de los pueblos comarcanos. Toda la noche estuvo la iglesia repleta de fieles que oyeron con gran recogimiento la misa que cantó D. Vicente Boigues, Cura Párroco, y el sermón predicado por el P. Carlos García Badía y al finalizar los piadosos ejercicios se organizó lúcida procesión con el Santísimo por los claustros del Convento, amenizando el acto la Banda de música del Colegio Seráfico.
Adornos
Lo lluvioso del tiempo impidió levantar grandiosos arcos, embellecer las fachadas de los edificios y exhornar calles y plazas. Aún así en la calle del convento había plantadas buen número de esbeltas columnas, con el escudo de España, que formaban hermosa perspectiva. Además, la fachada de la iglesia estaba cubierta por un rico tapiz de grandes dimensiones, obra de Fr. Pacífico Torres, incansable organizador adornista de las fiestas, junto con su hermano el Padre Luis Mª Torres, y formaba un conjunto artístico tan grandioso que era la admiración de todos.
Espléndida resultaba igualmente la iluminación interior de la iglesia por los numerosos focos eléctricos que se colocaron, costeados por !a Junta Directiva de la V. O. T.
La cabalgata
A las dos en punto del día primero del año, el disparo de una carcasa anunciaba al vecindario el principio de la cabalgata que en honor de San Francisco había de recorrer las calles de la población.
Abrían marcha cuatro heraldos montados en briosos caballos; seguían ocho artísticas grupas que fueron largamente ovacionadas; a continuación iban tres monumentales carrozas alegóricas, que arrancaron explosiones de entusiasmo, y cerraba la comitiva la banda de música de la localidad tocando alegres pasodobles.
Solemnidad principal
La fiesta centenaria fue el 2 del pasado Enero. Todo estuvo a la altura de las circunstancias: asistencia, iluminación, cantos y panegírico. El ambiente que se respiraba era de gran fiesta. Si la lluvia impidió la procesión, en cambio benefició en gran manera los campos agostados de este término municipal, estando en la creencia de estas buenas gentes que San Francisco de Asís, como compensación del fervor y entusiasmo con que se dispusieron a honrarle, quiso derramar el don precioso de la lluvia sobre este pueblo que terminó con la espantosa sequía que era un problema agudizado de difícil solución.
El Ilustre Ayuntamiento de la villa y la banda municipal prestaron su valiosa cooperación a las fiestas centenarias organizadas por la Comunidad de Padres Franciscanos.
Al terminar la procesión de la tarde se disparó una larga traca.
Libros recibido
El Derecho de las Religiosas, según las prescripciones vigentes del Código canónico y civil, por el P. Antonio de la C. Jardí, ofm.— Segunda edición corregida y aumentada.—
Vich. Editorial Seráfica. 1927.
Con claridad, orden y concisión en el lenguaje, presenta el autor en esta obra un acabado estudio sobre la legislación eclesiástica y civil de todo lo referente a la vida religiosa de las mujeres consagradas voluntariamente a Dios, sea cualquiera el Instituto que elijan y la forma y el modo como lo hagan. Nada de cuanto se relacione directa o indirectamente con religiosas se escapa a la mirada perspicaz del Padre Jardí, autoridad indiscutible en esta materia del Derecho, espíritu forjado en el yunque de estos estudios que se prestan a caprichosas interpretaciones si no se tratan con ponderación, espíritu imparcial y conocimiento de cuanto se legisla al día. El autor nunca expone su criterio sin antes avalorarlo con citas de expositores del Derecho canónico.
Una simple ojeada a las doce partes en que se divide el libro, nos demuestra la ardua labor, los años de estudio que supone componer esta obra, que conceptuamos la mejor y más completa de su clase, y que sirve muy mucho a curiales, párrocos, capellanes, predicadores y confesores para ahorrarse tiempo, consultas, dudas y saber cada cual su deber. A las religiosas, desde luego, les es necesario consultar este libro a cada momento, tanto como su Regla y Constituciones. Para mayor facilidad en la búsqueda de datos, toda la complicada red de disposiciones que comprende el libro y abarca el Derecho, queda simplificada en un copioso «Índice alfabético de materias» que va al fin de la obra.
