Índice del número 277

Enero de 1952. Director: Fr. Pacífico Torres, ofm

Nuestra felicitación de Año Nuevo

Al despuntar la primera aurora del año 1952, deseamos a todos los lectores, colaboradores, amigos y favorecedores de "LA ACCION ANTONIANA" la mayor felicidad que se puede apetecer en este mundo, es decir: la felicidad y la paz de la buena conciencia, la tranquila y sosegada quietud que proporciona al corazón del hombre el apego inquebrantable de la voluntad humana a los altos designios de la Divina Providencia.

Dirigimos este saludo sincero y cordial a los buenos amigos de nuestra revista, no por cumplir de una manera fría y rutinaria el deber que la cortesía nos impone de felicitarnos mutuamente cada vez que la brújula del tiempo nos coloca frente al pórtico de un año nuevo, sino más bien, porque deseamos ardientemente que todos los que nos leen y de alguna manera favorecen nuestra publicación, traspongan felizmente el umbral del Año Nuevo y felizmente también lleguen a la meta que les tenga designada la Mano bondadosa de Dios nuestro Señor.

¿Qué más podemos desear, frente a la incógnita que representa para nuestra vida cada año nuevo que la bondad de Dios nos permite comenzar?...

En orden a nosotros mismos, aprovechar el tiempo, llevar al Haber de nuestra cuenta con Dios, en cada nueva segundo de nuestra vida, unos pocos céntimos siquiera de buena voluntad para servirle, para amar a nuestros semejantes, para aliviar el dolor de nuestros hermanos que sufren, y aligerar así la carga de nuestras propias maldades...
Y en orden al mundo, atenazado por tantas violencias, desbordante de tantas iniquidades, amenazado por tantos infortunios, condensamos nuestros fervientes votos en solo estas palabras: "PAZ y AMOR", convencidos de que cuando brillen par la pobre humanidad la Paz ¡y el Amor de Cristo, este valle de lágrimas triste y amargo, por el que transitoriamente peregrinamos, será un anticipo verdadero de nuestra Patria definitiva y eterna, que es el cielo.

Bendición de las imágenes de San Luís, Rey de Francia y Santa Isabel de Hungría

Solemnísima en grado sumo resultó la fiesta que el día 18 del pasado noviembre se celebró en nuestra iglesia de San Francisco, con motivo de la inauguración y bendición de las dos imágenes de San Luís y Santa Isabel, Patronos de la V. O. T., tallas primorosas de ios estudios afamados de don José María Ponsoda, y que han ocupado dos puestos distinguidos en el bellísimo retablo mayor de nuestra básilical iglesia.

La bendición de dichas imágenes corrió a cargo del excelentísimo y reverendísimo señor Obispo Fr. León Villuendas, quien rodeado de la Comunidad, con la presidencia del reverendo Padre Joaquín Sanchis, Ministro Provincial, cantaron las preces del ritual franciscano. A continuación el señor Obispo celebró la Misa de Comunión General, pronunciando devota y original plática preparatoria, distribuyendo después la Hostia Santa a centenares de Terciarios y almas piadosas que se unieron a este acto matutino.

Por la tarde se celebró solemne acto eucarístico, con el rezo de la corona franciscana y brillante y elocuentísimo sermón que pronunció el P. Provincial, enlazando las tres notas que resonaban en aquel momento, la bendición de la imagen de la Virgen del Pilar y las de San Luís y Santa Isabel, formando un maravilloso concierto que fue alabado y admirado por el numeroso auditorio que llenó las anchurosas naves de la iglesia. En el acto de la mañana y de la tarde, tomaron lugar destacado los padrinos de las tres imágenes bendecidas, en especial la señorita Asensio, que con su modestia y piedad dio realce a los actos de esta solemnísima fiesta franciscana.

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Teruel. Momento en que el Sr. Obispo y el P. Provincial actuán en la bendición de las dos nuevas imágenes. También están en la imagen Fr. Estanislao Puig, Fr. Enrique Mompó y Fr. Santiago Miró (de espaldas)

La más cumplida enhorabuena a nuestro Padre Santiago Miró, alma de este nuevo resurgir de nuestro convento turolense, que gracias a sus desvelos y afanes, se ha visto embellecido con nuevas Imágenes, en especial con la de la Inmaculada y las de San Luís y Santa Isabel, obras primorosas del artista valenciano José María Ponsoda, y que figuran ya en el maravilloso retablo mayor de nuestra iglesia.

Además de darle nuestro efusivo parabién al Padre Guardián, debemos darlo también al Sr. Obispo, que se ha dignado actuar en la Bendición de las imágenes y a nuestro P. Joaquín Sanchis, Ministro Provincial, que con su elocuencia, además de su presencia, ha prestado relieve y grandiosidad a estos solemnísimos cultos dedicados a los Patronos de la V. O. T. en nuestra iglesia de Teruel.