El Padre Jardí ha hecho un gran bien con la publicación de este libro, al que Editorial Seráfica ha vestido con el lindo ropaje de una elegante presentación.
Forma un volumen en 4° de XXII-463 páginas, que se vende a 5 pesetas en rústica y 7 en tela.
Diálogos de la Conquista del Reino de Dios, compuestos por Fr. Juan de los Ángeles. Con un prólogo de don Miguel Mir.— Nueva edición revisada.—Madrid. Hijos de Gregorio del Amo. Paz, 6. 1926.
Las obras del Padre Ángeles nunca envejecen. Tienen el sublime don de poner al alcance de todas las inteligencias los sublimes misterios de la Teología en forma tan amena y deleitable que, cuanto más se leen, más se comprende el juicio que de él formó Menéndez Pelayo al decir que: «es uno de los más suaves y regalados prosistas castellanos, cuyos libros son río de leche y miel».
Estos «Diálogos», como las demás obras del P. Ángeles, no están al alcance de la inmensa mayoría del público que tiene estragado el gusto a fuerza de tanto desenfreno y licencia que vemos se da hoy a la estampa, sino son propios de almas que desean vivir libres de la pesadumbre de la materia remontándose a las interioridades del Reino de Dios en las alas sublimes del espíritu.
Forma un tomo en 12°, de 408 páginas, encuadernado en tela, que se vende a 5'50 pts.
El arte de ser feliz y de hacer felices a los demás. Tercera edición. Madrid. Hijos de Gregorio del Amo. Paz, 0.
Es un pequeño opúsculo que contiene materia sobrada para escribir grandes volúmenes, porque en 59 consejos, seguidos de otros tantos pensamientos de diversos autores, tiende a grabar en el espíritu las verdades más importantes de nuestra salvación y a ser portador de la felicidad en aquellos hogares en que no reina la paz por no seguirse las enseñanzas que sus páginas encierran. Es un extracto de las obras de nuestros grandes místicos y ascéticos.
El cómodo formato que presenta permite llevarle en el tarjetero, cualidad que le hace más apreciable para el que dispone de poco tiempo para su lectura espiritual.
Volumen en 12°, de 82 páginas, se vende a 0'80 pesetas en rústica y 1'50 en tela.
Teatro Infantil. Piezas en prosa y verso, por Micaela de Peñaranda.—Tip. «La Educación».—Calle Aviñó, 20.—Barcelona.
Contiene ocho pequeños dramitas morales fácilmente representables en colegios de niñas, sindicatos femeninos o en la intimidad del hogar, como medio de agradable diversión y honesto esparcimiento.
Están escritos unos en prosa y otros en verso, pero en todos campean el ingenio, la naturalidad y la gracia.
Un tomo en 8°, de 133 páginas. En rústica 1 '50 ptas.; encuadernado, 2 ptas.
Cuento de Cuentos, por la condesa de Segur.— Versión castellana por Teodomiro Moreno Durán.—Tipografía La Educación». —Aviñó, 20.—Barcelona.
Esta novela es una serie de relatos breves, graciosamente narrados por los pequeños personajes que intervienen en su acción, y de cada uno de los cuales se desprende una provechosa lección de moral.
Un tomo en 8.°, de 213 páginas. En rústica, 1'50 pts.; encuadernado, 2 ptas.
Para pasar el rato
Variedades
Una casa edificada en un día
En Hamilton, en el Estado americano de Ontario, se ha llevado a cabo un hecho único en su clase: la edificación de una casa completa en veinticuatro horas. A las cinco de la mañana se puso la primera piedra y cinco horas después se empezaba ya el segundo piso, bajo el esfuerzo de unos cuatrocientos operarios bien dirigidos. Los cimientos son de bloques de argamasa y los muros de sólidos ladrillos. La casa consta de dos pisos y nueve locales; tiene el comedor revestido de encina y las otras habitaciones, unas empapeladas y otras estucadas; tiene también caloríferos de vapor y los suelos de madera brillante. Veinticuatro horas justas después de haber empezado los trabajos, la casa estaba terminada y completa en todos sus detalles y a punto de recibir a los primeros inquilinos.
El hombre más friolero del mundo
En Columbus (Ohio) hay un yanqui llamado Frank Benús, tan friolero como es de ver por la lista de prendas que lleva encima para conservar el cuerpo a buena temperatura.
Durante todo el año lleva cinco trajes interiores muy tupidos, sobre los cuales se pone ropa gorda y un gabán de pieles. Los pies no los descuida. Su abrigo corriente son cinco pares de calcetines de lana y unas botas a prueba de heladas.
Para dormir se pone el gran friolero cinco trajes de franela y se tapa con ocho mantas de las corrientes, unas cuantas acolchonadas y varios edredones, todo lo cual lo cubre con el gabán de pieles ya citado y, sin embargo, dice que no consigue entrar en calor.
La planta de la risa
Existe en Arabia un vegetal que se llama planta de la de la risa risa, cuyo nombre proviene de los raros efectos que a cuantas personas la comen producen sus semillas. Su tamaño es regular, sus flores de un amarillo vivo y sus semillas parecidas a frijoles negros, que crecen a dos o tres en vainas blancas aterciopeladas. Los árabes secan estas semillas y luego las pisan hasta reducirlas a polvo fino.
Una pequeña dosis de este polvo produce iguales efectos que las inhalaciones de gas hilarante.
A los personas más formales las hace bailar, gritar, y reírse con la agitación bulliciosa de un loco y correr de un lado hacia otro haciendo piruetas ridículas.
Estos fenómenos duran una hora, y cuando llega el período de extenuación la persona se duerme profundamente para despertar algún tiempo después sin conservar el más ligero recuerdo de su pasajero buen humor.
Príncipes herederos
La fatalidad parece pesa sobre ellos de siglo y medio herederos a esta parte.
El hijo de Luis XIV, murió misteriosamente, así como su hijo el duque de Borgoña. El Delfín, hijo de Luis XV, muere muy joven. El hijo de Luis XVI, murió niño en el Temple por el joven Simón. El hijo de Carlos X, duque de Berry, asesinado por Louvel. El hijo de Napoleón I murió a los veinte años en el destierro. El hijo de Luis Felipe, duque de Orleáns, sucumbe en una catástrofe terrible. El hijo de Napoleón III, muere obscuramente en el extremo de África bajo la azagaya de un zulú. El hijo de Alejandro II, muere en Niza a los veintidós años. El heredero de la corona de Austria, Archiduque Rodolfo, muere de un modo hasta ahora ignorado. El rey de los Países Bajos, ve morir sucesivamente a sus dos hijos. Leopoldo II, después de haber perdido el suyo, presencia la espantosa muerte de su sobrino el príncipe Baudouin. Federico III, muere durante tres meses de dolor, en el trono de su padre Guillermo. Luis Felipe, hijo de Carlos I de Portugal, asesinado con su padre (1.° Febrero 1908). Archiduque Fernando de Austria y su esposa, asesinados en Serajevo en Junio de 1914.
La velocidad de los trenes
Para que un viajero aprecie la velocidad que lleva el tren que le conduce, hay un medio sencillo No hay necesidad de que, reloj en mano y asomado en la ventanilla, se aprecie lo que tarda en recorrer un kilómetro; puede calcularse cómodamente sentado en el asiento y sin necesidad de sacar el lápiz y hacer cálculos.
Mírese el reloj y cuéntese el número de sacudidas que experimenta el vagón al pasar por la unión de dos raíles durante cuarenta y tres segundos: ese será exactamente el número de kilómetros que el tren recorre en una hora.
El medio es sencillo; pero ¿se podrá apreciar distintamente las sacudidas al pasar el coche por la unión de dos raíles?
Ahí está la dificultad.
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